Thomas Markle vuelve a estar en el foco mediático, pero esta vez por una noticia muy distinta a las habituales polémicas familiares. A sus 81 años, el padre de la duquesa de Sussex ha encontrado una nueva ilusión sentimental que llega tras uno de los momentos más duros de su vida.
El exdirector de iluminación, que en noviembre de 2025 sufrió la amputación de una pierna, ha recuperado la sonrisa gracias a una historia de amor inesperada. Según ha publicado el diario británico Daily Mail, Markle mantiene una relación con Rio Canedo, una enfermera filipina de 46 años, 35 años menor que él.
La relación surgió en un contexto especialmente delicado. Thomas fue ingresado de urgencia en un hospital de Filipinas el pasado diciembre tras sufrir un coágulo de sangre que obligó a los médicos a intervenir de inmediato. La operación terminó con la amputación de su pierna izquierda, en un episodio que puso en serio riesgo su vida.
Un amor surgido en el momento más complicado
Fue precisamente en ese entorno hospitalario donde conoció a Rio, comenzando una etapa completamente distinta. Según el propio Markle, este vínculo le ha devuelto algo que creía perdido: las ganas de vivir.
“Nunca imaginé volver a encontrar alegría y felicidad a mi edad”, ha confesado con sinceridad. Durante años, asegura, se sintió “descuidado y triste”, una sensación que ahora parece haber dejado atrás. “Estoy disfrutando de la vida otra vez”, añade, visiblemente agradecido por este giro inesperado.
El traslado a Filipinas no fue casual. Tras sufrir un derrame cerebral tiempo atrás, decidió alejarse de Estados Unidos y del foco mediático constante. Buscaba tranquilidad, una vida más pausada. “Quería ir a un lugar donde la gente fuera amable”, ha explicado Thomas al Daily Mail. Lo que no esperaba era que ese cambio geográfico trajera consigo una transformación tan profunda en lo personal.
Rio, por su parte, recuerda con humor el primer encuentro. Según su relato, todo comenzó con un simple gesto cuando él era trasladado en el hospital. Aunque bromea con la fama de “gruñón” de Markle, para ella siempre ha sido “un caballero”. La complicidad entre ambos ha ido creciendo rápidamente, y quienes les rodean destacan su cercanía, las risas compartidas y la naturalidad de su relación.
El propio Thomas no cierra la puerta a un futuro juntos más formal, aunque prefiere mantener los pies en la tierra. “Me casaría con Rio si eso le beneficiara a ella, pero no es algo que hayamos hablado”, explica. De momento, asegura, están centrados en disfrutar del presente.
Su recuperación no ha sido fácil. Tras la intervención quirúrgica, pasó varios días en cuidados intensivos y semanas en el hospital antes de iniciar un proceso de rehabilitación. Su hijo, Thomas Jr., ha relatado la gravedad del momento: la situación evolucionó rápidamente hasta hacer necesaria la amputación para salvar su vida.
En paralelo a este renacer personal, su relación con Meghan Markle sigue siendo compleja. Aunque hubo informaciones contradictorias sobre si padre e hija retomaron el contacto durante su hospitalización, lo cierto es que el vínculo continúa marcado por la distancia y la exposición mediática.
Thomas Markle parece haber encontrado en esta nueva etapa una felicidad que llevaba años buscando. Lejos de los focos, en un entorno más tranquilo y acompañado, el padre de la duquesa de Sussex afronta su día a día con otra perspectiva. Y, por primera vez en mucho tiempo, con ilusión.