El Parlamento Europeo ha avanzado este jueves en la tramitación de la legislación con la que la Unión Europea debe aplicar su parte del acuerdo comercial cerrado con Estados Unidos, todavía bajo la sombra de las amenazas arancelarias de Donald Trump. Según ha informado Reuters, la Eurocámara ha aprobado el texto por 417 votos a favor, 154 en contra y 71 abstenciones.
La votación ha salido adelante, pero ha incorporado varias salvaguardias impulsadas por los eurodiputados ante el temor de que Washington no cumpla plenamente el acuerdo cerrado en Turnberry el pasado julio. El texto introduce cláusulas de entrada en vigor, suspensión y expiración para condicionar las concesiones europeas al comportamiento de la parte estadounidense.
El Parlamento Europeo ha estado debatiendo propuestas para eliminar los aranceles de importación de la UE sobre productos industriales estadounidenses, mejorar el acceso de determinados productos agrícolas procedentes de Estados Unidos y mantener el arancel cero para las langostas estadounidenses, una medida pactada inicialmente en 2020 durante el anterior mandato de Trump.
Salvaguardias para responder a posibles incumplimientos
Entre las condiciones añadidas por el Parlamento figura una cláusula de activación que vincula la reducción de aranceles europeos al cumplimiento por parte de Estados Unidos de sus compromisos. También se incorpora una cláusula de expiración que fija el 31 de marzo de 2028 como fecha límite para estas concesiones comerciales.
Además, el texto contempla la posibilidad de suspender el acuerdo si Washington incumple sus obligaciones o si se produce un aumento de importaciones estadounidenses que perjudique a sectores europeos.
Los eurodiputados también reclaman que Estados Unidos retire los aranceles del 50% aplicados un mes después del acuerdo de Turnberry sobre el contenido de acero y aluminio en productos como turbinas eólicas o motocicletas.
Bruselas ve un avance, pero persisten las dudas políticas
El comisario europeo de Comercio, Maros Sefcovic, ha calificado la votación como un “paso crucial” y ha asegurado, según ha informado Reuters, que aporta certidumbre a las empresas europeas en un momento de elevada tensión comercial internacional.
Por su parte, la delegación de Estados Unidos ante la UE ha valorado de forma positiva la votación del Parlamento Europeo, aunque el proceso aún no ha terminado y el acuerdo debe superar nuevas fases antes de su aprobación definitiva.
En este sentido, la aprobación de este jueves no supone el final del procedimiento. A partir de ahora, representantes del Parlamento Europeo y de los Gobiernos nacionales deberán negociar la redacción definitiva antes de una votación final en la Eurocámara, que no se espera antes de abril o mayo.
Críticas por el desequilibrio del acuerdo
Durante el debate previo, varios eurodiputados han señalado que el acuerdo era desequilibrado, ya que la UE se veía obligada a reducir la mayoría de los aranceles de importación, mientras que Estados Unidos mantiene un tipo general del 15%.
Según declaraciones recogidas por Reuters, Bernd Lange, presidente de la comisión parlamentaria de Comercio, ha afirmado que “en realidad no se trata de un acuerdo en absoluto”, reflejando el malestar existente en parte de la cámara.
Asimismo, la eurodiputada belga Kathleen Van Brempt ha calificado el texto como “un mal acuerdo”, tal y como ha destacado la agencia de noticias, al considerar que no garantiza estabilidad ni protege suficientemente a Europa frente a nuevas medidas unilaterales de Washington.
El comercio con EEUU sigue siendo clave para Europa
Estados Unidos continúa siendo el principal socio comercial de la UE. Según los datos citados por Reuters, las exportaciones europeas al mercado estadounidense alcanzaron en 2025 un récord de 555.000 millones de euros.
La tramitación parlamentaria había quedado paralizada a principios de año después de que Trump amenazara con nuevos aranceles a los aliados europeos que no respaldaran su propuesta sobre Groenlandia y, posteriormente, activara nuevos recargos a las importaciones.
Ese contexto de tensión ayuda a entender que el Parlamento haya introducido ahora condiciones adicionales antes de dar luz verde definitiva al desarrollo legislativo del acuerdo.