La ciudad de Madrid, protagonista en tantas obras a través de los tiempos, ocupa ahora una página digital del New York Times. El fin último del reportaje no es otro que vender la capital española a todo aquel que quiera visitarla, tanto a través de su paladar como de su vista. Los cinco sentidos serán necesarios para cumplir el recorrido que propone Andrew Ferren, historiador y periodista, en el medio estadounidense. El Templo de Debod, el tablao flamenco en el Corral de la Morería o un paseo por El Retiro son algunos de los planes que aconseja no evitar.
La primera de las propuestas es la obligada visita al Museo del Prado, no solo por sus obras españolas, sino también por ser considerado “el museo de los pintores”, según señala el medio estadounidense. Aunque este sea el más importante, Ferren lo equipara al Palacio Real y la Real Galería de las Colecciones, construidas “en el lugar donde se fundó Madrid”. Estos son “los tesoros más accesibles del arte y la historia de la realeza”, relata el periodista. Por este motivo, si se dispone de poco tiempo, deberían ser estas las primeras visitas a realizar. Sin embargo, el también historiador incluye en su listado la Real Academia de Bellas Artes, el Museo Naval, el Museo Thyssen-Bornemisza, el Museo Reina Sofía, la Casa Museo Lope de Vega y la Fundación Casa de México.
No obstante, aprovechando el buen tiempo que ahora comienza, Andrew Ferren también propone espacios culturales al aire libre como el Templo de Debod o El Retiro, “un vasto y verde oasis en el corazón de la ciudad”. Para unir ambos puntos de la ciudad, las opciones son varias: pasear por el centro histórico o recorrer un Madrid Río, en bicicleta o a pie.
Radiografía de los barrios madrileños a los ojos del NYT: desde Prosperidad a Lavapiés, pasando por Salamanca
Más allá de locales concretos y tapas recurrentes, hay algunos barrios por los que el periodista del New York Times se decanta. Eso sí, con objetivos muy diversos. Si lo que se quiere es que “pasear con niños y cochecitos sea fácil y seguro”, Andrew Ferren recomienda el barrio de Salamanca. En él, el color verde no es difícil de encontrar. El Retiro, conocido como el pulmón madrileño, cuenta con espacio suficiente, así como calles aledañas tales como Alcaide Sanz de Baranda e Ibiza.
Para unos lectores un poco más creciditos que los que frecuentan cochecitos, Ferren recomienda (como la mayoría de las guías turísticas) los barrios de Conde Duque y Malasaña. La plaza Dos de Mayo, epicentro del ambiente, ofrece diversidad gastronómica a todas horas de la noche, “lo que la convierte en un lugar de encuentro popular para hipsters y estudiantes universitarios”, opina el periodista.
Y si Malasaña es donde mayor diversidad de grados universitarios andantes hay, Lavapiés es definido por Ferren como “el barrio más multicultural de Madrid”. Para ello, solo cabe frecuentar la oferta de restaurantes que allí se encuentran, desde Antón Martín a Embajadores. Tampoco se queda atrás el barrio de las Letras, del que el periodista apunta a sus galerías como enclaves en los que fijarse, o Chueca, “referente del diseño”.
No obstante, el periodista también señala la falta de “encanto arquitectónico tradicional” de Chamartín y Prosperidad, siendo este el único comentario que desincentivaría a visitar el norte madrileño, a no ser que fuese por “la energía creativa de sus tiendas, restaurantes y singulares iglesias modernistas”. Ambas zonas las recomienda el estadounidense para disfrutar de “un ambiente juvenil y vanguardista”.
En esta ocasión, no es el Madrid de Por quién doblan las campanas (Francis Scott Fitzgerald, 1940) o de La virgen de agosto (Jonás Trueba, 2019) el que se muestra en las páginas virtuales del New York Times. Es el Madrid de 2026, uno divergente y vanguardista, el que recomienda Andrew Ferren.