El Gobierno se prepara para jugar el partido de vuelta que decidirá el futuro de su decreto de vivienda. El Ejecutivo de coalición tendrá que sudar la gota gorda para remontar el voto en contra y, de nuevo, habrá que esperar al minuto de descuento. Ya el primer encuentro, el que se jugó en casa —la votación de este viernes en el Consejo de Ministros—, no fue precisamente coser y cantar.
El Gobierno anunció inicialmente una batería de medidas para paliar la guerra en Oriente Medio, pero el contenido del original no incluía la congelación de los alquileres. Tras conocer esto, estalló el choque interno entre el ala socialista y el socio minoritario. El plante de Sumar obligó a Pedro Sánchez a dividir el escudo en dos decretos: uno focalizado en medidas energéticas —esencialmente intervenciones fiscales para rebajar el precio en el mercado energético— y otro con medidas de vivienda.
Por iniciativa también de Sumar, el texto incorpora un sistema de vigilancia para impedir que empresas inmobiliarias o energéticas obtengan beneficios considerados desproporcionados en el contexto de la inestabilidad internacional. “Aquellos que intenten lucrarse de esta crisis van a pagar”, advirtió el ministro de Consumo, Pablo Bustinduy.
Los partidos que integran Sumar sabían de la importancia que tiene para sacar adelante el segundo paquete. Primero, porque la coalición plurinacional se encuentra en plena crisis de liderazgo y está obligada a dar motivos al resto de grupos de que su proyecto todavía tiene fuerza para liderar el espacio. Segundo, porque Sumar vería en vano sus esfuerzos contra el socio mayoritario, que lleva justificando durante meses que no lo llevaba a pleno precisamente porque da por perdida la votación.
“Tenemos un mes”
Son 30 días desde su aprobación en el Consejo, y Sumar quiere jugar con la baza de las calles para presionar a las derechas. Así lo han acordado los pesos pesados de la coalición en una cumbre de alto nivel en el Congreso, donde la vicepresidenta segunda del Gobierno, Yolanda Díaz, alentó a los agentes sociales a convertir las calles en una olla de presión para hacer que PP y Junts “rindan cuentas” si votan en contra.
“Tenemos un mes para organizar la mayor campaña posible de presión para que cuando los diputados vayan a pulsar el botón de la votación se sepa quién defiende a la gente y quién defiende los intereses de una clase rentista que se está forrando a su costa”, alegó previamente el ministro Pablo Bustinduy en una entrevista en TVE.
La votación del decreto energético, el original, sí se llevará a cabo en sede parlamentaria este jueves porque sí existe una mayoría en la Cámara para convalidarlo. Se ha trabajado mucho para ello. El Gobierno abrió una ronda de consultas para recabar las propuestas de todos los grupos, a izquierda y derecha. Y ese esfuerzo negociador ya le ha adelantado el ‘sí’, incluso, de sus aliados más conflictivos, Junts, que entiende que todas sus medidas fiscales han sido atendidas.
El PP entiende que Sumar aceptaría las rebajas fiscales, Podemos deja su voto en el aire
El Partido Popular no adelanta todavía su sentido de voto sobre el decreto energético, pero ya advierten que lo rechazarán si el Ejecutivo no incluye más medidas fiscales. En una carta firmada por el responsable de Economía, Alberto Nadal, Génova ha exigido la inclusión de una reducción en el IRPF para colectivos vulnerables y ha pedido al Gobierno la interrupción del calendario de cierre de las centrales nucleares, “en los momentos en los que necesitamos reducir la dependencia de los combustibles fósiles”.
“Estas medidas, evidentemente, algunas por su ausencia y otras por su presencia, nos preocupan enormemente. Lo que no puede ser es que se quede el Gobierno corto”, afirmó en una rueda de prensa desde la sede del PP la vicesecretaria de Regeneración Democrática, Cuca Gamarra. Fuentes de Génova confían en que las nuevas rebajas fiscales no serían un obstáculo para Sumar, porque así lo dijeron hace unas semanas al dar por amortizada su inclusión si se aprobaban el resto de medidas de vivienda.
Pero todavía es una incógnita cómo encajaría esto Podemos, que ya ha adelantado su voto afirmativo al decreto de vivienda, pero evita pronunciarse sobre el energético (si el PP se abstiene, no haría falta su voto afirmativo). “En cuanto al real decreto ley de medidas fiscales, consideramos que es ineficaz, que no va a servir para bajar los precios y que es insuficiente para proteger como debe hacerse a la gente, a las clases trabajadoras”, afirmó este lunes el portavoz de la formación morada, Pablo Fernández, en una rueda de prensa en Madrid.