La Guardia Civil, con el apoyo de la Policía Judicial francesa H.S.I. (Homeland Security Investigation-Investigaciones de Seguridad Nacional), en el marco de la operación “Filbanks”, ha detenido en la madrugada de este jueves a cinco personas pertenecientes a una organización criminal implicada en el asesinato de un hombre ocurrido el 26 de enero del pasado año en la localidad de Lugo de Llanera (Asturias).
Los hechos ocurrieron pasada la media noche, cuando la víctima, un hombre de 44 años, se encontraba junto con dos personas más en su vehículo en las inmediaciones de la estación de tren de Lugo de Llanera. Tras sufrir un aparente pinchazo en la rueda del vehículo, se detuvo en el arcén para solicitar asistencia. En ese momento, otro vehículo se detuvo unos metros más adelante, se bajó una persona y disparó a la víctima hasta cinco veces, causándole la muerte en el acto.
Las dos personas que acompañaban a la víctima emprendieron la huida del lugar y fueron otros usuarios de la vía los que, al ver a la persona tendida en el suelo, alertaron de lo ocurrido.
Había un localizador en el coche de la víctima
Así empezó la investigación y las primeras pesquisas ya apuntaron a que no se trataba de un hecho fortuito. Las pruebas clave fue que los agentes descubrieron que se había instalado un localizador en el coche de la víctima y que el neumático había sido manipulado.
Más adelante, los agentes pudieron constatar que la víctima mantenía vínculos con grupos delictivos, lo que confirmó que el móvil del crimen estaba relacionado con una deuda derivada de una compra de droga. Esto había provocado que la víctima intentara huir de Asturias al haber sido amenazado de muerte en caso de no pagar la deuda.
A partir de ese momento, la Guardia Civil enfocó la investigación tanto en el localizador hallado en el vehículo de la víctima como en su entorno más cercano. Los agentes fueron descubriendo el grupo de personas implicadas en las amenazas de muerte, así como en la planificación y ejecución del asesinato. Este grupo estaba compuesto por amigos personales de la víctima, por miembros de la organización criminal que le habían vendido la droga y por un sicario contratado para llevar a cabo el homicidio.
Una organización criminal y las personas cercanas del asesinado
Según informa el cuerpo, el sicario fue contratado por la organización y se desplazó desde Francia para cometer el asesinato. Una vez terminado, abandonó inmediatamente España y volvió a su país. El hecho de que el autor material procediera de otro país dificultó su seguimiento, ya que se desplazó por varias provincias y evitó dejar huellas e indicios que pudieran identificarlo.
Por su parte, las personas más cercanas a la víctima desempeñaron un papel clave al facilitar medios necesarios para que la organización pudiera conocer en todo momento su ubicación. Por su parte, los miembros del grupo delictivo se encargaron de contratar al sicario, proporcionarle la legista necesaria, trasladarlo hasta el lugar de los hechos y organizar la huida a su país de origen.
La investigación realizada por los agentes ha permitido finalmente identificar a los implicados, conocer su grado de participación y localizar sus domicilios para ser detenidos. De esta manera se han llevado a cabo de forma simultánea todas las detenciones y varios registros en Oviedo, Gijón (Asturias), Llinars del Valles (Barcelona) y Orleans (Francia), en los que se han incautado 34 kilos de hachís.