El frío y las nevadas han vuelto a España después de atravesar el tercer febrero más cálido del siglo XXI con una temperatura media 2,4 °C superior al promedio 1991-2020. El invierno se resiste y la DANA que atraviesa la península está dejando lluvia y nieve a su paso. Según adelantaba en un comunicado el portavoz de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), Rubén del Campo, las precipitaciones se mantendrán hasta el miércoles en la península y Baleares. Serán “localmente fuertes en el área mediterránea peninsular y en el archipiélago balear y con nevadas, además, que serán copiosas en zonas de montaña”.
Este martes está previsto que la DANA se desplace hacia el sur. Así, durante esta jornada, las precipitaciones serán débiles en el Cantábrico y abundantes en la zona centro, en el este y en el sur de la península y en Baleares. Las áreas donde se espera una mayor intensidad son el este de Castilla-La Mancha, la Región de Murcia, la Comunidad Valenciana y Baleares. En cuanto a la nieve, el portavoz ha añadido que la cota estará en torno a los 1.400 metros en el extremo norte, mientras que en el resto de la península se quedará alrededor de entre los 800 y los 1.200 metros, es decir, con nevadas copiosas en el sistema Central, sur del sistema Ibérico y sistemas Béticos.
Ante este escenario, la Aemet ha activado los avisos por fenómenos meteorológicos adversos. En el este de Castilla-La Mancha y Andalucía, los avisos en nivel amarillo (riesgo bajo) y naranja (peligro importante) responden a las nevadas que dejarán acumulados de hasta 5 centímetros en 24 horas. En Valencia, Alicante, la Región de Murcia, Ibiza y Formentera el aviso responde a las lluvias que podrán dejar más de 20 litros por metro cuadrado en una hora. En Canarias, los avisos responden al viento y la mala mar.
Lluvias y nevadas intensas hasta el jueves
El miércoles crecerán las dudas respecto a la evolución de la DANA, aunque el portavoz ha precisado que “lo más probable es que la DANA se retire hacia el sur, disminuyendo ya su influencia, a la vez que un frente atraviesa el extremo norte”. Durante esa jornada, tras lluvias iniciales en los tercios norte, este y Baleares, “a lo largo del día esas lluvias irán cesando e irán quedando los cielos despejados”. La cota de nieve subirá por encima de 1.600 metros y las temperaturas diurnas experimentarán un notable ascenso, posibilitando que “a primeras horas de la tarde se superarán los 18 grados en los valles del Tajo, Guadiana y Guadalquivir, así como en puntos del nordeste y de Baleares”.
El jueves se perfila, según la previsión de la Aemet, como una jornada más estable: “Es probable que sea un día con tiempo estable en general; los cielos estarán despejados, aunque por la mañana podrá haber bancos de niebla y nubes bajas en el interior y por la tarde podrían crecer nubes de evolución con algunos chubascos en el área mediterránea”. Las temperaturas tenderán a subir respecto a jornadas anteriores.
“El viernes podría llegar un nuevo frente que dejaría lluvias en Galicia, norte de Castilla y León y el Cantábrico, y que podrían extenderse a amplias zonas de la península durante el sábado, para quedar de nuevo relegadas al extremo norte el domingo”, ha indicado del Campo, que apunta que “todavía hay bastante incertidumbre al respecto”.