El Ministerio de Defensa, a través de la Intendencia de Rota, ha publicado un proceso de licitación para el mantenimiento y reparación de equipos electrónicos de los sistemas de ayuda al aterrizaje instalados en barcos de la Armada apoyados por el Arsenal de Cádiz y otros arsenales. La convocatoria, recogida este martes en el Boletín Oficial del Estado (BOE), establece el valor estimado del acuerdo marco en 1.000.000 euros y fija el plazo para la presentación de ofertas hasta las 23:59 horas del 26 de marzo.
El procedimiento está dirigido a seleccionar hasta 30 operadores para estas tareas. El adjudicatario será elegido conforme a los criterios de puntuación detallados: el precio de la mano de obra tendrá un peso del 40%, seguido por el coste de materiales (30%), otros gastos (10%), el plazo de garantía (10%) y el tiempo de respuesta (10%). Al anuncio podrán concurrir empresas de telecomunicaciones que puedan demostrar solvencia económica, experiencia en trabajos equivalentes y certificados oficiales de calidad.
Los trabajos objeto de la licitación comprenden exclusivamente el mantenimiento y reparación de los equipos electrónicos integrados en los sistemas de ayuda al aterrizaje de los buques de la Armada Española que cuentan con el apoyo logístico del Arsenal de Cádiz, además de aquellos en tránsito procedentes de diferentes arsenales. La contratación obliga a cumplir los requisitos recogidos en el sistema de gestión ambiental de la Base Naval de Rota.
Rota, motivo de conflicto con Estados Unidos
Se trata de un procedimiento habitual que gana sin embargo cierto relieve por el lugar y el momento. Rota, como Morón de la Frontera, esta en Sevilla, acogen bases de Estados Unidos de gran importancia estratégica para la OTAN. Su uso está regulado por un convenio entre ambos países firmado en 1988 para un uso conjunto bajo soberanía española. En virtud de esta, el gobierno de Pedro Sánchez prohíbe al de Donald Trump la participación de estas en la operación contra el régimen de Irán.
Esta posición es la que ha colmado la paciencia de Trump, que ha llegado a amenazar con romper las relaciones comerciales con nuestro país, recordando que tampoco se ha comprometido a aumentar en un 5% del PIB el gasto en Defensa.
Rota y Morón están integradas en la arquitectura de la OTAN, si bien no son bases de la Alianza en un sentido estricto, sino instalaciones españolas cedidas en uso a Estados Unidos mediante el mencionado acuerdo. Con todo, Estados Unidos puede sortear y sortea el veto de Madrid mediante escalas. La OTAN proporciona el marco político general, pero no puede ordenar su uso por encima de la voluntad soberana del Gobierno de España. Marruecos permanece atento.
En Rota trabajan cerca de 3.000 estadounidenses, que viven con sus familias (otros 2.000 ciudadanos, aproximadamente) bajo un régimen jurídico especial. Conviven en la base de Cádiz con los españoles. El recinto funciona prácticamente como una pequeña comunidad, con servicios propios como escuelas, tiendas y zonas residenciales.
La base naval fue creada en 1953 tras los Pactos de Madrid de 1953, firmados entre el régimen de Francisco Franco y el gobierno de Dwight D. Eisenhower. Estados Unidos obtuvo permiso para establecer bases militares en territorio español durante la Guerra Fría a cambio de ayuda económica y militar.