Las excavaciones recientes en El Castellar, en Teruel, llevadas a cabo por la Fundación Conjunto Paleontológico de Teruel-Dinópolis, han localizado en el yacimiento de ‘El Pozo’ más de cien restos fósiles del Jurásico. Pero, estos restos no son de cualquier dinosaurio, sino que pertenecen a los huesos de reptiles voladores que vivieron en la zona.
Como han anunciado los paleontólogos en su web, El Pozo era “conocido por la presencia de huellas producidas por varios tipos de dinosaurios; actualmente se contabilizan en torno a 1000 icnitas de saurópodos, ornitópodos y terópodos, principalmente". Sin embargo, “ahora presenta otro foco de interés tras el hallazgo de huesos de pterosaurios”, añaden. Así, la mayor parte de los hallazgos corresponde a huesos de pterosaurios, un grupo de reptiles que dominó los cielos durante la era mesozoica —aproximadamente hace 250 y 66 millones de años— y que desarrolló el vuelo antes que las aves y los murciélagos.
Ahora, los investigadores han recuperado fragmentos de mandíbula, vértebras, húmeros, falanges alares y una escápula-coracoide, entre otros elementos esqueléticos. Estos hueses eran “huecos y ligeros,. lo que les facilitó el vuelo”. No obstante, este factor hace que sean bastante frágiles. Por lo que los paleontólogos han aplicado técnicas de consolidación y preparación especialmente delicadas, entre las que destacan “moldes de los fósiles in situ”.
Una reconstrucción detallada de los ecosistemas del Jurásico
“El registro de huesos de pterosaurios del Jurásico Superior en la península ibérica es extremadamente escaso”, anuncian desde la fundación, lo que aumenta la importancia de este descubrimiento. El Castellar representa la primera evidencia sólida de estos animales en el centro-este de la península ibérica, de acuerdo con lo expuesto por los científicos durante el congreso internacional Paleo-NE 2025/7th IMERP, celebrado en Brasil.
El trabajo científico titulado ‘First Late Jurassic pterodactyloid remains from eastern Iberia (Teruel, Spain)’, presentado en ese foro internacional, está firmado por Borja Holgado, del Museu de Paleontologia Plácido Cidade Nuvens, junto a Sergio Sánchez Fenollosa, Josué García Cobeña, Ana González y Alberto Cobos, de la Fundación Conjunto Paleontológico de Teruel-Dinópolis. Según la fundación, la investigación en marcha permitirá reconstruir con mayor detalle los ecosistemas costeros que existieron en el este de la península hace entre 145 y 150 millones de años.
El equipo científico continúa las labores de excavación y análisis en laboratorio, realizando también moldes de los fósiles localizados. Estas tareas se desarrollan en un enclave reconocido como Bien de Interés Cultural por el Gobierno de Aragón desde 2004. Además, los expertos subrayan que los nuevos datos contribuirán a esclarecer la evolución y distribución de los pterosaurios en el antiguo archipiélago europeo, además de enriquecer el conocimiento sobre la biodiversidad de la era Mesozoica en la región.
De esta manera, la Fundación Conjunto Paleontológico de Teruel-Dinópolis prevé que los trabajos en “El Pozo” continúen durante las próximas campañas, ante la posibilidad de que aparezcan nuevos restos de reptiles voladores y de otros vertebrados fósiles. El avance de estas investigaciones será presentado en futuros congresos científicos, consolidando a El Castellar como un lugar clave para la paleontología europea.