Tras meses de negociación, Mariano Ordaz podrá quedarse en su casa. El hombre, pensionista de 67 años, lleva viviendo toda su vida en el número 1 de la calle Carnero, en el barrio madrileño de Embajadores. La vivienda en la que reside es propiedad de la Venerable Orden Tercera (VOT) de San Francisco, una orden católica que ha intentado desahuciar a Mariano en cuatro ocasiones, bajo la justificación de hacer reformas en el edificio.
“El desahucio está parado sin fecha, lo hemos conseguido gracias a la organización popular, gracias a que Mariano decidió no estar solo”, han valorado desde el Sindicato de Inquilinas de Madrid, que ha ayudado al hombre en sus cuatro años de negociación con la orden religiosa.
“Quisiera tener una conversación con ellos, pero no quieren recibirme”, ha lamentado Mariano a las puertas del edificio en el que reside. Según ha contado el hombre a los medios, ha intentado hablar con la procuradora para negociar un alquiler social, sin éxito. “Lo que quieren es que me vaya y yo llevo toda la vida viviendo aquí”, ha expresado.
Humedades, inundaciones y derrumbes
La orden franciscana justifica que el edificio necesita reformas y que por ello requieren el desahucio de Mariano. Lo cierto es que la vivienda en la que reside desde que nació presenta un desgaste importante, resultado, según el afectado, de años “de falta de mantenimiento y dejadez por parte de la propia propiedad", aseguran desde el Sindicato de Inquilinas.
La vivienda presenta problemas de “humedades persistentes, paredes deterioradas y la inutilización del baño”, lo que han convertido el piso en un espacio cada vez más inhabitable. De hecho, el pasado mes de noviembre, Mariano denunció el desplome del techo de su cocina.
Este jueves, el desahucio estaba programado para las 7:00 horas. Tras más de dos horas de protestas frente al portal de Mariano, finalmente se ha procedido a la paralización del desahucio, pero la comunicación con la Venerable Orden Tercera no se ha retomado.
“La VOT no es una pequeña propietaria vulnerable. Es una gran entidad vinculada a la Iglesia católica, con un importante patrimonio inmobiliario —por el que no paga impuestos— y que gestiona hospitales y centros sanitarios como el Hospital VOT San Francisco de Asís", recuerdan desde el Sindicato de Inquilinas.
La orden franciscana tiene un patrimonio considerable, con más de 100 pisos en propiedad. “Tiene recursos de sobra para garantizar alquileres asequibles y mantener sus edificios en condiciones dignas. Lo que falta es voluntad política y social”, han valorado desde el Sindicato de Inquilinas. A la espera de la fijación de una nueva fecha para el desalojo, la organización exige la suspensión del desahucio y la negociación de un alquiler “acorde a la pensión de Mariano”.