La Guardia Civil ya tiene desplegados más de 220 efectivos en la intervención que están llevando a cabo en la zona donde se han accidentado dos trenes cerca de Adamuz, Córdoba. Desde el cuerpo explican que están participando miembros de Seguridad Ciudadana, Tráfico, GRS, helicópteros y drones.
Además, está participando el Equipo Central de Inspecciones Oculares de Criminalistica y se ha incorporado personal que ya participó en la DANA para proceder a la identificación temprana de los fallecidos, tanto expertos en huellas como de ADN.
Estos equipos pertenecen al Servicio de Criminalística del instituto armado, una unidad científica encargada de aplicar técnicas forenses para apoyar la investigación judicial y la identificación de personas fallecidas.
Los expertos en inspección ocular se encargan de examinar el escenario del siniestro con meticulosidad, protegiendo la escena, observando e identificando todos los indicios que puedan ser relevantes para determinar la identidad de las víctimas y las circunstancias del suceso. Estos especialistas suelen formar parte del Equipo Central de Inspección Ocular, que puede desplazarse por todo el territorio nacional para colaborar en casos complejos.
Por otra parte, los técnicos en huellas dactilares utilizan equipos y sistemas avanzados, como el Sistema Automático de Identificación Dactilar (SAID), para cotejar las huellas recogidas con las bases de datos disponibles. Esta labor puede realizarse incluso de forma móvil en el propio lugar de la catástrofe gracias a equipos portátiles, desarrollados para agilizar la comprobación lofoscópica en situaciones de emergencia.
El accidente de los dos trenes
El accidente tuvo lugar este domingo 18 de enero de 2026 a las 19:40, cuando dos trenes de alta velocidad descarrilaron en las inmediaciones de la localidad cordobesa de Adamuz, en la provincia de Córdoba, en el sur de España.
El primero de los trenes, de la compañía Iryo, cubría la ruta Málaga-Madrid y en el punto del siniestro, parte de los vagones traseros se salieron de la vía, cruzando a la carretera contigua, impactando con un tren de Renfe que circulaba en sentido contrario hacia Huelva.
Esta colisión provocó que ambos trenes acabaran descarrilando, con parte de los vagones del tren de Renfe cayendo por un talud de varios metros, lo que está complicando todavía más las labores de rescate. Por el momento, las cifra de víctimas mortales está en 39. La circulación de trenes de alta velocidad entre Madrid y Andalucía ha quedado suspendida desde el momento del accidente y lo seguirá estando durante los días siguientes, afectando a varios servicios ferroviarios programados.