Escoger el nombre de un hijo o hija es una de las decisiones que parecen más sencillas, pero que están cargadas de simbolismo y responsabilidad. Aquí entran en juegos factores culturales, religiosos, familiares o estéticos. Además, el nombre es la primera herencia que el niño/a tendrá para el resto de su vida. Por eso, hay que ser cuidadosos y tener un equilibrio entre los gustos personales y el significado.
El reinado de Lucía y Hugo ha llegado a su fin. En un año en el que ha habido menos nacimientos (318.005 en total, un descenso del 0,8%) y se cumplen 50 años de democracia, también se celebra un cambio de trono en el nombre escogido por los padres para sus recién nacidos. Tras años de dominio incontestable, Sofía y Mateo se convierten en los nuevos reyes de los nombres, según el informe anual del Instituto de Estadística (INE).
“Más de 3.300 niñas nacidas este año han recibido el nombre de Sofía” y “Mateo ha sido el nombre masculino más repetido, con 3.289 inscripciones”, detalla el organismo. Este ascenso apunta a una tendencia que se preveía desde hace ya varios años. Entre las niñas, la lista continúa con Lucía (2.830), seguida por Martina, María, Vega y Julia, mientras que Mía se cuela por primera vez en el top 10. Un cambio que supone la caída definitiva de Paula, nombre habitual durante décadas.
Por su parte, entre los chicos, aunque Hugo se mantiene en segunda posición, “ha experimentado un descenso respecto al año anterior”, igual que Lucas. Es más, por primera vez en años, Daniel se ha quedado fuera de los diez nombres más frecuentes. Al contrario que Álvaro, que “ha escalado posiciones hasta situarse entre los diez más repetidos”.
Preferencias por territorio
El informe refleja patrones geográficos muy marcados. La combinación Sofía y Mateo domina en siete comunidades autónomas: Galicia, Asturias, Aragón, Castilla-La Mancha, Madrid, Comunidad Valenciana y Canarias.
No obstante, otras regiones mantienen preferencias distintas. En Cantabria, Navarra, La Rioja y Castilla y León, continúa liderando el tándem Lucía y Mateo, una de las combinaciones más estables del país.
En el sur peninsular se impone otra tradición: “En Andalucía y Extremadura, Manuel ha recuperado su posición como el nombre de niño más puesto”. Y en Cataluña, la tendencia se aleja del resto: “En Cataluña destaca Martí como la opción preferida entre los varones”.
Tradición frente a nuevas modas
Pese a la irrupción de nuevos nombres entre los más usados por los recién nacidos, la fotografía del conjunto de la población española sigue marcada por la tradición. “Los nombres más frecuentes en España siguen siendo María, Carmen y Antonio”, mientras que “García continúa liderando la lista de apellidos, seguido de Rodríguez, González, Fernández y López”, indica el INE.
No obstante, la población se está decantando con una tendencia clara: nombres cortos, claros, fáciles de pronunciar, sonoros y con presencia internacional. A la vez, el auge de nombres cortos como Mía, Leo, Enzo, Vega o Álvaro confirma la inclinación hacia alternativas breves y modernas. La caída de Paula o Daniel evidencia el desgaste de su popularidad en los años 90 y 2000.