
Son muchas las personas que tienen plantas en su casa. La armonía y naturalidad que aportan son algunos de los principales motivos. Sin embargo, en ocasiones se deterioran, pese a cuidarlas de manera adecuada.
Uno de los fenómenos más habituales es que la punta de las hojas empiecen a volverse marrones y pierdan la firmeza que las caracteriza. Pese a que sea algo relativamente común, pocas personas conocen lo que realmente significa.
¿Debemos alarmarnos si le ocurre esto a mis plantas o es algo natural?
Cuando las puntas de las hojas empiezan a oscurecerse, no quiere decir que la planta esté muerta. No obstante, debemos tener cuidado si estos síntomas aparecen. Al igual que las puntas del pelo se pueden estropear, lo mismo pasa con las hojas. Sin embargo, no es un daño irreversible y si se trata a tiempo se puede reparar.
¿Por qué se produce?
La aparición de estas señales está arraigada a diversas causas. La primera puede ser que el ambiente sea muy seco, lo que suele darse más en invierno debido al uso de la calefacción, según publica el medio francés Pause Maison. Las plantas sueles estar en ambientes húmedos, por lo que un ambiente reseco conduce a la aparición de este color en la hoja. Para evitarlo, la solución más eficaz es poner un humidificador en las habitaciones que tengan plantas.
Otro motivo puede ser que la planta no se riegue adecuadamente. Y es que, cuando no cuenta con el agua suficiente, empieza a resecarse, comenzando por las puntas. Por lo que la solución está en regarla más, pero con cierta moderación. Si se riega en exceso, las raíces pueden pudrirse, impidiendo la absorción del agua.
El agua del grifo también puede ser el culpable. El flúor, el cloro y otros minerales pueden acumularse en la raíz y acabar quemándola. Filtrar el agua del grifo o usar el agua de la lluvia son las mejores opciones.
Una incorrecta exposición a la luz solar, tanto por exceso, como por defecto, podrían ser perjudiciales. La luz muy intensa quema las puntas y, la falta de esta, debilita a la planta. Para evitar estos dos extremos, se recomienda que se coloque al lado de una ventana bien iluminada, pero que no tenga una exposición directa con la luz solar. Una lámpara LED también puede ser una alternativa fiable.
Los ambientes muy fríos o muy calientes dañan a la planta. Es fundamental controlar la temperatura a la que están expuestas, por lo que no se debe colocar a la planta cerca de un radiador. También hay que evitar que reciba corrientes de frío.

¿Puede la hoja recuperar su vitalidad?
Si las hojas tienen la punta marrón, es posible revertir esta situación. Para ello, hay que darle un tratamiento específico a la planta. Lo primero que hay que hacer es ofrecerle las condiciones idóneas para que no vuelva a ocurrir. Una vez asegurado un espacio sano, se pueden recortar con cuidado las puntas. En ningún caso se recortará la hoja entera.
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