En los últimos años, España ha experimentado un notable repunte de las Infecciones de Transmisión Sexual (ITS). El Centro Nacional de Epidemiología publicó que, entre 2016 y 2023, los casos de clamidia han aumentado un 20,7% anual, análogo al ascenso de la sífilis (24,1%) o la gonorrea (42,6%) entre 2021 y 2023.
Parte de este repunte se debe a reciente tendencia de no utilizar los métodos de protección más útiles, como el preservativo, así como el creciente número de relaciones sexuales que mantiene la población. Dos cuestiones que han estado presentes en un sonado caso en Francia de la manera más desafortunada.
Allí, un hombre de 33 años ha sido acusado por haber transmitido un herpes vaginal a más de 200 parejas diferentes a lo largo de los últimos diez años, del cual tuvo un diagnóstico propio en octubre de 2023. Es, además, acusado también por enviar fotografías íntimas de las víctimas, razón por la cual la Fiscalía ha pedido 18 meses de cárcel, 9 de ellos con suspensión.
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No utilizaba preservativo porque decía que no disfrutaba
Todo comenzó a saberse cuando en 2024, dos mujeres se conocieron y se dieron cuenta de que ambas habían estado con el mismo hombre, que además, les aseguraba que su relación era exclusiva. Descubrieron, además, que el mismo enviaba fotografías que les había tomado sin su consentimiento.
Una de las mujeres alertó a la otra de que el hombre tenía un herpes genital que le contagió a ambas, lo que las motivó, junto con otras tres mujeres, a denunciarle por un delito contra la integridad física y psíquica.
En las denuncias, tal y como explica el medio galo Le Parisien, se explica cómo el hombre las convencía para no usar condón, pues “no era capaz de disfrutar” si lo utilizaba. Además, frente a una de las mujeres que le recriminó haberle contagiado el herpes, él le aseguró a ella que no era contagioso.
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Los argumentos en la vista
“Es un encubridor peligroso que pone en peligro a las mujeres”, dijo el fiscal el pasado 26 de diciembre, en la vista del juicio. “Ocultó voluntariamente su estado de salud” porque, afirmó, “quería contaminarlas deliberadamente”. El acusado se defendió asegurando que no se trató de algo intencionado, y que además él estaba seguro de que se trataba de una “irritación” provocada por practicar tanto sexo.
Por otro lado, reconoció que debería haber estado “el doble de atento”, precisamente por ese estilo de vida con tantas relaciones con personas diferentes, lo cual no quita que contagiara sin ser consciente de que lo hacía. Su abogado añadió en el juicio, en la misma línea, que la joven era conocedora de dicha promiscuidad.
Una vez realizado el juicio, habrá que esperar al veredicto para ver si, finalmente, este hombre acaba entre rejas. El caso ha levantado bastante expectación en Francia y en los medios nacionales, que ya esperan atentamente al próximo 31 de enero, día en el que se dictará sentencia.
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