Qué fue de Hugh Laurie tras su éxito en ‘Dr. House’, la serie que triunfa en Netflix una década después

El actor británico llegó a convertirse en el más pagado de la televisión con una ficción que estuvo en antena de 2004 a 2012 y que, tras su llegada a la plataforma, parece haber encontrado una segunda vida. Más allá de sus dotes interpretativas, Laurie también era un ávido seguidor de la literatura y la música

Compartir
Compartir articulo
El actor Hugh Laurie en una escena de 'Dr. House'
El actor Hugh Laurie en una escena de 'Dr. House'

Entre consultas y problemas incipientes fuera de la sala quirúrgica, Gregory House era un hombre capaz de curar a los demás, pero nunca a sí mismo, sobre todo emocionalmente. Dr. House, la serie que llevó a Hugh Laurie a la fama, fue una de las ficciones dramáticas más longevas de la televisión, una soltura en el tiempo que parece haberse diluido en la coyuntura actual. Con su llegada a Netflix (12 años después de su capítulo final), la serie dramática que contó con la presencia de Olivia Wilde, Robert Sean Leonard, Omar Epps o Jesse Spencer, entre muchos otros, está disfrutando de una segunda vida (esta vez, eso sí, en el universo de las plataformas).

Dr. House estuvo en televisión desde 2004 a 2012, ocho años de éxito que llevaron a Laurie a convertirse en uno de los intérpretes más notorios de la época: en el año 2011, el personaje de Gregory House llevó a Laurie a aparecer en la lista de los Guinness World Records tras convertirse en el actor principal más visto de la televisión, además de llegar a ser el mejor pagado de la pequeña pantalla. Laurie recibía 409.000 dólares por episodio (en torno a los 380.000 euros) y llegó a cobrar 700.000 dólares por capítulo en el final de la ficción.

Te puede interesar: El oso sin filtros regresa a la televisión: así es ‘Ted’, la serie políticamente incorrecta que convence hasta a los jóvenes más concienciados

Laurie apareció por primera vez en televisión en la década de 1980, cuando era una de las caras más visibles de la ficción cómica británica. El intérprete se asoció con Stephen Fry en series como Blackadder, Fry and Laurie y Jeeves and Wooster. Más tarde vendría House, la ficción con la que sería conocido en todo el mundo, y tras la que necesitó una pausa de la actuación y de la fama.

Hugh Laurie y Stephen Fry en 1995 (Larry Ellis Collection/Getty Images)
Hugh Laurie y Stephen Fry en 1995 (Larry Ellis Collection/Getty Images)

Hay muy pocas cosas en la vida que sean tan deliciosamente placenteras como para querer hacerlas 16 horas al día, todos los días, incluidos el sexo y la buena mesa”, declaró Hugh Laurie a un periódico londinense tras el fin de House. “No es el hecho de interpretar el personaje una y otra vez lo que le molesta”, dijo Laurie. “Es venir a trabajar una y otra vez. Creo que ya hemos hecho 170 episodios. Eso equivale a entre 50 y 60 largometrajes. Quieres un descanso, de verdad”, relató, visiblemente agotado de la fama y la longevidad de la ficción. “Estamos en una especie de cinta transportadora que puede resultar abrumadora”, apostilló.

Te puede interesar: Eva Hache: “Todavía soy capaz de reírme de un chiste machista si está bien construido”

Una triple amenaza: actor, músico y escritor

Tras el final de House, Laurie se dedicó a su familia. Además de priorizar el tiempo de calidad junto a su mujer y sus hijos, el intérprete puso el foco en otra de sus grandes pasiones: la música. En 2007, Laurie recibió la Orden del Imperio Británico por sus servicios al arte dramático. Lo que muy poca gente sabe del actor británico es que es un apasionado del blues y del jazz, género que ha explotado y homenajeado en dos discos que publicó tras el final de la ficción en la que interpretó a Gregory House.

En 2011, Laurie publicó Let Them Talk, su álbum debut, y dos años después Didn’t it rain: una celebración del blues de Nueva Orleans con colaboraciones de leyendas del género como Irma Thomas, Dr. John y Allen Toussaint. Como pianista y vocalista, también ha salido de gira con su banda, la Copper Bottom Band.

Te puede interesar: Alba Morena, la promesa del pop español que le canta a la lacra de la productividad: “Lo que más me inspira son las historias de mis amigas”

En una entrevista de 2013 con Larry King, Laurie admitió que disfrutaba más de la música que de la actuación: “Creo que los actores se convierten en actores porque quieren esconderse, se ponen máscaras, quieren ser otra persona. Cuando haces música, incluso cuando interpretas a un personaje en una canción, sigue habiendo un elemento de quitarse las máscaras, se trata de exponerse, de ser vulnerable. Y hay una intimidad en eso, y una honestidad en esa relación con el público, que creo que es muy, muy valiosa cuando es correcta”, admitía entonces.

Algunos llegaron a llamarle “triple amenaza” porque, además de la televisión y el estudio de grabación, Laurie también fue un autor bestseller. En el año 1996, el actor publicó El vendedor de armas, una novela cómica en la que el intérprete narra diversas intrigas internacionales protagonizadas por terroristas y espías de la CIA a través de su involuntario y desventurado héroe, el soldado Thomas Lang.

Te puede interesar: Pon un John Waters en tu vida: la Cineteca de Madrid dedica un ciclo al director más desvergonzado, transgresor y ‘camp’ del cine

Regreso a la televisión

Tras dedicarse varios años a la música y a su vida íntima y familiar, Hugh Laurie regresó a la pequeña pantalla en 2015 de la mano de Veep, en la que interpretó al senador Tom James, y también participó en la película Tomorrowland, en la que compartió reparto con George Clooney. También interpretó al capitán Clark en Avenue 5 y a Richard Roper, un incruento traficante de armas, en The Night Manager. Uno de sus trabajos más recientes fue en la miniserie La luz que no puedes ver, disponible en Netflix.