El tiempo apremia para la Lotería de Navidad 2023: “La gente hace cola desde las 5 de la mañana”

Este sábado el tiempo de espera para hacerse con un décimo en Doña Manolita superaba las seis horas. Los trabajadores de la administración madrileña reconocen que “todos los años ocurre lo mismo”

Google icon
La gente hace cola durante más de seis horas para comprar un décimo de la Lotería de Navidad.

La cuenta atrás para la Lotería de Navidad ha arrancado. El tiempo se acaba y las colas son cada vez más largas. Muchas familias han aprovechado el puente de la Constitución para visitar Madrid y conseguir un décimo con el sello de Doña Manolita. La tarea no es para nada fácil, sobre todo si tenemos en cuenta el frío que ha saqueado la capital durante los últimos días. La administración más famosa del país lleva meses desbordada, concretamente desde el pasado mes de julio, cuando se empezaron a formar las primeras filas.

El próximo 22 de diciembre, una veintena de niños y niñas de la Residencia-Internado San Ildefonso repartirán los más de 2.590 millones de euros que están en juego. Los nervios están a flor de piel y el mal tiempo no enfría —ni mucho menos— las expectativas de los jugadores. Los españoles han gastado este año una media de 71,67 euros en boletos, casi dos euros más que en 2022, según datos de la Sociedad Estatal de Loterías y Apuestas del Estado (SELAE). Doña Manolita, próxima a la Puerta del Sol, almacena buena parte de la recaudación y se consolida como la administración que más premios ha repartido a lo largo de los últimos años. El Gordo, sin ir más lejos, lo ha entregado cerca de 70 veces.

Te puede interesar: Esto es lo que pasa con el Ingreso Mínimo Vital si te toca ‘El Gordo’ de la Lotería de Navidad

PUBLICIDAD

Llevamos dos horas esperando, venden mucho y todo el mundo dice que si compramos aquí tenemos más posibilidades de ganar”, asegura Azza. El joven ha viajado desde Málaga y volverá al sur con varios décimos en el bolsillo, unos para él y otros para sus familiares y amigos. Las colas son interminables, pero ni los últimos de la fila se resignan a esperar. “He venido de vacaciones, me queda un buen rato para llegar a la ventanilla, pero mi número va a ser el que toque”, bromea Asunción, que no lleva ni dos minutos en las inmediaciones de la administración. El pasado fin de semana, las colas llegaban hasta la Gran Vía.

Un grupo de personas hace cola frente a la administración de Doña Manolita. (Helena Margarit Cortadellas)

Los curiosos y los vendedores ambulantes que se dan cita en la zona no dan crédito con la cantidad de gente que hace cola en una de las calles más transitadas de la capital. “El puente de la Constitución hemos tenido hasta seis horas de espera. La gente no se mueve, da igual que llueva y haga frío”, explica uno de los trabajadores de la administración. Doña Manolita cuenta con hasta tres personas para organizar la fila y evitar disputas entre los compradores. “Muchos clientes no respetan los turnos y se enfadan, te ponen mala cara”, continúa el empleado.

Doña Manolita, puertas abiertas de lunes a domingo

La gente hace cola desde las cinco de la mañana. La fama y la tradición todo lo pueden”, matiza el trabajador. La administración abre sus puertas de lunes a domingo entre las 9.00 y las 20.30 horas. El personal de la tienda suele detener la fila cuando el reloj marca las 19.30 horas. En total, son casi 16 horas de actividad ininterrumpida en Preciados y las calles aledañas. “Los vendedores ambulantes también tienen décimos de Doña Manolita, son los primeros en llegar, pero prefiero comprarla en la ventanilla”, reconoce Emilia, vecina de Madrid.

PUBLICIDAD

La cola de Doña Manolita llega hasta la Gran Vía de Madrid. (Helena Margarit Cortadellas)

Los turistas no son los únicos que hacen cola para conseguir uno de los décimos de la Lotería de Navidad que vende la administración madrileña. Los habitantes de la sierra y la gente de los pueblos cercanos también aprovecha las tardes libres —preferiblemente, entre semana— para hacerse con uno de los boletos. “Venimos todos los años, pero siempre intentamos buscar un día de lluvia, que hay menos cola. Yo compro los números para toda la familia”, detalla Laura, residente de Buitrago de Lozoya. “Es la primera vez que vengo, porque la han comprado mis compañeras de trabajo. Si toca y no tengo el número, me da algo“, puntualiza Inma, otra vecina de la capital. La suerte está echada y no entiende de códigos postales, pero la fama, muchas veces, está por encima de todo.

Google icon

Más Noticias

Los jóvenes inversores abandonan el ‘ladrillo’: la Generación Z apuesta por la bolsa, los ETFs y las criptomonedas

Cambian las ‘reglas del dinero’ ante unos precios de la vivienda que están fuera de su alcance

El crucero Hondius ya va camino de Canarias: cinco contagios por hantavirus, una hipótesis, españoles confinados y poco riesgo de epidemia

Pasajeros y tripulantes permanecen en cuarentena bajo vigilancia internacional mientras las autoridades preparan el operativo sanitario y la evacuación en Las Palmas

El sospechoso festival del hijo de la concejala en un monasterio protegido que gestiona el Ayuntamiento: “Pagué las bebidas con tarjeta, pedí el ticket y el propietario del datáfono es la madre”

Ana Rivero es concejala en Pelayos de la Presa y patrona de la fundación que gestiona un monasterio del siglo XII. Su hijo pudo celebrar allí un concierto. Una asociación vecinal denuncia que al abonar las consumiciones el dinero iba al negocio privado de la edil

Así es por dentro el MV Hondius, el primer crucero afectado por un brote de hantavirus: de las zonas comunes a las suites más lujosas

Tiene 107,6 metros de eslora y 17,6 metros de manga, con un desplazamiento de 5.590 toneladas, y 4.200 kW de potencia y tecnología avanzada para la exploración en condiciones extremas

Los precios prohibitivos del Clásico: el FC Barcelona aprovecha que puede ganar LaLiga con la entrada más barata a 499 euros

En el último partido contra el Real Madrid en el Bernabéu, los precios oscilaban entre los 135 y 465 euros