Cuando los cazadores disparan al lado de tu casa: Madrid es la única que permite hacerlo a 100 metros

Un grupo de vecinos y Más Madrid piden que Ayuso amplíe la distancia de seguridad en la que los cazadores pueden disparar separados de núcleos urbanos. Sigue regulado por una ley franquista de 1971

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Una cazadora en un coto
Una cazadora en un coto de caza madrileño

En octubre de 2022, un conductor que circulaba en su furgoneta, a la altura del kilómetro 23 de la M-501 en el municipio madrileño de Villanueva de Perales, sufrió heridas en su brazo al cortarse con los cristales de su vehículo. Este había recibido un disparo accidental proveniente de un coto de caza donde se desarrollaba una montería. En la urbanización Eurovillas, en la localidad de Nuevo Baztán, los vecinos están hartos de que palomas que han sido abatidas por cazadores aparezcan muertas en sus parcelas o incluso en sus piscinas.

“El problema es que la urbanización está rodeada de cotos de caza y las familias que viven en las casas de los límites de Eurovillas oímos constantemente los disparos de los cazadores. No solo soportamos un ruido incómodo, sino que hay un grado de inseguridad importante. Los cazadores se acercan demasiado a las viviendas persiguiendo a sus presas y no respetan las distancias de seguridad”, señala Mónica, que ha organizado una campaña en Change.Org para que el Gobierno regional que preside Isabel Díaz Ayuso amplíe esa distancia. Ya han recogido 306 firmas.

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Alejandro Sánchez, diputado de Equo en Más Madrid, asegura que Madrid es la única Comunidad de toda España que aún regula la caza a través de un “reglamento franquista de 1971″. ¿Y qué dice esa normativa? La clave está en los artículos 14 y 15. Definen las zonas de seguridad, aquellas en las que deben adoptarse medidas “encaminadas a garantizar la adecuada protección de las personas y de sus bienes”. Se consideran zonas de seguridad las vías y los caminos de uso público; las vías pecuarias; las vías férreas; las aguas públicas, incluidos sus cauces y márgenes; los canales navegables; los núcleos urbanos y rurales y las zonas habitadas y sus proximidades; las villas, edificios habitables aislados, jardines y parques destinados al uso público; y los recintos deportivos.

En el caso de núcleos urbanos y zonas habitadas, “los límites serán los que alcancen las últimas edificaciones o instalaciones habitables, ampliados en una faja de 100 metros en todas las direcciones”. En el caso de villas y edificios aislados la distancia es solo de 50 metros. El diputado Sánchez también pide a la Comunidad de Madrid que amplíe estos límites y recalca que “Andalucía, Cataluña, Extremadura, Navarra, País Vasco y Castilla-La Mancha establecen distancias de seguridad de 250 metros, y Asturias, Aragón, Cantabria y Valencia de 200 metros. Madrid es la única comunidad que mantiene una distancia de seguridad de 100 metros y para las casas aisladas de 50 metros. No es lógico”, destaca el parlamentario de Más Madrid.

La presidenta de la Comunidad
La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, en un Pleno de la Asamblea de Madrid (GUSTAVO VALIENTE HERRERO)

Sánchez asegura que la situación urbanística de la comunidad de Madrid, con su alta densidad poblacional y muchas urbanizaciones y núcleos urbanos, hace razonable este cambio. “No solo he recibido quejas de los vecinos de Nuevo Baztán, también de los de los municipios de Pedrezuela, Moraleja de Enmedio, Arroyomolinos, Fuente el Saz y San Agustín de Guadalix... y si yo he recibido todas estas quejas que solo soy un humilde diputado, me imagino que la Comunidad habrá recibido más reclamaciones porque muchos cazadores no respetan esa distancia de seguridad”. Para los vecinos de Nuevo Baztán que recogen firmas “la distancia de 100 metros afecta a todo el territorio de la comunidad de Madrid. Esta distancia es a todas luces insuficiente para garantizar la seguridad y bienestar de la ciudadanía, cuyas viviendas lindan con las zonas de caza autorizadas”. En la región hay 778 cotos de caza y unas 40.000 licencias de cazadores.

Solo siete denuncias

Antonio García, presidente de la Federación de Caza de Madrid, cree que la distancia de 100 metros es razonable porque la ley prohíbe disparar en dirección a las zonas de seguridad establecida. “La clave no es la distancia, es no apuntar en esa dirección. Da igual aumentar la distancia de seguridad a 200 metros si el cazador apunta en esa dirección prohibida. Los cazadores que obtienen su licencia saben la normativa”, señala. Desde la Comunidad de Madrid aseguran que no les han comunicado ningún accidente vinculado a no respetar límites de la zona de seguridad. “Las quejas que solemos recibir están relacionadas con el ruido que provocan las armas de fuego. En los últimos tres años, 2020, 2021 y 2022, se han recibido solo siete denuncias por no respetar las zonas de seguridad en vías pecuarias y carreteras que han conllevado sus correspondientes denuncias”.

Pilar también es vecina de Eurovillas. “Si lo llego a saber no me compro aquí la casa. No porque sea desagradable encontrarte animales heridos en tu parcela, que la mía no es las más cercanas al coto de caza. Ya me he encontrado dos palomas muertas con perdigonazos. Si no por el ruido. No respetan los horarios de caza y los tiros se oyen constantemente. También hay vecinos que van con sus hijos dando paseos por caminos y se encuentran a los cazadores. Con el riesgo que eso conlleva. Es necesario aumentar la distancia de seguridad”, concluye. En Madrid se pueden publicar las siguientes especies animales: Becada, codorniz, conejo, corneja, estornino pinto, faisán, grajilla, liebre, palomas, perdiz roja, tórtola, urraca, zorro, zorzal, cabra montés, ciervo, corzo, gamo, jabalí y muflón. El Gobierno regional fija las fechas de veda para cada una de estas especies, es decir, los periodos en las que se pueden cazar.