España regresa a Chipre 25 años después de su derrota más dolorosa: “No jugamos tan mal aquel partido”

Guillermo Amor y Joseba Etxeberria, exjugadores de la selección española, recuerdan en ‘Infobae España’ una de las derrotas más sonadas del combinado nacional ante Chipre. El clamor llegó hasta los partidos políticos

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Imagen de archivo de Javier Clemente tras la derrota de España ante Chipre en 1998 (EFE).
Imagen de archivo de Javier Clemente tras la derrota de España ante Chipre en 1998 (EFE).

Larnaca amanece bajo el sonido de los barcos llegando a su puerto y el brillo de los últimos rayos solares del verano, aunque, paradójicamente, el día fue aumentando su temperatura a medida que transcurría la noche. Es 5 de septiembre de 1998 y Chipre recibe a España en el primer partido clasificatorio para la Eurocopa del año 2000. La Roja aterrizó en Larnaca entre turbulencias por la tempranera eliminación en fase de grupos del Mundial 98 y aquel encuentro, a priori ante un rival asequible que ocupaba el puesto 78 del ranking FIFA y cuyos futbolistas eran amateurs, terminó en una inesperada derrota (3-2) y el fin de la etapa de Javier Clemente como seleccionador nacional. Este jueves (18.00 horas) España regresa al lugar de los hechos un cuarto de siglo después.

“Sensaciones malas. Fue una derrota muy dura. El ambiente en torno a la selección y Clemente era hostil. Fue un día para olvidar”, rememora en su charla con Infobae España Joseba Etxeberria, exjugador del combinado español y actual entrenador del Eibar. Guillermo Amor, también presente en aquella selección, lo califica como “una derrota inesperada que nos hizo mucho daño a todos los niveles. Hubo mucha presión y muchas críticas por el resultado y todo derivó en algunos cambios”.

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Aquel 5 de septiembre de 1998 entró en la historia del fútbol nacional como una de las derrotas más inesperadas y difíciles de asimilar. Para el futbolista vasco especialmente dramática al coincidir con su vigésimo primer cumpleaños. “No fue un recuerdo bueno. Fue un partido muy accidentado. Nos metieron tres golazos las tres veces que nos llegaron. Dos por la escuadra, uno de medio vaselina... pero no jugamos tan mal aquel partido, el juego no fue tan malo como el resultado”, recuerda Joseba. “Chipre tuvo su día. Aprovechó las ocasiones y marcaron buenos goles. Fuimos a remolque en el resultado todo el partido. Primero con el 2-0 y luego con el 3-1. Fue un día duro. Hubo un antes y un después tras esa derrota″, explica Guillermo.

El experimento le explotó a Clemente

Egomitis, Gogic y Spoljaric podrían ser los nombres de pociones pertenecientes la saga de cómics de Astérix, sin embargo, corresponden a los futbolistas que asestaron “la derrota más humillante de la historia del fútbol español”, tal y como apuntaban las crónicas deportivas de aquella época. Clemente innovó alineando cinco jugadores ofensivos -Luis Enrique, Etxeberria, Raúl, Morientes y Alfonso Pérez- en el once titular para tratar de penetrar en la defensa chipriota. “Creíamos que íbamos a someter mucho a Chipre. Teníamos esa intención. No nos extrañó que Clemente sacara un once tan ofensivo”, asegura Etxeberria.

Imagen de archivo de la alineación de España en el partido ante Chipre de 1998.  De pie, de izquierda a derecha: Cañizares, Nadal, Luis Enrique, Hierro, Alkorta y Morientes. Agachados, en el mismo orden: Michel Salgado, Sergi, Alfonso, Etxeberría y Raúl. (EFE).
Imagen de archivo de la alineación de España en el partido ante Chipre de 1998. De pie, de izquierda a derecha: Cañizares, Nadal, Luis Enrique, Hierro, Alkorta y Morientes. Agachados, en el mismo orden: Michel Salgado, Sergi, Alfonso, Etxeberría y Raúl. (EFE).

“Generamos ocasiones aquel partido, nos faltó eficacia. La sensación de juego fue bastante buena, pero cuando pierdes y, sobre todo ante una selección menor, son malas noticias. Pero en cuanto al partido en sí creo que fue bueno”, añade. La derrota, tal y como afirma Guillermo Amor, “derivó en cambios”. Concretamente en el capitán del barco, Javier Clemente dejó de ser seleccionador nacional. “Viendo el desenlace del partido sabíamos que nos íbamos a meter en problemas y todo se iba a complicar más. Pero ninguno pensábamos que iba a ser tan dramático”, asegura Joseba sobre la marcha de Clemente del banquillo. “Él defendía siempre al futbolista. Acaparaba todo para que liberar al jugador. Cuando vimos que su situación empeoraba, que menos que defender de la misma manera a una persona que lo hacía con nosotros”, asegura el actual técnico del Eibar. “Más allá de su estilo de juego, la gestión grupal es la mayor faceta del entrenador”, añade.

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La derrota fue cuestión de estado

“La mayor humillación del fútbol español”. “Denigrante”. “Bochornoso”. Fueron los adjetivos que utilizó la prensa para catalogar aquella sonora caída. “Se venía con un ambiente de crispación tras la eliminación en el Mundial y las portadas fueron muy contundentes al día siguiente. El fútbol consiguió algo que actualmente se demora semanas en el Congreso de los Diputados: un acuerdo entre los partidos políticos. El punto de unión para PP, PSOE e IU, las tres fuerzas de aquella época, fue la destitución de Javier Clemente.

Esperanza Aguirre, Ministra de Educación y Cultura entonces, presionó más que nadie a su secretario de estado, Santiago Fisas, para que tratara de convencer a Villar de que el despido de Clemente era un bien común. El ya exseleccionador respondió a su manera. “No voy a contestar a Esperanza Aguirre porque me cae bien. Pero me parece exagerado, el país tiene cosas más importantes de las que preocuparse. Dentro de poco le tendré que decirle yo al presidente del Gobierno y a sus ministros lo que tienen que hacer”.

Sus jugadores fueron los únicos que le apoyaron. “Ahora para los políticos es fácil atacarle. Pueden ganar votos. Pone a parir al seleccionador y todo el mundo te apoya”, afirmó Kiko. “Puede que la gente sea tonta porque se deja influenciar. Parece que perdiéramos Gibraltar”, comparó Abelardo. Un cuarto de siglo después, España regresa a la tumba futbolística de Clemente y su actual homólogo en el cargo, Luis de la Fuente, está convencido para no tropezar con la misma piedra. “Esto ha cambiado mucho para bien, en el fútbol nada es seguro pero la idea que tenemos de partido es ir a ‘revienta calderas’. Vamos a ir con todo”.