Se preparó, se puso linda, a su amiga llamaba, salió de rumba y nada le importó. Aunque los futbolistas del Real Madrid y de Osasuna no hagan los rituales previos a la final de la Copa del Rey del sábado con las canciones del cantante Ozuna, muy probablemente las hayan puesto en el altavoz del vestuario o bailado en las discotecas que regentan entre partido y partido.
El artista puertorriqueño será el encargado de poner ritmo y sazón en la actuación previa de la final. Aunque no era común que en España se hiciera este tipo de presentaciones antes de un partido de fútbol trascendental, la tradición se ha terminado importando de Estados Unidos, donde es común que en el descanso, como ocurre en la Super Bowl, la música sea protagonista. La Champions League también ha incorporado actuaciones de cantantes famosos en los últimos años, algo que consideran un aliciente extra antes de que ruede el balón.
Jan Carlo Ozuna Rosado, bautizado artísticamente como Ozuna, es un puertorriqueño conocido por ser la banda sonora de los veranos mediterráneos. Suena en chiringuitos, discotecas y verbenas de pueblo, pero también es uno de los artistas urbanos más conocidos y alabados del panorama musical. Suyos son temas como el ya mencionado Se preparó o la reciente colaboración con Shakira en Monotonía. Pese a contar con casi 50 millones de oyentes mensuales en Spotify, pocos conocen la verdadera historia del artista.
PUBLICIDAD
Ozuna nació en 1992. Pese a que escribía canciones desde los 12 años, nunca compuso para sí mismo. Todo lo que creaba lo derivaba a sus amistades. Vivió en Estados Unidos durante seis años y fue camarero en Washington. Su primer sencillo lo lanzó con 20 años y se tituló Imaginando. Su primer nombre artístico fur J Oz, haciendo así su particular homenaje a El Mago de Oz. Aunque ahora cuenta con colaboraciones con grandes artistas del género urbano y del reggaeton, su primera colaboración conocida fue con el artista Guelo Star. El puertorriqueño es amigo íntimo del futbolista Arturo Vidal, contratándole para una actuación para el cumpleaños de su mujer.
Pese a que se crió en Puerto Rico, Ozuna tiene una devoción por República Dominicana, país donde nacieron sus padres y que inspira sus creaciones. La cultura criolla es, para él, su auténtica carta de presentación. “Me crié en Puerto Rico, pero todas las costumbres y entorno eran dominicanos”, señaló en una ocasión. “Yo siempre he sentido que soy dominicano, no es de ahora, mi abuela se sentía contenta cuando yo decía que era dominicano”, declaró hace unos años.
Gracias al éxito que ha conseguido, el cantante tiene su propio estudio de grabación, donde compone los hits que más adelante retumban en las discotecas, en los descapotables y las emisoras de radio. Ozuna es un amante de los tatuajes: tiene a su madre tatuada en el cuerpo, otro de un concierto que dio en Chile y otro de un reloj. Aunque no sabemos qué canciones interpretará mañana en La Cartuja, contará con un público entregado. Nada como una buena bachata y un ritmo latino para poner en pie a una grada que navega entre los nervios y la tensión.
PUBLICIDAD