Audrey Hepburn se negó cuando el fotógrafo John Isaac le propuso retocar digitalmente las arrugas de su rostro para una publicación.
La anécdota, recogida en el libro Intimate Audrey: An Authorized Biography, expone la postura que la actriz mantuvo toda su vida frente a la cirugía plástica: un rechazo absoluto.
La biografía, escrita por su hijo Sean Hepburn Ferrer y la coautora Wendy Holden, revela que “cualquier sugerencia de cirugía plástica le resultaba una anatema, pues honraba la historia de cada línea de su rostro”.
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El libro, publicado con carácter oficial, es el primer retrato autorizado de la protagonista de Breakfast at Tiffany’s (Diamantes para el desayuno) desde esta perspectiva íntima.
El episodio con Isaac ocurrió cuando la revista American Photo le pidió a Hepburn que eligiera una fotografía favorita para una edición especial con celebridades.
La actriz seleccionó una imagen de ella junto a un niño durante una de sus misiones con UNICEF.
Al preguntarle el fotógrafo si deseaba eliminar las arrugas para la publicación, la respuesta fue tajante: “No se te ocurra tocar ni una sola de esas arrugas; me las gané todas”.
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La nieta de la actriz, Emma Ferrer —hija de Sean—, había adelantado parte de esta visión del mundo en declaraciones a People en 2017.
“Para ella, las arrugas eran símbolos de edad, experiencia y sabiduría”, afirmó.
Emma también expresó su pesar por no haberla conocido en vida: “Desearía haberla conocido, porque toda persona que la trató dice que era aún más radiante y encantadora que en las películas”.
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Intimate Audrey también desmiente rumores que circularon durante décadas sobre la salud de la actriz.
A pesar de su delgadez, que dio pie a especulaciones sobre un posible trastorno alimentario, el libro precisa que Hepburn “cocinaba, horneaba y comía lo que quería, aunque con cuidado en las porciones”.
La obra detalla su rutina diaria: tras el desayuno, salía a caminar “a un ritmo agotador para quienes la seguían”, y realizaba un ayuno mensual de un par de días.
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Lejos de los regímenes estrictos, “tomaba una cerveza fría de vez en cuando, y después de su siesta diaria comía un trozo de chocolate negro —su ‘remedio contra la tristeza’—, seguido de un ‘dedo’ de whisky al caer el sol”, según recoge la obra.
Lily Collins dará vida a Hepburn en el cine
La figura de Audrey Hepburn volverá a la pantalla grande con un proyecto que lleva casi una década de gestación.
La actriz Lily Collins interpretará a la estrella en un largometraje centrado en el rodaje de Breakfast at Tiffany’s, el clásico de 1961 que consagró a Hepburn como uno de los rostros más reconocibles del cine mundial.
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Collins, quien también ejercerá como productora a través de su compañía Case Study Films, anunció el proyecto en sus redes sociales con una declaración que no dejó dudas sobre el peso personal del encargo.
“Es con casi 10 años de desarrollo y toda una vida de admiración y devoción por Audrey que por fin puedo compartir esto”, escribió en Instagram. “Honrada y extasiada no alcanzan a expresar cómo me siento”.
El guion estará a cargo de Alena Smith, creadora de la serie Dickinson para Apple TV, y se basará en el libro Fifth Avenue, 5 A.M.: Audrey Hepburn, Breakfast at Tiffany’s and the Dawn of the Modern Woman, del escritor Sam Wasson, catalogado como un éxito de ventas por The New York Times.
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La producción promete ser, según el comunicado oficial, “el primer relato completo del rodaje de la película”.
La trama abordará, entre otros conflictos, la disputa que enfrentó al escritor Truman Capote —autor de la novela original— con la productora Paramount, cuando este exigió que Marilyn Monroe interpretara a Holly Golightly. La elección de Hepburn llevó a Capote a sentir que el estudio lo había traicionado.
El filme incluirá además a figuras como la diseñadora Edith Head y el director Blake Edwards, aunque sus intérpretes aún no fueron anunciados.