Fue extraterrestre, un padre abnegado y hasta un genio, con la improvisación como su aliada: el legado de Robin Williams

El actor nacido en Chicago repitió tomas hasta el agotamiento, añadió frases que no figuraban en el guion y dejó en cada personaje una marca de dualidad entre la comedia y el drama que la crítica sigue analizando

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Robin Williams sigue vigente a más de diez años de su muerte por una obra que nuevas generaciones analizan en cine y televisión

Robin Williams, actor estadounidense, que tuvo una extensa trayectoria en el cine y la televisión, nació el 21 de julio de 1951. A más de una década de su muerte, la obra de Williams sigue siendo vista y analizada por nuevas generaciones en medios especializados y festivales, por una versatilidad que abarcó comedia, drama y temas sociales complejos.

Según Los Angeles Blade, la huella del actor sigue vigente, no solo por sus personajes, sino también por el modo en que incorporó formas de representación en la narrativa cinematográfica.

Robin Williams nació en Chicago en 1951 y desde sus primeros años de carrera en el stand-up se destacó por su capacidad para la improvisación. Su salto a la fama llegó con la serie televisiva Mork & Mindy, donde su personaje extraterrestre introdujo al público a un estilo de humor impredecible.

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De acuerdo con Los Angeles Blade, esa habilidad para moverse entre la excentricidad cómica y la vulnerabilidad emocional se convertiría en su sello personal, y destacó en una amplia variedad de géneros.

Mente indomable le dio a Robin Williams el único Oscar de su carrera por su trabajo junto a Matt Damon

Williams actuó en cine, donde protagonizó películas. Entre sus papeles principales figuran el profesor John Keating en La sociedad de los poetas muertos, el psicólogo Sean Maguire en Mente indomable, el padre disfrazado en Mrs. Doubtfire y el locutor en Good Morning, Vietnam. Estos trabajos consolidaron su carrera y también sumaron matices a sus personajes masculinos en Hollywood.

Según lo publicado en Sensacine, su colaboración en El indomable Will Hunting le valió el único Oscar de su carrera.

En una reciente entrevista, Matt Damon recordó cómo la dedicación obsesiva de Williams a su oficio incidió en el resultado final: “Robin Williams era un rumiador. Un actor profundamente reflexivo que no paraba de darle vueltas a las cosas y a las escenas y que siempre quería repetir tomas porque nunca terminaba de estar satisfecho con su trabajo”, relató Damon en el pódcast Good Hang with Amy Poehler.

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Esa insistencia en repetir tomas llevó a momentos, como la improvisación de la frase final en la película, que no figuraba en el guion original y surgió espontáneamente.

El impacto de La jaula de las locas

La jaula de las locas amplió la representación LGBTIQ+ en el cine de estudio estadounidense con Robin Williams en el papel de Armand (Captura de video)

En 1996, Robin Williams protagonizó La jaula de las locas, una adaptación del clásico francés La Cage aux Folles. De acuerdo con el análisis de Los Angeles Blade, esta comedia amplió la representación de personajes LGBTIQ+ en el cine de estudio estadounidense. Interpretó a Armand, el propietario de un club nocturno de Miami, con una combinación de humor y sinceridad que, según el citado medio, “nunca suena falsa”.

La película coincidió con un cambio cultural tras años de estigmatización, mostrando que la autenticidad y el amor incondicional podían ser el centro de una familia, independientemente de su estructura.

El enfoque actoral de Williams se caracterizó por su capacidad para la improvisación. Dentro y fuera del set, colegas y especialistas destacaron su generosidad. El actor solía realizar decenas de tomas distintas de una misma escena y buscaba siempre una emoción. Esa obsesión por probar cada posibilidad interpretativa se reflejó en sus personajes.

En Buenos días, Vietnam, Robin Williams creó a un locutor de radio que enfrentaba la guerra con humor (Captura de video)

A lo largo de su carrera, Williams trabajó en el género cómico y dramático. En Buenos días, Vietnam, su rapidez verbal y su sentido del absurdo le permitieron crear un locutor de radio que enfrentaba la guerra con humor, mientras que en La sociedad de los poetas muertos encarnó a un profesor que promovía la inspiración y la rebeldía en el aula.

La crítica especializada señaló que esa dualidad, entre la risa y la tristeza, explica parte de su presencia en pantalla.

El impacto de Robin Williams en el cine se extiende también a su influencia sobre colegas y nuevas generaciones de actores. En películas, su voz dio vida a personajes animados como el Genio en Aladdin, y amplió su trabajo más allá de la actuación tradicional.

El legado de Robin Williams persiste a más de una década de su muerte (AP)

Según Los Angeles Blade, el legado del actor reside también en su capacidad para abordar temas como la identidad, el dolor y la aceptación sin perder el humor.

El legado de Robin Williams

A más de una década de su muerte, el recuerdo de Robin Williams persiste. Su obra sigue siendo objeto de análisis y celebración en medios especializados y festivales, y las nuevas generaciones descubren en sus películas una sensibilidad propia.