Sharon Stone contó cómo evitó una mastectomía tras cuestionar un diagnóstico: “Le decía al médico que no tenía cáncer”

La actriz contó en una entrevista con Vanity Fair que rechazó una mastectomía bilateral, pidió una cirugía menos invasiva y luego los análisis confirmaron que las masas eran benignas y no era cáncer de mama

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Sharon Stone relató que a principios de los 2000 recibió un diagnóstico erróneo de cáncer de mama pese a sostener que sus tumores eran benignos (REUTERS/Gonzalo Fuentes)

Sabía que mis tumores no eran malignos, pero nadie quería hacerme caso”, evocó Sharon Stone al rememorar su experiencia médica a inicios de los 2000 en entrevista con Vanity Fair. La actriz relató cómo, pese a su intuición y certeza personal acerca de los tumores detectados, los médicos recomendaron una intervención mayor.

A principios de esa década, Stone enfrentó un diagnóstico erróneo de cáncer de mama. Aunque los especialistas sugirieron una mastectomía de ambos senos por el tamaño de las lesiones, la intérprete insistió en que no se trataba de un caso maligno. Tras optar finalmente por la extirpación de los tumores, los análisis confirmaron la ausencia de cáncer y la naturaleza benigna de las formaciones, según detalló el medio italiano.

“Tenía esa sensación interna, como una conexión profunda con mi cuerpo”, describió Stone sobre los días previos al diagnóstico. “Uno de estos tumores era más grande que todo mi seno izquierdo”, recordó la actriz en su diálogo con el medio italiano.

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Los médicos recomendaron una mastectomía bilateral por el tamaño de las lesiones, pero Sharon Stone insistió en que no eran malignas (REUTERS/Sarah Meyssonnier)

En el testimonio recogido, la intérprete estadounidense relató: “El médico vino a mi casa y me dijo: “‘Pensamos que debería someterse a una mastectomía bilateral. Es grave. Cuando las masas son tan grandes, casi siempre hay cáncer’”. Frente a esa advertencia, la actriz contestó: “Les dije que no eran malignos, que aceptaría la intervención, pero estaba segura de que los tumores no eran cancerosos”.

El choque con los médicos y la operación

La tensión entre paciente y médicos se intensificó. “No dejaba de decirle al médico: ‘No tengo cáncer’”, afirmó Stone. “Y él me contestaba: ‘Eso no depende de usted’”.

Pese a la insistencia médica, la actriz solicitó evitar la extirpación completa del seno. Su cirugía se limitó a retirar las masas tumorales, decisión que, según Vanity Fair, fue motivada por su propia convicción. Al despertar, se encontró rodeada de doce médicos. Preguntó: “¿Qué pasó?”, evocó.

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La cirugía de Sharon Stone se limitó a la extirpación de los tumores y los análisis confirmaron después la ausencia de cáncer de mama (REUTERS/Manon Cruz)

“El médico me dijo: “No tiene cáncer”. Y yo respondí: “Claro que no, se los había dicho”“.

El impacto personal tras la operación

El alivio tras la operación no disipó el efecto personal de la experiencia para Stone. “En ese momento supe que se había terminado con mi esposo”, confesó la actriz en referencia a Phil Bronstein.

Según Vanity Fair, su entonces pareja desaprobó categóricamente que optara por la cirugía preventiva, llegando a calificar la decisión como “ridícula”.

Cómo cambió el diagnóstico del cáncer de mama

Sobre el caso de Stone, la doctora Elisa Puma, especialista en cáncer de mama, explicó a Vanity Fair que “su testimonio debe entenderse en el contexto de una etapa de la medicina con menor precisión diagnóstica”. En la actualidad, “la senología moderna permite definir, en la gran mayoría de los casos, la naturaleza de una lesión antes de operar”.

Sharon Stone sostuvo que la experiencia médica y la operación marcaron también una ruptura personal con su entonces esposo, Phil Bronstein (REUTERS/Mario Anzuoni)

La especialista enfatizó que “las dimensiones de una masa no son indicadores fiables de malignidad o benignidad”. Con los sistemas actuales, pueden hallarse lesiones benignas de gran tamaño y tumores malignos muy pequeños. Para determinar con exactitud, se integran datos clínicos, estudios radiológicos y análisis microscópico del tejido, indicó Puma.

Herramientas como la mamografía y la ecografía son la primera etapa; la resonancia se reserva para casos complejos. Sin embargo, “la imagen identifica señales sospechosas, pero no basta para llegar a un diagnóstico definitivo”. Para aclarar la naturaleza de una lesión, la biopsia resulta esencial y ofrece información sobre su comportamiento si resultara un tumor maligno.

El avance en las técnicas diagnósticas redujo la necesidad de intervenciones quirúrgicas innecesarias, favoreciendo una mayor tranquilidad para las pacientes. Actualmente, los protocolos incorporan equipos multidisciplinarios que analizan cada caso y personalizan las decisiones terapéuticas, lo que contribuye a evitar procedimientos invasivos y optimiza los resultados clínicos.