Paris Hilton ha ido más allá de sus facetas de empresaria y figura mediática. En los últimos años se ha convertido en una de las voces más activas en la lucha contra la violencia digital hacia las mujeres. Su más reciente proyecto surge de una alianza con la periodista tecnológica Laurie Segall para producir y protagonizar Searching for Mr. Deepfakes, una serie investigativa de 13 partes que investiga a los responsables de una de las plataformas más conocidas de imágenes íntimas falsas generadas con inteligencia artificial.
El proyecto, producido por Mostly Human Media en alianza con 11:11 Media, la compañía de Hilton, fue presentado como una apuesta poco convencional para el periodismo de investigación: una docuserie diseñada específicamente para TikTok, con episodios breves de entre dos y cuatro minutos dirigidos a las audiencias que consumen contenido en redes sociales.
De acuerdo con Variety, la serie sigue una investigación de tres años sobre el operador anónimo de un sitio de deepfakes sexuales que llegó a registrar 17 millones de visitas mensuales antes de ser cerrado.
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“Me encanta esta idea de crear un nuevo manual para el contenido no guionado”, afirmó Segall en declaraciones recogidas por Variety. “Esto es una especie de prueba beta”, añadió la periodista sobre el experimento narrativo y periodístico detrás de la serie.
Segall explicó que el objetivo del proyecto era llegar a las personas más afectadas por este tipo de violencia digital. “Realmente queremos que las personas que más lo necesitan puedan verlo”, sostuvo.
La periodista, que trabajó durante más de una década en CNN cubriendo tecnología antes de fundar su propia productora, señaló además que las nuevas plataformas permiten explorar otras formas de distribución y formatos para investigaciones complejas. “El contenido no tiene que quedarse en un solo lugar”, comentó.
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Por ejemplo, Adweek destaca que Hilton y Segall decidieron adaptar el contenido al lenguaje de TikTok en lugar de presentar la investigación como un episodio largo para streaming o para un canal televisivo tradicional.
En cambio, la serie será publicada directamente en la cuenta de TikTok de Hilton, que acumula cientos de millones de seguidores, en una estrategia que busca aprovechar comunidades digitales ya existentes para amplificar el alcance del proyecto.
La docuserie también tendrá una expansión en audio. El podcast Mostly Human lanzará una serie especial de cuatro episodios a partir del 4 de junio, profundizando en la investigación sobre las redes y foros que distribuyen deepfakes sexuales.
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Para Segall, es urgente poner el tema sobre la mesa debido a la velocidad con la que avanzan las herramientas de inteligencia artificial. “Puedo ver venir un choque de trenes”, advirtió en Variety, al referirse a los riesgos que aparecen cuando la tecnología evoluciona más rápido que las leyes y los mecanismos de protección.
El vínculo personal de Paris Hilton con la historia
La heredera también ha sido víctima de la difusión no consentida de contenido íntimo desde comienzos de los años 2000.
“Fue una de las experiencias más dolorosas, traumatizantes, humillantes y degradantes de mi vida”, afirmó durante una conversación con Segall incluida en uno de los episodios.
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La empresaria ha convertido ese episodio en parte central de su activismo contra los deepfakes y la explotación digital impulsada por inteligencia artificial. En enero de 2026 apareció frente al Capitolio de Estados Unidos junto a la congresista Alexandria Ocasio-Cortez para respaldar la DEFIANCE Act, una propuesta legislativa destinada a ofrecer herramientas legales a las víctimas de falsificaciones sexuales digitales.
Durante ese acto, Hilton habló públicamente sobre la filtración de un video íntimo cuando tenía 19 años. “La gente lo llamó un escándalo. No lo fue. Fue abuso”, declaró, según recogió Euronews. “No había leyes en ese momento para protegerme, ni siquiera existían palabras para describir lo que me habían hecho”, afirmó.
Hilton también explicó que el trauma provocado por aquella experiencia sigue presente hoy debido a la proliferación de imágenes falsas creadas con inteligencia artificial usando su rostro.
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“Tengo 100 mil deepfakes sexualizados. Ni uno solo es real y ninguno es consensuado”, aseguró durante el acto en Washington. “Y cada vez que aparece uno nuevo, regresa esa horrible sensación, ese miedo de que alguien en algún lugar lo esté mirando ahora mismo y piense que es real”.
“La pornografía deepfake se ha convertido en una epidemia”, afirmó. “Es la forma más nueva de abuso que está ocurriendo a gran escala: contra sus hijas, sus hermanas, sus amigas y sus vecinas”.