Antes de consolidarse como una figura reconocida en la industria cinematográfica, Brad Pitt protagonizó un episodio personal que posteriormente ha relatado en distintas entrevistas.
El hecho ocurrió a finales de la década de 1980, cuando el actor mantenía una relación con Jill Schoelen, a quien conoció durante el rodaje de Cutting Class. La relación se extendió aproximadamente durante un año e incluyó un compromiso matrimonial.
Según explicó el artista en declaraciones a la revista francesa Première en 1995, el desenlace de esa relación tuvo lugar durante un viaje que realizó a Budapest, Hungría.
En ese momento, Schoelen se encontraba trabajando en una producción cinematográfica en esa ciudad. El actor relató que la situación comenzó con una llamada telefónica desde Europa.
“Me llamó a Los Ángeles y estaba llorando por teléfono. Se sentía sola y había un gran drama”, señaló.
Pitt indicó que, en ese periodo, su situación económica era limitada, pero aún así tomó la decisión de viajar a Budapest con el objetivo de reunirse con su entonces pareja..
“Tenía 800 dólares a mi nombre y gasté 600 en un boleto de Los Ángeles a Hungría para verla”, explicó.
De acuerdo con su relato, al llegar se dirigió directamente al set de rodaje donde Jill Schoelen estaba trabajando. Sin embargo, lo que sería un encuentro romántico terminó siendo el final de la relación.
“Llegué, fui directamente al set donde estaba filmando y esa noche salimos a cenar. Me contó que se había enamorado del director de la película. Me sorprendió tanto que dije: ‘Me voy de aquí’”, señaló.
Tras ese momento, la relación llegó a su fin de manera permanente. Brad Pitt permaneció en Budapest durante esa noche antes de organizar su regreso a Estados Unidos.
“Pasé la noche en Budapest, sentado en un banco, fumando y hablando con un vagabundo local que no tenía ni idea de hablar inglés. Me quedé sin dinero por viajar a Budapest para que rompiera conmigo y terminé la noche hablando con un vagabundo”, relató.
Y añadió: “Regresé completamente arruinado. Estos son los días y las noches que recuerdas cuando tienes éxito. Por eso el reconocimiento no me molesta demasiado”.
El episodio ocurrió antes de que Brad Pitt alcanzara notoriedad en Hollywood. A partir de la década de 1990, su carrera se desarrolló con participaciones en producciones como Legends of the Fall, Entrevista con el vampiro y Se7en, entre otras.
Con el tiempo, se consolidó como una figura recurrente en la industria cinematográfica internacional. En 2019, el actor recibió el premio Oscar en la categoría de Mejor actor de reparto por su interpretación en Once Upon a Time in Hollywood, dirigida por Quentin Tarantino.
A lo largo de su trayectoria, su vida personal también ha sido objeto de atención mediática, incluyendo sus relaciones con figuras como Jennifer Aniston y Angelina Jolie.