Mark Hamill sorprendió al contar que su hijo Griffin consideraba las películas de Star Wars aburridas y nunca llegó a sentir atracción por la saga galáctica.
En una entrevista recogida por Der Spiegel, la revista alemana de actualidad, el actor explicó que aunque su papel como Luke Skywalker cambió la historia del cine, uno de sus hijos nunca mostró interés ni afinidad por la saga.
Griff, nacido en 1983, año en el que se estrenó El retorno del Jedi, creció en un entorno donde Star Wars representaba mucho más que un trabajo para su padre, pero esa conexión no se trasladó a él.
Según Hamill, la percepción de Griffin sobre las películas se manifestó de forma temprana: las encontraba “aburridas” y no compartía el entusiasmo de otros miembros de la familia por la saga.
En palabras del propio Hamill para Der Spiegel, esto generó un contraste en la manera en que cada uno de sus hijos vivió la notable influencia de Star Wars puertas adentro. Pese al impacto público y a la trascendencia internacional de la franquicia, la experiencia familiar estuvo marcada por el desinterés de Griff, lo que llevó al actor a reflexionar sobre la diversidad de percepciones incluso dentro de su círculo más cercano.
Los hijos de Mark Hamill y Star Wars
A diferencia de Griffin, Nathan Hamill, su hijo mayor, tuvo una relación directa con el universo de Star Wars. Durante la filmación de El retorno del Jedi, Nathan acompañó de cerca a su padre y pudo estar presente en los decorados más icónicos: se sentó tanto en la casa de Yoda como en el trono del Emperador.
“Yo sentía cierta envidia”, admitió Mark Hamill en la conversación con Der Spiegel, al recordar esos momentos de complicidad y cercanía entre padre e hijo en los sets de grabación.
La revista alemana de actualidad también reportó que la hija del actor —cuyo nombre no fue revelado en la entrevista— sí compartía el gusto por las aventuras galácticas. Así, mientras Nathan y su hermana cultivaron su interés por la saga a lo largo de los años y disfrutaron de diferentes instancias vinculadas a los films, Griffin se mantuvo apartado.
La percepción de Griffin quedó plasmada en anécdotas relatadas por Mark Hamill. En una de ellas, el actor rememoró un diálogo que resumía la indiferencia de su hijo hacia la franquicia: "Papá, eso es aburrido". Con esta sentencia, el hijo del actor marcaba el contraste en la dinámica familiar, sobre todo frente a sus hermanos, para quienes la obra de su padre tuvo otra resonancia.
Der Spiegel resaltó que estas diferencias entre los hijos de Hamill demuestran que el fenómeno Star Wars no generó un impacto uniforme ni siquiera en la familia de su principal protagonista. Cada integrante vivió la relación con la saga de una manera particular.
Mark Hamill, su pasión por Star Wars y sus nuevos proyectos
Más allá de las distintas posturas de sus hijos, Mark Hamill mantuvo siempre una relación cercana y entusiasta con Star Wars. El actor, cuya vida profesional y personal estuvo marcada por la saga desde finales de los años 70, recordó que al inicio de las filmaciones pidió a George Lucas ser incluido en una lista especial para recibir, en su hogar, cada novedad de la mercancía oficial relacionada con Star Wars.
Después de años con menos presencia en grandes producciones cinematográficas, Hamill volvió a ganar espacio en el sector audiovisual con papeles destacados. Recientemente participó en la adaptación de la novela The Long Walk de Stephen King —aún en desarrollo— y en la película La vida de Chuck.
La relación con Star Wars permitió a Hamill canalizar su interés en una colección personal de objetos originales: desde los primeros años de la serie, recibió en su casa cada pieza oficial lanzada al mercado, testimonio tangible de su vínculo profesional y familiar con la saga.