Sharon Stone puso en foco el envejecimiento y la desnudez en la sociedad contemporánea.
En sus declaraciones más recientes, la actriz cuestionó abiertamente por qué la gente “tiene miedo al envejecimiento” y manifestó su indignación ante lo que percibe como una doble moral en torno al cuerpo y la imagen.
A través de un video publicado en su cuenta de Instagram, la actriz de 67 años reflexionó sobre si “se supone que debemos estar aterrados cuando nos miramos al espejo” y si realmente debería ser un secreto el hecho de “orinar, defecar o cepillarnos los dientes”.
“¿Por qué deberíamos tener miedo de nuestro propio ser humano? Es la idea más extraña del mundo para mí”, afirmó, desafiando así la percepción social que vincula el paso del tiempo con una pérdida de valor o dignidad.
Reconocida también como artista visual, expuso su postura en el texto que acompañó la publicación, preguntándose por qué en 2026 “seguimos teniendo miedo al envejecimiento y a vivir en nuestro propio ser”.
“Somos más que apariencia... somos artistas, madres, hermanas, esposas, enfermeras, maestras…”, enumeró la protagonista de Casino, quien señaló que el temor a mostrar el cuerpo persiste: “Nos asusta la desnudez en las pantallas, nuestros cuerpos, nuestro hogar... pero no la violencia ni el resto de cosas que nos bombardean día tras día. ¿En serio?”
Stone explicó que su reacción fue consecuencia de que un equipo de grabación le solicitó retirar de su estudio una pintura titulada “la Diosa”, que muestra a una mujer desnuda.
Según relató, se sintió realmente furiosa cuando vio que el equipo de filmación pidió mover la obra: “La Diosa, que resulta ser una mujer desnuda”.
Sobre su experiencia personal ante el envejecimiento, la actriz contó en una entrevista con el periódico británico The Sunday Times que muchas personas “se rinden al envejecer”.
“Dejan de cuidar su cuerpo porque igual se está colapsando, o piensan: ‘Ya no me define mi cuerpo’. Pero aún tienes que amar ese cuerpo”, sostuvo.
Con ironía, compartió que ahora bromea diciendo que “sus axilas tienen pliegues”.
“Pienso: ‘Bueno, tenía unos brazos hermosos y ahora son fuertes y pintan, como alas de ángel. ¿Y si tienen pliegues? Quizás eso es lo que los hace maravillosos ahora’”.
Antes de cumplir 66 años, Stone expresó su gratitud por seguir viva y saludable.
En diálogo con The Times, manifestó que “deberíamos estar encantados de llegar. He visto a mucha gente que no lo consigue”.
Para la actriz, quienes sienten vergüenza por envejecer “son simplemente estúpidos e ingratos”.
La reacción de sus seguidores fue inmediata. Entre los numerosos comentarios, una usuaria le agradeció ser “tan auténtica” y la calificó de inspiración.
Otro usuario celebró: “¡AMéN, HERMANA!” y una tercera persona compartió que le alegraba leer ese mensaje: “Debemos aprender a amarnos y sentirnos cómodos en nuestro cuerpo en todas las etapas de la vida”.
La relación de Sharon Stone con la desnudez pública estuvo rodeada de polémica.
En su autobiografía, la actriz describió cómo vivió el rodaje de la escena más famosa de Bajos instintos, el thriller dirigido por Paul Verhoeven en 1992.
Allí sostiene que fue engañada sobre el alcance de la exposición en la célebre secuencia del cruce de piernas.
“Así fue como vi mi toma de la vagina por primera vez, mucho después de que me dijeran, ‘No se ve nada, solo necesito que te quites las bragas porque el blanco refleja la luz, así sabemos que llevas bragas’”, escribió.
De acuerdo con la actriz, no supo que sus genitales quedarían expuestos hasta presenciar una proyección junto a agentes y abogados.
Tras descubrirlo, recuerda haber ido “a la cabina de proyección, abofeteado a Paul en la cara, salido, ido a mi coche y llamado a mi abogado”.
El profesional le explicó que podía impedir el estreno de la película e incluso obtener una orden judicial, ya que la grabación violaba los reglamentos del sindicato de actores.
Finalmente, permitió la inclusión de la escena. “Pensé y pensé, y elegí permitir esta escena en la película”, admitió.
“¿Por qué? Porque era lo correcto para la película y para el personaje; y porque, después de todo, lo hice”.
El director Paul Verhoeven negó reiteradamente esta versión. En una entrevista reciente, sostuvo que “su recuerdo de ese momento es radicalmente diferente al de Sharon”.
Según el cineasta, ella “sabía exactamente lo que estábamos haciendo”, y la secuencia se inspiró en una anécdota de su juventud: entonces, ambos decidieron hacer una secuencia similar.
A pesar de la controversia, el director reconoció la labor de la actriz y afirmó que eso “no afecta en nada la maravillosa manera en que interpretó a Catherine Tramell. Es absolutamente fenomenal… pero su versión es imposible”.
Stone, en su autobiografía, concluye: “Tenía opciones. Así que pensé y decidí. Y, después de todo, lo hice”.