El Super Bowl XXXVIII, disputado el 1 de febrero de 2004 en Houston, Texas, es recordado menos por lo ocurrido en el campo de juego que por un episodio sucedido durante el espectáculo de medio tiempo.
Aunque ese día los New England Patriots derrotaron a los Carolina Panthers por 32-29, el recuerdo colectivo quedó marcado por un instante de apenas unos segundos que generó una controversia de largo alcance en la cultura popular estadounidense.
El espectáculo de medio tiempo fue producido por MTV y tuvo como eje su campaña “Choose or Lose”, orientada a fomentar la participación electoral entre los jóvenes.
La presentación incluyó a varios artistas: Jessica Simpson abrió el show acompañada por bandas de música locales, seguida por actuaciones de Sean “Diddy” Combs, Nelly y Kid Rock.
Sin embargo, Janet Jackson fue la figura central de la segunda parte del espectáculo, interpretando tres canciones. Justin Timberlake apareció como invitado especial, sin haber sido anunciado previamente.
El momento que desencadenó la polémica ocurrió durante la interpretación de “Rock Your Body”, canción de Timberlake. En la línea final del tema —“Voy a tenerte desnuda al final de esta canción”— el cantante retiró parte del vestuario de Janet.
En ese instante, quedó expuesto uno de sus pechos durante una fracción de segundo, cubierto únicamente por un protector de pezón. La transmisión televisiva cortó de inmediato a una toma aérea del estadio, pero la imagen ya había sido vista por millones de espectadores.
Poco después, el portavoz de Janet Jackson, Stephen Huvane, calificó lo ocurrido como un “fallo de vestuario” y aseguró que no había sido intencional.
Según esa versión, Justin Timberlake debía retirar solo el bustier negro, dejando visible un sostén de encaje rojo. La diferencia entre lo planeado y lo ocurrido dio lugar a una controversia que se amplificó rápidamente en los medios de comunicación.
Curiosamente, en una entrevista para Access Hollywood inmediatamente después del espectáculo, Timberlake dijo en tono relajado que “nos encanta darles algo de qué hablar”, frase que fue interpretada por muchos como una falta de conciencia sobre la seriedad del incidente.
La directora Jodie Gomes, responsable del documental Malfunction: The Dressing Down of Janet Jackson (FX/Hulu, 2021), señaló que los detalles exactos de lo sucedido siguen siendo objeto de especulación.
En declaraciones a Vanity Fair, afirmó que solo tres personas conocen con certeza lo ocurrido esa noche y que probablemente nunca se sabrá la versión definitiva.
Desde el interior de MTV, la reacción fue inmediata. Salli Frattini, entonces vicepresidenta senior de la cadena, describió el ambiente posterior al incidente como caótico y emocional.
Según su testimonio, muchos empleados se sintieron traicionados y sorprendidos por lo sucedido. Frattini sostuvo que tuvo la impresión de que había existido una conversación privada entre el equipo de vestuario, estilistas y artistas, en la que se habría decidido incluir el elemento del “reveal”, sin que la cadena estuviera al tanto.
Por su parte, Janet Jackson emitió un comunicado en el que asumió responsabilidad parcial y ofreció disculpas. Señaló que “la decisión de incluir un cambio de vestuario se tomó después de los ensayos finales” y que MTV no estaba al tanto.
“No fue mi intención que llegara tan lejos. Me disculpo con cualquiera que se haya sentido ofendido —incluyendo a la audiencia, MTV, CBS y la NFL”, expresó.
Las consecuencias institucionales no tardaron en llegar. La cadena CBS fue multada con más de medio millón de dólares por la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC).
Años después, el entonces presidente de la FCC, Michael Powell, reconoció que su reacción pública incluyó un componente de “indignación performativa”, en un contexto de fuerte presión política y mediática.
El impacto del incidente se extendió más allá de la sanción económica. Varias producciones televisivas modificaron o eliminaron tramas con contenido sexual, y el desfile anual de Victoria’s Secret fue cancelado ese año.
Además, el episodio influyó indirectamente en el surgimiento de nuevas plataformas digitales: Jawed Karim, cofundador de YouTube, ha señalado que este incidente, junto con el tsunami del océano Índico de 2004, despertó su interés en crear un sitio donde las personas pudieran compartir videos de eventos noticiosos difíciles de encontrar en línea.
En el plano político, algunos legisladores propusieron aumentar los límites de las multas que la FCC podía imponer a las cadenas por contenidos considerados indecentes. El debate sobre la regulación del contenido televisivo en horario familiar cobró renovada fuerza.
Para Janet Jackson, las consecuencias fueron especialmente significativas. Les Moonves, entonces director ejecutivo de CBS/Viacom, tomó una serie de decisiones que afectaron directamente su carrera.
La cantante fue desinvitada de la ceremonia de los premios Grammy de ese año, tras negarse a pedir disculpas públicamente durante la transmisión. En contraste, Justin Timberlake aceptó hacerlo y mantuvo su participación.
Además, Moonves ordenó que la música de Jackson fuera retirada de las estaciones de radio propiedad de la compañía, y que sus videoclips dejaran de emitirse en MTV y VH1.
Estas medidas coincidieron con el lanzamiento de su álbum Damita Jo (2004), cuyas ventas se vieron afectadas. Proyectos cinematográficos en los que Janet Jackson iba a participar también fueron cancelados.
Justin Timberlake, en cambio, continuó con una carrera ascendente. De hecho, en un evento de los premios Grammy de 2004, el músico aseguró que él no tuvo toda la culpa por el incidente.
“La miré. Subieron una toalla al escenario. La cubrieron. Me sentí completamente avergonzado y simplemente salí del escenario lo más rápido que pude. Estoy frustrado porque están cuestionando mi personalidad. Y la verdad es que, ya sabes, he tenido un buen año”, señaló.
A lo largo de los años, ha revisitado el tema en entrevistas, reconociendo que pudo haber gestionado mejor la situación y que la reacción pública fue desproporcionadamente más dura con Jackson.
“Probablemente me echaron el 10% de la culpa, y eso dice mucho de la sociedad. Creo que Estados Unidos es más duro con las mujeres. Y creo que Estados Unidos es, ya sabes, injustamente duro con las personas de diferentes etnias”, dijo en una declaración a MTV.
En 2021, Timberlake publicó un mensaje en redes sociales en el que pidió disculpas explícitas a Janet Jackson, reconociendo que se benefició de un sistema que tolera actitudes misóginas y racistas.
“Lamento profundamente el momento de mi vida en que mis acciones contribuyeron al problema, en que hablé fuera de lugar o no defendí lo que era correcto. Entiendo que fallé en esos momentos y en muchos otros, y que me beneficié de un sistema que tolera la misoginia y el racismo”, escribió.
El debate sobre si el incidente fue accidental o planificado sigue abierto. Algunas figuras del mundo de la moda y el estilismo, como Wayne Scot Lukas, han afirmado que el momento fue cuidadosamente diseñado.
Lukas sostuvo que Timberlake buscaba un impacto mediático comparable al beso entre Madonna y Britney Spears en los MTV Video Music Awards de 2003. Otras personas involucradas en la producción han respaldado la versión del accidente.
A más dos décadas de distancia, el episodio conocido popularmente como “Nipplegate” continúa siendo objeto de análisis. En 2022, Janet Jackson presentó su propia versión de los hechos en el documental Janet Jackson, emitido por A&E y Lifetime.
Ahí, la artista aseguró que se sintió humillada por cómo se vio el momento en televisión, y que la repercusión pública fue intensa. Incluso, dijo que el incidente “no debió haber ocurrido” y que la reacción exagerada de algunos sectores fue difícil de manejar en su carrera.
La cantante rehízo su carrera poco a poco, y su álbum Unbreakable, debutó en el número 1 de la lista Billboard 200 en 2015.
Fue incluida en la clase de 2019 que ingresaría al Salón de la Fama del Rock & Roll, tan solo dos meses después de que Moonves dejara su puesto en CBS/Viacom, y aproximadamente una década después de que fuera elegible por primera vez para el honor.
Sin embargo, se negó a actuar en la ceremonia, supuestamente porque la transmisión del evento se emitiría en HBO, que en ese momento estaba involucrada en Leaving Neverland, un documental que acusaba a su hermano Michael Jackson de agresión sexual.
En los años recientes, la artista ha mantenido una agenda activa, con giras exitosas y una residencia en Las Vegas.