El reencuentro entre Justin Bieber y Ludacris fue uno de los momentos más comentados de la previa del Super Bowl en San Francisco.
Dieciséis años después del lanzamiento de “Baby”, ambos artistas compartieron escenario durante la fiesta organizada por Sports Illustrated, lo que desató la euforia de los asistentes.
El rapero se dirigió al público antes de interpretar el tema que definió a una generación y exclamó: “¡Hagan ruido para mi hermano Justin Bieber!”, pidiendo a los invitados VIP que lo recibieran con aún más entusiasmo.
El ambiente se impregnó de nostalgia al sonar la canción, con la pista vocal de Bieber acompañando la actuación en vivo.
Mientras este último animaba a los presentes a rapear el verso más emblemático, la atención se centró en el cantante canadiense.
Al finalizar la interpretación, el público presenció un gesto inesperado. Justin Bieber saltó las vallas y subió al escenario para abrazar a Ludacris.
“¡Cuidado, ten cuidado!”, advirtió al ver cómo el artista de ahora 31 años llegaba al escenario.
La velada contó con la presencia de numerosas celebridades, entre ellas Hailey Bieber, esposa de Justin, quien ingresó discretamente con un grupo de amigos y evitó la alfombra roja.
El reencuentro entre Bieber y Ludacris no fue el único momento sorpresivo; Travis Kelce también apareció en escena junto a The Chainsmokers.
A pesar del ambiente festivo previo al Super Bowl, lo que más llamó la atención fue la cercanía entre ambos después de un largo tiempo.
Justin Bieber y su actuación en los Grammy
El regreso de Justin Bieber a los Grammy 2026 tuvo un alto impacto en su carrera.
Durante la presentación, el artista interpretó “Yukon” de su álbum SWAG, en una actuación que se volvió viral por un detalle inesperado.
Apareció en el escenario vistiendo únicamente unos bóxers satinados de su propia marca y medias negras, dejando ver sus tatuajes y abdominales.
La elección de vestuario sorprendió a la producción, según relató Ben Winston, productor ejecutivo de la gala.
El equipo no tenía previsto que Bieber se presentara de esa forma: Winston contó que el cantante tomó la decisión minutos antes de salir a escena y que los ensayos fueron breves y espontáneos.
“Perfecto, nos vemos el domingo”, habría dicho tras apenas siete minutos de ensayo.
Durante la actuación, el público y los usuarios en redes sociales se enfocaron en el tatuaje de la espalda del cantante, que muchos interpretaron como el rostro de Hailey Bieber.
Las opiniones en línea oscilaron entre la admiración y el humor; algunos lo asociaron con una imagen de Jesús y otros recordaron la portada de marzo de 2020 de Elle, protagonizada por Hailey.
La presentación de Bieber también estuvo marcada por la reacción de Trevor Noah, presentador de la ceremonia, quien bromeó: “Un movimiento en falso... y habríamos tenido que ponerlo en OnlyFans”.
La frase provocó incomodidad y fue captada por las cámaras, mostrando al cantante con una sonrisa forzada y a Hailey con una expresión cordial.
Justin Bieber, quien regresó a los Grammy tras cuatro años de ausencia, obtuvo cuatro nominaciones: álbum del Año y Mejor álbum Vocal Pop por SWAG, Mejor Interpretación Pop Solista y Mejor Interpretación R&B.
La gala también sirvió para mostrar el apoyo incondicional de Hailey Bieber, quien publicó en Instagram: “Ese es mi bebé”, acompañando un momento clave para el artista.
La pareja, con siete años de matrimonio y un hijo nacido en agosto de 2024, volvió a captar la atención mediática.
“Siempre fue alguien a quien quise y amé profundamente. Obviamente, requirió trabajo y superar cosas entre nosotros, pero valió mucho la pena… Es un hombre increíble y un compañero excepcional para la vida”, afirmó Hailey para la citada Elle.