David Harbour, actor de la serie Stranger Things, compartió su perspectiva sobre uno de los temas más importantes en su vida: la salud mental y la necesidad urgente de hablar de ella sin prejuicios.
En una entrevista concedida al sitio Future of Personal Health en enero de 2026, el actor que dio vida a Jim Hopper explicó por qué cree que contar su historia personal puede ayudar a otros.
“Quería que la gente supiera que, aunque ahora estoy viviendo mis sueños, no siempre fue así”, afirmó el actor. “Podría haber una madre de un niño recién diagnosticado con una enfermedad mental que tema que su hijo sea un marginado. Quería hablarle a ella y a los millones que conocen y aman a personas que están sufriendo”.
“Mi trastorno de salud mental es algo con lo que vivo, pero no me define. Incluso si te define, puedo asegurarte que hay formas de vivir una vida tremendamente satisfactoria”, expresó.
Harbour fue diagnosticado con trastorno bipolar en sus veintes, luego de atravesar un episodio maníaco que incluso derivó en una breve institucionalización impulsada por sus propios padres, según detalla Daily Mail.
Sin embargo, el punto de quiebre en su tratamiento llegó años después, cuando decidió dejar el alcohol en 1999.
“Cuando dejé de tomar, eso me obligó a enfrentar muchos demonios que salieron a la superficie”, dijo el actor. “Desde ese momento estuve en terapia”.
El actor recordó que, en ese momento, atravesaba una situación económica muy precaria, pero aun así buscó asistencia profesional. “Incluso ahí logré hablar una vez por semana con un trabajador social clínico que me cobraba según mis posibilidades”, relató. Para Harbour, ese acceso temprano a la terapia fue clave para sostenerse en uno de los períodos más oscuros de su vida.
Psicoterapia, medicación y trabajo personal
En la entrevista, Harbour subrayó que su tratamiento no se basa en una única solución mágica, sino que sigue un enfoque mixto. “Ha habido un gran resurgimiento de la idea de que la psicoterapia, junto con la medicación responsable, es clave para la remisión”, aseguró. “No he tenido un brote maníaco desde que empecé el psicoanálisis con un buen terapeuta. La medicación sola es solo la mitad de la batalla”.
En otro tramo de la conversación, también le preguntaron cómo se sentía pasar por un episodio maníaco.
“El pensamiento se vuelve desordenado y caótico. Cosas que no tienen significado se vuelven significativas. Los nombres, los números y los colores adquieren un simbolismo retorcido”, explicó. Según el actor, en esos momentos aparece “un narcisismo fundamental en el fondo de todo, que me hace pensar que soy el centro de todas las cosas, para bien o para mal”.
Aun así, Harbour fue enfático en rechazar uno de los prejuicios más extendidos. “Las personas con enfermedades mentales no son violentas”, sostuvo. “Si alguien sufre, necesita tu ayuda, no tu desconfianza o tu miedo”. En ese sentido, destacó que muchas de las personas con trastornos mentales que conoce “son artistas y pensadores increíbles”, con una sensibilidad particular para observar el mundo.
Para Harbour, el estigma sigue existiendo porque los trastornos mentales alteran la conducta visible de las personas.
“Cuando pierdes la razón, caes en una depresión o te enciendes con una manía, te comportas de forma distinta. Eso hace que la gente juzgue tu comportamiento y, por ende, te juzgue a ti”, reflexionó. Frente a eso, celebró lo que considera un cambio cultural en curso: “El nuevo modelo que entiende que los trastornos de salud mental son enfermedades y que hay que tratar a las personas sin estigmas es hermoso y liberador”.
“Si alguien busca tratamiento por problemas psicológicos, creo que es lo más valiente que puedes hacer”, resaltó.
Las declaraciones de Harbour llegan en un contexto cargado. A nivel profesional, acaba de cerrar un ciclo clave con Stranger Things, serie en la que fue protagonista desde su estreno en 2016.
En lo personal, atraviesa su divorcio de Lily Allen, con quien estuvo casado cuatro años tras conocerse en la aplicación Raya. Según Daily Mail, la separación se produjo en octubre, en medio de acusaciones de infidelidad, y coincidió con el lanzamiento de un álbum de la cantante inspirado en el fin de la relación.