Willem Dafoe, protagonista de Late Fame, atrajo la atención en el reciente Festival de Venecia, tanto por su papel principal como por un momento viral junto a Emma Stone. Más allá del bullicio mediático, el reconocido actor mostró una faceta reflexiva sobre el paso del tiempo, el reconocimiento y el sentido de la vida, vinculada a su retiro en una granja de alpacas.
En una entrevista con Vanity Fair, el intérprete compartió impresiones sobre la memoria, el arte y su conexión con la naturaleza, dejando ver la profundidad de su visión sobre la existencia y el trabajo artístico. “Pienso en la edad más de lo que admito”, fue una de las frases más destacadas del artista.
Una memoria marcada por Nueva York y la creatividad colectiva
Durante su estadía en el Lido, Dafoe presentó Late Fame, cinta en la que interpreta a Ed Saxberger, un poeta olvidado que recibe tardío reconocimiento de un grupo de jóvenes artistas. La película, en la que también actúan Edmund Donovan y Greta Lee, explora los vínculos entre la memoria, las generaciones y la ilusión de la juventud.
Según Dafoe, este papel le permitió mirar su propia historia, marcada por su llegada a Nueva York en los años 70, en un periodo de creatividad y dificultades económicas.
“Cuando tenía 21 años y llegué a Nueva York, la ciudad estaba en bancarrota. Había mucha delincuencia. Había crecido en la clase media, pero allí me sentía tres clases sociales por debajo”, relató a Vanity Fair.
Enfrentar la edad y hallar libertad en el arte
El paso del tiempo es un tema recurrente para Dafoe. Aunque no piensa continuamente en la edad, la memoria de sus proyectos y la práctica de yoga le recuerdan los cambios físicos y vitales.
“Solía ser el más joven, ahora a menudo soy el más viejo. Pienso en la edad más de lo que admito”, confesó.
La muerte de personas cercanas y la conciencia de su propia mortalidad lo llevan a valorar la genética y la posibilidad de mantenerse activo en el cine, siempre y cuando la salud se lo permita. Respecto a la fama y la libertad, Dafoe sostiene que la libertad absoluta es una ilusión.
“Nunca me siento completamente libre. Todos estamos en la misma situación: sabemos que dejaremos este mundo, pero no sabemos cuándo, y eso nos atormenta”, explicó.
La vida rural y la conexión con la naturaleza
Vivir lejos de los escenarios y cámaras aportó a Dafoe un nuevo equilibrio. Su granja, donde convive con alpacas y otros animales, representa para él una familia no humana y un espacio de contacto con los ciclos de la vida.
“No es un zoo donde la gente acaricia animales, sino un lugar vivo, una verdadera familia a la que cuido”, describió. El contacto cotidiano con la naturaleza le permite mantener una actitud positiva y recordar que “salir cada día y ver que todo es un milagro” es la mejor forma de sentirse libre.
Nuevas generaciones, vínculos en el arte y la importancia del contacto real
Sobre las nuevas generaciones, Dafoe observa una mezcla de admiración y preocupación. Trabajar con jóvenes en el cine le aporta energía, aunque percibe que la vida actual, mediada por la tecnología y los filtros sociales, dificulta los contactos directos.
“Incluso escuché decir que los jóvenes ya no tienen relaciones sexuales. No sé si es cierto, pero es significativo: significa que incluso la esfera más íntima y natural está condicionada por filtros, mediaciones, barreras”, comentó a Vanity Fair. Para Dafoe, esta desconexión contradice la esencia del arte, que nace de la relación auténtica.
El vínculo profesional y personal con Emma Stone y el director Yorgos Lanthimos también estuvo presente en la entrevista.
Dafoe relató con humor el episodio viral del beso con Stone en el festival, recordando la complicidad y el afecto que existe entre ambos tras varias colaboraciones. “Emma me dijo antes del Festival de Venecia: ‘Ven. Te daré un beso y un puñetazo en la mandíbula’. Era su forma cariñosa de decir: ‘Ven, por favor’”, recordó el actor.
La actualidad internacional estuvo presente, en especial la situación en Gaza, tema que suscitó debate durante el festival. En ese sentido, Dafoe manifestó: “La gente está sufriendo, la ayuda humanitaria debe poder llegar”.
Familia, diversidad y sentido de la fama
Residente en Italia, Dafoe percibe diferencias entre la sociedad de Estados Unidos y la europea, aunque admite que no sigue de cerca la actualidad de su país natal. En su entorno familiar, valora la diversidad y la apertura.
Criado por sus hermanas ante la ausencia laboral de sus padres, procuró criar a su hijo en un ambiente plural, rodeado de personas de distintas edades, orientaciones y orígenes. “Siento que lo crié junto a un grupo. Al fin y al cabo, se necesita un pueblo para criar a un hombre”, reflexionó.
Al hablar sobre la fama y el éxito, Dafoe concluyó que el verdadero sentido de su carrera está en la autenticidad y la capacidad de compartir experiencias.
Aunque la fama puede volverse una carga, reconoce que le abrió puertas y le dio fuerzas para continuar. Frente a la frustración o inseguridad inherentes a la vida artística, Dafoe considera esencial encontrar aquello que mantenga viva la esperanza.