El auditorio de Ticmas, en la 50° Feria Internacional del Libro de Buenos Aires, vivió este miércoles la tercera y última jornada del VII Seminario de Innovación Educativa con una agenda que combinó urgencia política, innovación pedagógica e inteligencia artificial. Desde la ex ministra de Educación de Colombia hasta académicos de Illinois y México, la jornada propuso pensar juntos cómo transformar la educación latinoamericana con sentido, velocidad y convicción.
La pregunta que atravesó cada charla fue siempre la misma: ¿cómo hacer que los sistemas educativos acompañen la velocidad del mundo sin perder lo más humano de la enseñanza?
Colombia y el sentido de urgencia: “Cada demora implica una consecuencia para la próxima generación”
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La apertura de la jornada estuvo a cargo de María Victoria Angulo, ex ministra de Educación de Colombia, quien dialogó con Patricio Zunini sobre los desafíos urgentes de la educación latinoamericana. Angulo llegó con la clara convicción de que el sistema educativo no puede darse el lujo de los tiempos lentos: “Cada demora implica una consecuencia para la próxima generación. Entre más rápido cambiemos, más personas se verán beneficiadas”, explicó.
La ex ministra recordó que antes de la pandemia el sistema educativo latinoamericano avanzaba sin grandes sacudidas, y que fue la crisis sanitaria la que obligó a reinventarlo todo. Hoy, sin embargo, el riesgo es quedarse en las palabras. “Nos enamoramos muy rápido de las palabras pero falta llevarlas a la acción”, advirtió.
Sobre el uso de datos, Angulo fue contundente: con analítica e inteligencia artificial es posible tener diagnósticos precisos de cada escuela y cada alumno. El verdadero reto, dijo, es usarlos para trazar rutas concretas. “La falta de recursos no puede ser una excusa”. Hace falta coordinación y voluntad política.
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En el debate sobre la educación secundaria y el mundo laboral, la ex ministra planteó que los dos enfoques, el laboral y el más aspiracional, centrado en competencias socioemocionales y culturales, no tienen por qué excluirse: “Una mixtura de los dos te da fondo y te da forma”. Y alertó sobre la paradoja de pedirle a los jóvenes que entren al mercado de trabajo si ese mercado les exige dos años de experiencia desde el primer día.
Al hablar de las decisiones más difíciles de su gestión, Angulo destacó tres: sentarse con el movimiento estudiantil durante meses para alcanzar un acuerdo económico viable, sostener el regreso a la presencialidad en medio de la pandemia (una decisión que se volvió personal cuando recibió ataques por no ser madre) y la implementación de la gratuidad en la educación superior, una medida que se hizo ley priorizando a los estratos socioeconómicos más bajos.
Para concluir, Angulo reflexionó acerca de la importancia de involucrar a todos los actores de la sociedad para lograr avances serios: “En educación, quien no colabore no va a lograr los objetivos”.
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Pereira y el modelo del talento
Carlos Jairo Bedoya, secretario de Educación de Pereira, presentó el modelo “Pereira, un gran talento”, una apuesta estructural que busca rediseñar la educación desde los intereses y capacidades de cada alumno. El punto de partida fue escuchar: estudiantes que pedían arte, deporte, bilingüismo y tecnología; docentes que necesitaban otro tipo de acompañamiento.
La propuesta del modelo es pasar de un sistema rígido a un modelo que potencie el talento de cada estudiante. Según explicó Bedoya, la iniciativa busca recuperar el interés de los jóvenes y atacar directamente los niveles de deserción. “Si el estudiante pierde el interés, lo perdemos para siempre”, sostuvo.
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El modelo PGT parte de una base innegociable, la formación integral en ética, valores y desarrollo socioemocional, y construye sobre ella un ecosistema educativo que combina desarrollo humano, científico, tecnológico, bilingüe, artístico y deportivo. En palabras de Bedoya, la apuesta no es solo un programa, es una visión de ciudad.
Los números acompañan: en el período 2024-2026, el programa formó a más de 2700 docentes en complejización curricular, capacitó a 160 educadores en innovación y pensamiento complejo, e intervino integralmente 12 instituciones educativas. De esta manera, según explicó Bedoya, 2092 estudiantes de 6° y 7° grado fueron beneficiados.
En conclusión, el programa PDT representa una apuesta estructural por la transformación educativa de Pereira. Sus avances evidencian un impacto significativo en la formación docente, la innovación curricular y la atención diferenciada del talento, consolidándose como un modelo replicable de educación pertinente, inclusiva y de calidad.
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“Si el estudiante está contento, es muy difícil que vaya a desertar del aula”, concluyó Bedoya.
City Challenge: aprender resolviendo problemas reales
Gloria Figueroa, directora general de la Organización San José de las Vegas de Medellín, presentó el proyecto City Challenge, una iniciativa que conecta la educación con los Objetivos de Desarrollo Sostenible a través del aprendizaje basado en desafíos reales.
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Figueroa abrió con una pregunta incómoda: el mundo y los jóvenes cambiaron radicalmente, ¿pero la educación evolucionó al mismo ritmo? Los datos indican que en América Latina, el 18,6% de los jóvenes de entre 15 y 24 años son “ninis” (no estudian ni trabajan). En Colombia ese porcentaje ronda el 14%. Su propuesta apunta directamente a ese vacío.
La metodología MDE Challenge organiza el proceso en tres etapas: inspiración (comprender problemas e investigar causas), aprender pensando (generar ideas y elegir soluciones económica, social y ambientalmente sostenibles) y aprender haciendo (diseñar prototipos e implementarlos con impacto real). Las habilidades que promueve van desde el pensamiento crítico y la comunicación hasta la autoconciencia, la creatividad y el liderazgo del cambio.
El impacto acumulado suma 1619 participantes entre estudiantes y docentes de 153 instituciones educativas, con alianzas entre universidades, empresas y escuelas locales e internacionales. El inglés funciona como herramienta de conexión global dentro de ese ecosistema.
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Los retos abordados son concretos: salud y bienestar comunitario, acceso equitativo para migrantes, protección del agua, cambio climático y desarrollo sostenible. La propuesta de Figueroa entiende la educación como motor de cambio social y busca abrirla al mundo para aprender juntos y generar impacto colectivo.
La formación del talento en la era digital: IA, identidad y ciudadanía
Uno de los momentos más ricos de la jornada fue el panel que reunió a Tomás Moyano, CTO y COO de Ticmas; Víctor Valle, exCEO de Google y fundador de Pieper AI; y Cecilia Danessi, directora del Máster en Gobernanza Ética de la IA de la Universidad Pontificia de Salamanca. La pregunta que los convocó fue qué pasa con el talento cuando la inteligencia artificial lo cambia todo.
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Danessi abrió con una reflexión filosófica: la IA pone en crisis la identidad humana, y eso lo arrastra todo. Las habilidades más demandadas ya no son las técnicas sino las humanas. “Vamos camino a una transformación sideral de la educación y del talento que se necesita”, advirtió. Hoy, afirmó, un título universitario no garantiza lo mismo que antes.
Valle llegó desde el optimismo: “Aquellos que tenemos una mirada trascendente del ser humano no podemos ver a la IA sino como una herramienta que nos potencia”. Reconoció que algunos roles serán reemplazados y todos serán transformados, pero insistió en que lo humano, es decir, la creatividad, la relacionalidad o la capacidad de pensar en grande, es lo que la máquina no puede replicar. Su consejo a las organizaciones es que inviertan en alfabetizar en estas herramientas como forma de responsabilidad social corporativa.
Moyano aportó la perspectiva desde Ticmas: la era de la hiperespecialización cedió lugar a la necesidad de pensar soluciones desde otro punto de vista, combinando habilidades con tecnología. “Queremos que el docente use IA para poder dedicar más tiempo real al estudiante”, planteó. La pregunta que le interesa no es si usar la herramienta, sino qué se espera del estudiante y del docente cuando la usan.
El debate sobre el impacto global tuvo en Danessi una voz crítica: “Se produce un extractivismo del sur global para generar la IA con recursos humanos y naturales cuyos beneficios van al norte global”. El primer desafío, sostuvo, no es decir IA sí o IA no, algo que ya es inevitable, sino decidir el cómo. Y para eso Argentina necesita conectividad, accesibilidad tecnológica y soberanía sobre el uso.
Valle, por su parte, cerró con una apuesta inesperada: “Desde el punto de vista educativo haría énfasis en las humanidades y en una educación mucho más analógica de la que tenemos hoy”. “Hay que volver a los grandes libros”, dijo, señalando que las redes sociales instalaron una cultura de la fragmentación.
En ese sentido, Danessi sumó que la curiosidad es la herramienta más valiosa en un mundo de vorágine digital. “La curiosidad va a permitir a cada uno estar siempre en la cresta de la ola”, señaló.
Los tres panelistas coincidieron al final en un punto: construir ciudadanía digital no es solo responsabilidad de la escuela. “La responsabilidad arranca en la casa y de ahí se lleva a la escuela”, dijo Moyano.
Aulas que inspiran: pedagogía, tecnología y fútbol
Laura Smulian, directora de Sustentabilidad e Impacto Social de Ticmas, y Alison Elías, líder del Programa de Educación Digital de la Fundación FIFA México, dialogaron sobre nuevas pedagogías en acción y qué significa realmente aprender hoy.
Smulian fue directa sobre el corazón de la cuestión: “La buena pedagogía es la clave en todo”. La tecnología, dijo, es maravillosa pero solo a partir de un sólido corazón pedagógico. Cuando ambas se combinan, el aprendizaje puede llegar a rincones impensados. Elías coincidió: la tecnología no es el fin sino una herramienta que atrae, abre recursos y permite otras interacciones, pero el rol del docente sigue siendo central.
La Fundación FIFA México construyó su propuesta pedagógica alrededor del fútbol: ejercicios vinculados al deporte para hacer más atractiva la narrativa e introducir conceptos de lógica, código y pensamiento computacional. La clave, según Elías, es que “la pasión hace que el aprendizaje se vuelva significativo”. Al crear emociones, el cerebro retiene mejor las experiencias.
Smulian compartió la experiencia de Sueniños en Chiapas, México: un proyecto de digitalización escolar para niños que cargaban con atrasos educativos y desconexión. A través de proyectos de robótica y metodologías activas, el programa entrenó a docentes para conectar con esos niños y recordarles que aprender puede ser divertido.
Sobre los proyectos de la Fundación FIFA, Elías señaló que los principales beneficiados son los docentes. El acompañamiento intensivo y el trabajo en diferentes formatos hace que los educadores vayan perdiendo el escepticismo inicial y ganando confianza. “Para ser mejores hay que practicar, y es lo que hacemos con ellos”.
Tlaxcala y la Nueva Escuela Mexicana: educación con inclusión y territorio
Homero Meneses Hernández, secretario de Educación Pública de Tlaxcala, México, presentó las políticas implementadas en su Estado bajo el paradigma de la Nueva Escuela Mexicana, con foco en cultura de paz, inclusión y formación comunitaria.
Entre las iniciativas más destacadas, Meneses describió la implementación de protocolos contra el acoso escolar y el maltrato infantil, el desarrollo del Protocolo Berenice para la inclusión de estudiantes con discapacidad, y el festival “Si te drogas te dañas”, realizado en cinco sedes con 70 planteles participantes y más de 3000 jóvenes involucrados.
La distribución de libros de texto gratuitos llegó a más de 271.000 estudiantes, con un enfoque de aprendizaje colectivo y comunitario que incluye herramientas para docentes, estudiantes y familias. En formación docente, el estado alcanzó a más de 14.000 figuras educativas a través de diplomados, cursos y talleres.
En fomento lector, el trabajo conjunto con el Fondo de Cultura Económica generó 215 clubes de lectura con más de 6000 estudiantes beneficiados y la distribución de 6000 libros. Y en cobertura de nivel medio superior, Tlaxcala creó 23 nuevos centros educativos en los últimos cinco años, beneficiando a más de 3400 alumnos.
Un logro que Meneses destacó especialmente fue el proceso de transparencia en la asignación de docentes y directivos: con participación de 1750 educadores (en su mayoría mujeres) y publicación abierta de los procesos, el estado recibió reconocimiento nacional por sus prácticas.
La idea fuerza que organizó toda la presentación fue que la política educativa de Tlaxcala busca formar ciudadanos con conciencia social, promover la inclusión y la paz, y transformar la educación desde un enfoque integral y territorial.
IA y aprendizaje ubicuo: cuando el aprendizaje ocurre en todas partes
El cierre de la jornada, y de todo el seminario, estuvo a cargo de Nicholas Burbules, profesor emérito Gutgsell de la Universidad de Illinois, quien retomó el concepto de aprendizaje ubicuo que desarrolló hace casi veinte años para analizarlo a la luz de la inteligencia artificial.
Burbules partió de una distinción fundamental: en el ámbito laboral, la IA produce resultados concretos y medibles. Pero en educación lo importante no es solo el producto final, sino el proceso. Puso como ejemplo la escritura: una IA puede generar un texto, pero escribir implica organizar pensamientos, reflexionar y aprender en el camino. Ese proceso es lo que no puede delegarse.
De allí propuso otra distinción clave: “aprender que”, incorporar información o datos, versus “aprender cómo”, desarrollar habilidades mediante la práctica. La IA puede facilitar el acceso a la información, pero existe el riesgo real de que las personas dejen de aprender a descubrir, validar o construir conocimiento por sí mismas.
El aprendizaje ubicuo, definido por Burbules, es el que posibilitan las tecnologías conectadas (especialmente los smartphones) que permiten acceder a información, personas y recursos en cualquier momento y lugar. “Hoy contamos con una inteligencia expandida”, dijo, refiriéndose a los dispositivos que amplían memoria y capacidad de procesamiento, y la posibilidad de conectarnos con otros que poseen conocimientos complementarios. El aprendizaje se volvió más colaborativo y distribuido, al punto de conformar comunidades autoeducativas donde los roles de docente y alumno se hacen más flexibles.
Burbules describió cinco características centrales del aprendizaje ubicuo y analizó cómo la IA puede intervenir en cada una. El flujo continuo de información en el que vivimos inmersos puede ser administrado con ayuda de la IA, aunque también subrayó la importancia de aprender a desconectarse. El aprendizaje situado, cuando el conocimiento aparece en un contexto relevante para resolver una situación concreta, es una de las mayores fortalezas del modelo ubicuo. El aprendizaje “just in time” o “justo a tiempo”, que ocurre ante una necesidad inmediata, genera motivación profunda y aprendizajes duraderos. La personalización permite que la IA genere recorridos adaptados a cada usuario según sus intereses y experiencias. Y la permanencia e integración conecta aprendizajes realizados en distintos momentos y contextos (formales e informales) construyendo trayectorias más coherentes.
Durante la conferencia, Burbules insistió en que la IA debe entenderse como una herramienta para potenciar la inteligencia humana, no para reemplazarla. Recuperó incluso una definición que le propuso un colega: en lugar de hablar de inteligencia artificial, hablar de “inteligencia humana asistida por computadoras”.
Por otro lado, advirtió sobre los peligros de la dependencia: así como un adulto que hace una tarea por un niño le impide aprender a hacerla por sí mismo, una IA que resuelve todo puede debilitar capacidades humanas esenciales.
En el intercambio con el público, habló sobre el potencial de la IA para documentar trayectorias de aprendizaje a lo largo de la vida y sostuvo que el diálogo genuino con una IA es posible siempre que funcione como apoyo y no como sustituto.
Y cerró, como solo puede cerrar quien lleva décadas pensando en tecnología y educación, con una frase que arrancó una sonrisa en todo el auditorio: “La tecnología más importante es el botón de apagado”.
El VII Seminario de Innovación Educativa de Ticmas cerró así tres jornadas de reflexión colectiva en el marco de la 50° Feria Internacional del Libro de Buenos Aires. Voces de Argentina, Colombia, México y Estados Unidos construyeron juntas un mapa compartido: la educación latinoamericana enfrenta desafíos urgentes, pero también cuenta con ideas, experiencias y voluntad para transformarse. Y, como recordó Burbules al final, siempre podremos elegir cuándo apagar y cuándo encender.