El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) ha facilitado un crédito de 81,5 millones de dólares a Colombia, con el objetivo principal de aumentar el número de estudiantes que no solo ingresan sino que también se gradúan de la educación superior en el país. Este financiamiento se destina a la implementación de un programa integral que busca superar diversas dificultades enfrentadas por los estudiantes, desde el nivel medio hasta la educación universitaria, así como a mejorar la calidad de la gestión en las instituciones de nivel superior.
Entre las iniciativas clave del programa, financiado por el BID, se encuentran el fomentar el paso de los estudiantes de bachillerato a la universidad, el refuerzo en la continuidad estudiantil dentro del sistema educativo y la optimización en la gestión de calidad de las instituciones de educación superior. Este esfuerzo espera beneficiar a más de 22.700 estudiantes de grado 11 y a recién graduados que participen en el Programa de Tránsito Inmediato a la Educación Superior (PTIES). Además, se prevé que alrededor de 100 instituciones de educación superior privadas y públicas, reciban asistencia técnica para mejorar su oferta educativa, y 57 públicas obtendrán financiamiento para ejecutar proyectos de retención estudiantil.
¿Por qué no ingresan a la universidad?
Una de las problemáticas diagnosticadas que impiden el acceso y éxito de los jóvenes en la educación superior incluye el bajo rendimiento académico, la insuficiente información sobre procesos de admisión y financiación, al igual que la vulnerabilidad económica de los candidatos. La concentración de instituciones de educación superior en grandes ciudades también representa un obstáculo significativo para los jóvenes de zonas rurales, debido a los elevados costos que esto implica. Por lo tanto, el préstamo del BID concentrará esfuerzos en el diseño y ejecución del PTIES en 72 subregiones de Colombia que presentan tasas de transición a la educación superior por debajo del promedio nacional
Frenar la deserción escolar
Para combatir esta problemática, el programa se centrará en fortalecer los planes orientados a la permanencia en el sistema educativo, evaluando los motivos detrás del abandono escolar y proporcionando estrategias de apoyo como programas de nivelación académica y orientación profesional, junto con asistencia social. La mejora en la gestión de la calidad educativa también forma parte de las prioridades, buscando fortalecer el sistema de aseguramiento de la calidad en la educación superior, simplificar procesos administrativos y promover la interoperabilidad entre los sistemas de información.
El financiamiento del BID, que se desembolsará en el transcurso de cinco años, incluye un periodo de gracia de seis años y un plazo de amortización de 24 años, con una tasa de interés basada en SOFR, reflejando el compromiso del banco en apoyar la educación y desarrollo sostenible en América Latina y el Caribe.