Cómo es el nuevo protocolo que presentó la Ciudad de Buenos Aires para la vuelta a las clases presenciales

Tras la reunión de la semana pasada con los gremios docentes, el Gobierno porteño incluyó algunos cambios en las pautas para el inicio del ciclo lectivo. Las confirmaciones y las modificaciones introducidas

(Maximiliano Luna)
(Maximiliano Luna)

A 15 días de que se reanude el ciclo lectivo en la Ciudad de Buenos Aires, el Gobierno porteño volvió a reunirse con los gremios docentes y les presentó el nuevo protocolo para el regreso de las clases presenciales, tras introducir algunos cambios en función de las solicitudes recibidas en el encuentro de la semana pasada.

El regreso será escalonado. El 17 de febrero solo comenzarán cuatro grupos: estudiantes de Nivel Inicial (45 días a 5 años de edad, incluyendo la Modalidad de Educación Especial); de Primer Ciclo de Nivel Primario; de Primer Ciclo de la Modalidad de Educación Especial; y del Ciclo Básico de Nivel Secundario y Primer Ciclo de la Modalidad Técnico Profesional, de Nivel Secundario. Luego, el 22 de febrero se sumarán los estudiantes de Segundo Ciclo de Nivel Primario y Segundo Ciclo de la Modalidad de Educación Especial. Y el 1 de marzo será el turno de los estudiantes de Ciclo Orientado de Nivel Secundario y Segundo Ciclo de la Modalidad Técnico Profesional de Nivel Secundario y los restantes de la Modalidad de Educación Especial. Es decir que, en las fechas y los grupos establecidos, no hubo cambios.

Tampoco se modificó la convocatoria a todos los docentes, con las debidas excepciones. Todos los trabajadores que tengan una enfermedad preexistente e integren los grupos de riesgo, incluidas las mujeres embarazadas, estarán excluidas de asistir y seguirán trabajando en forma remota. Lo mismo corre para los alumnos que presenten una comorbilidad o que convivan con personas de riesgo, quienes podrán continuar con clases virtuales, certificado médico mediante.

Sin embargo, la primera aclaración incluida tras el encuentro con los gremios docentes radica en que “los empleadores y empleadoras deberán otorgar los elementos adecuados para la prevención, protección, limpieza, cuidado y seguridad de los trabajadores y las trabajadoras con IMC de 35 a 39,9kg/m2 (Obesidad grado 2), con el objetivo de disminuir su nivel de exposición al virus y facilitar el acceso inmediato a los controles sanitarios pertinentes, cuando resulte necesario”.

La reunión de la semana pasada entre las autoridades porteñas y los gremios docentes
La reunión de la semana pasada entre las autoridades porteñas y los gremios docentes

En cuanto a las pautas generales, la mayoría se mantuvieron tal cual habían sido presentadas en la versión anterior del protocolo. A diferencia de lo que sucedió a fines del año pasado, cuando se retomaron algunas actividades presenciales con pocos alumnos, las burbujas pasarán a abarcar todo el curso. O sea, los chicos de un grado no podrán interactuar con estudiantes de otras divisiones. El uso de tapabocas será obligatorio en todo momento, tanto en el ingreso a los establecimientos como durante las clases. Solo estarán excluidos los chicos de los jardines maternales, menores de 2 años. En el nivel inicial, entre los 3 y los 5 años, se recomienda su uso siempre y cuando cuenten con la autonomía suficiente para colocarse y quitarse el barbijo por sus propios medios.

En todos los casos, habrá distanciamiento de al menos 1,5 metros. Tras ese objetivo, el Ministerio de Educación porteño propone señalizar los distintos espacios de las escuelas. A ello se le sumarán las medidas de higiene ya conocidas: el lavado de manos, la desinfección de los establecimientos y la ventilación de las aulas. La limpieza será obligatoria antes y después de cada turno. Se insiste en la desinfección de superficies como pupitres, teclados, borradores y pizarrones. El ingreso a la escuela estará a cargo de dos adultos: uno se encargará del control de temperatura y el otro de guiar a los estudiantes en el camino al aula.

En los ingresos a las escuelas, habrá control de la temperatura (Maximiliano Luna)
En los ingresos a las escuelas, habrá control de la temperatura (Maximiliano Luna)

En relación a los agregados al texto original, se aclaró que “en el caso de la Modalidad de Educación Especial, aquellos estudiantes que requieran personal de apoyo, se deberán intensificar las restantes medidas establecidas en el presente documento (uso de tapaboca, máscara facial, ventilación, limpieza, desinfección). Asimismo, se detalló cada una de las oportunidades en las que se recomienda cumplir con el lavado de manos y las pautas para que los docentes desinfecten los delantales y demás objetos de uso personal. Por ejemplo, se indicó que “el personal docente, al retirarse, deberá dejar los elementos de protección y ropa de trabajo en lugar aislado donde no pueda presentarse contaminación cruzada”.

A su vez, se incorporó un punto relativo a “capacitaciones y campañas de comunicación”, destinadas a personal docente, no docente y las familias de los alumnos, y la conformación de “una mesa jurisdiccional integrada por los Ministerios de Salud y Educación” para articular constantemente las acciones necesarias.

También se incluyó entre los cambios la “anulación de los bebederos”, la reducción “al mínimo de la cantidad de personas y el tiempo de permanencia en los baños, no superando los 15 minutos y siempre con el tapaboca colocado de manera correcta”, el requisito para el desarrollo de actividades físicas de “presentar una Planilla de Salud, con carácter de Declaración Jurada, suscripta por el referente familiar o adulta/o responsable que permita conocer el estado general de salud de la/el estudiante” y la recomendación para desinfectar los tableros digitales con alcohol isopropílico en el caso de las escuelas de educación técnica.

Con respecto al uso del transporte público y la campaña de vacunación a maestros, dos temas en los que los gremios habían pedido mayores precisiones, no hubo grandes modificaciones en el texto.

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