Carlos Melconian volvió hoy a criticar la política económica del gobierno de Javier Milei, incluida su política comunicacional en materia de inflación. Sobre el dato de abril, del 2,6%, la primera desaceleración del ritmo mensual en diez meses, dijo que estar pendiente cierto día de cada mes a las 4 de la tarde a ver cuánto dio estadísticamente la inflación del mes anterior “no conduce a nada” pues se trata de un simple “promedio aritmético”. Respecto a eso señaló que su madre hace ya 30 años le decía que una cosa era el índice (de inflación) y a cuánto ella le aumentaba el gasto.
Cabe recordar que en abril la inflación informada por el Indec fue 2,6%, pero según mediciones con una canasta de gasto actualizada daría 3,6 por ciento. Además, hubo gran dispersión: los precios regulados aumentaron 4,7%, impulsados por los aumentos en transporte y electricidad, mientras que el valor de la Canasta Básica Alimentaria subió menos de un cuarto de eso, el 1,1 por ciento.
“La inflación no es una cosa que funciona sola. Viene de la mano de un nivel de actividad, de los salarios, del dólar. Una economía debe mantener determinado equilibrio entre todas esas cosas, que esta no lo tiene”, dijo Melconian, quien señaló que en una economía “aquello que está desequilibrado va a pujar por estar equilibrado”. Planteado de ese modo, advirtió, el problema de la inflación parece algo “de nunca acabar” y que llevará tiempo solucionar. El problema, subrayó, es que “se ha cometido un gran error comunicacional de prometer algo rápido, que no podía funcionar, por dos razones: el desaguisado anterior y todo lo que hay que hacer en un programa de gobierno integral, más allá de la importancia de derrumbar la tasa de inflación”.
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Promesas electorales y mandatos presidenciales
Entrevistado por radio Mitre, cuando el periodista Gonzalo Aziz le planteó como se hace para no prometer reducir la inflación en un país en el que se vota cada dos años y recordó que también lo habían prometido Mauricio Macri y Alberto Fernández, Melconian recordó que ninguno de ellos fue reelecto. “La Constitución se cambió en la Argentina porque seis años era muy largo, pero cuatro es corto. En términos de la sabiduría americana, estaba hecho para que sean cuatro más cuatro, pero en los últimos mandatos no hubo reelección. Aquí no reeligen incluso cuando tuvieron un espaldarazo en la primera elección de medio término. Las reglas del juego son las reglas del juego. La comunicación juega un rol y luego está la realidad. Yo vi un pequeño video del viceministro de Economía en Córdoba el otro día (sin nombrarlo, alude a un discurso de José Luis Daza el jueves pasado) en que dijo que no movieron las bandas, que bajó a deuda. Explicó un montón de cosas ya no inconsistentes, sino irreales. Si para tener una ventaja los gobiernos deben comunicar irrealidades estamos en problemas”.
Según el economista, “corregir los problemas lleva tiempo, porque la asimetría inicial con la que empezó este gobierno le hubiera llevado tiempo a cualquiera”. A su juicio, dado que el gobierno tenía que multiplicar el precio de la electricidad por nueve respecto del nivel en que lo recibió en noviembre de 2023, debió “tener cuidado con lo que prometés en materia inflacionaria”.
Y mirando para adelante, denunció que hay “mucho atraso salarial, formal e informal. Esto es una integralidad. No podés ir al gimnasio a desarrollar mucho el torso y no las piernas, o al revés. Esto vale para el nivel de actividad y la tasa de inflación. En producción, vale para las provincias beneficiadas y para el resto y para sectores que andan bien y la mitad del país que está parado. Estos cambios que se vienen dando tienen que estar hechos dentro de un capitalismo occidental, de un libre mercado, de rechazo al progresismo berreta, pero tiene que estar hecho con un programa de mucho cuidado y que marque integralidades. Probablemente los primeros gobiernos que pasen por acá queden en el olvido, sean un párrafo para un libro dentro de 30 años, pero acá cada uno que llega quiere ser un San Martín fundacional. Pero esto requiere integralidad y equiibrio, inclusividad de verdad, no berreta”.
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Fue allí que Melconian insistió en su crítica a la política cambiaria del gobierno, de un dólar cuasi fijo en un contexto de inflación mensual de dos o tres por ciento mensual. “Es lindo tener un tipo de cambio estable. Pero en tres o cuatro mees más con inflación de dos por ciento volvemos a tener desequilibrio cambiario. Cada vez que me toca hablar me anticipo diciendo que por un fenómeno natural de la Argentina hoy estamos con afluencia de dólares que evita una crisis , pero no significa que haya que despilfarrarlos. Son cosas integrales, esto es como los palitos chinos, tocás uno y se mueven diez. Hay que encontrar un equilibrio de estadista que mire hacia adelante, donde hay montones de intereses creados, parasitarios, pero el estadista ve más allá. No se puede quedar en el precio del tomate y que en agosto la inflación ser cero coma no sé cuánto”, en obvia referencia al presidente Milei.
Si bien coincidió en que “no es caprichoso” interesarse por el dato mensual de inflación, insistió en que “esperar no sé qué día del mes a las 4 de la tarde para ver si la inflación dio 2,9%, 2,1% o 2,4%” no significa mucho, porque la gente “lo fue sufriendo a lo largo del mes”. Lo que importa, subrayó, es ”la solución de los temas en el durante. No voy a negar la importancia que tiene mostrar estadísticamente una destrucción de la tasa de inflación. Pero es mucho peor prometerlo y que no ocurra. O que llegue a ocurrir y yo esté peor que antes”.
Por eso, planteó retóricamente, “¿de dónde salen frases como ‘con un poquito de inflación hay vida’, una frase ridícula, que no comparto, pero son sobre la base de que la gente termina mirando cuándo estuvo mejor, cuando le dio el bolsillo para algo más. Si te dio mejor cuando la inflación daba 25%, qué le importa. La gente añora el pedacito de estabilidad genuina. Aprecia la estabilidad si su situación mejoró. Pero si en la estabilidad veo que Energía, Minería y Agro están bien y que el comercio, la industria y la construcción están quebradas, entonces no quiere la estabilidad”.
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