La presidenta de AmCham Argentina, Mariana Schoua, inauguró hoy el AmCham Summit 2026 en el Centro de Convenciones de la Ciudad de Buenos Aires con un llamado a convertir la estabilidad macroeconómica en desarrollo sostenido y crecimiento inclusivo. Frente a un auditorio integrado por empresarios, funcionarios, diplomáticos y representantes del sector privado y público, en un evento que cerrará esta tarde Javier Milei, Schoua afirmó que el país atraviesa “un momento bisagra” en su agenda económica.
“Argentina empieza a dejar atrás una lógica de supervivencia para volver a discutir desarrollo. Y ese cambio no es menor: durante años, el debate estuvo centrado en cómo estabilizar; hoy, por primera vez en mucho tiempo, tenemos la oportunidad de discutir cómo crecer”, destacó Schoua, la primera mujer que preside AmCham en sus 106 años de historia y también titular de Aconcagua Energía Generación.
La dirigente repasó los desafíos históricos que enfrenta el país, detallando que “venimos de décadas de inestabilidad macroeconómica, inflación crónica, déficit fiscal persistente y bajos niveles de inversión”. En ese repaso, puntualizó que “en los últimos 70 años, el país atravesó 15 recesiones y hoy cerca del 35% de los argentinos vive en situación de pobreza”.
“Durante años, el debate estuvo centrado en cómo estabilizar; hoy, por primera vez en mucho tiempo, tenemos la oportunidad de discutir cómo crecer”
Durante su discurso de apertura, Schoua subrayó que “la corrección del déficit fiscal, la desaceleración de la inflación y la normalización de variables clave empiezan a reconstruir condiciones básicas para el funcionamiento de la economía”. Aclaró que “la estabilidad ordena; el desarrollo transforma. La estabilidad es condición necesaria, pero no suficiente”.
En ese marco, planteó el reto central de “transformar la estabilización en crecimiento sostenido, inversión productiva y generación de empleo formal”. Reivindicó que Argentina cuenta con recursos naturales estratégicos, capital humano de calidad y una base productiva diversificada, aunque advirtió que el bajo nivel de exportaciones evidencia una inserción internacional limitada: “Exportamos apenas el 14% de nuestro PBI, mientras que países comparables duplican ese nivel”.
Schoua, contadora de la UBA, tiene más de tres décadas de experiencia en el sector energético y se desempeñaba como vicepresidenta de AmCham desde 2012. En 1994 ingresó a Dominion Energy y desarrolló una extensa trayectoria que incluyó posiciones clave en Duke Energy Argentina y Orazul Energy. En 2023, luego de la incorporación de Orazul a Aconcagua Energía, asumió la conducción del área de generación eléctrica de la compañía.
Schoua remarcó que “Argentina no quedó fuera del mundo por falta de capacidades, sino por falta de condiciones” y sostuvo que “avanzar hacia el desarrollo implica tomar decisiones. Y algunas de esas decisiones ya comenzaron”. En ese sentido, destacó avances recientes en materia de respeto a la propiedad intelectual y en la transición hacia un sistema laboral más moderno, aunque reconoció que “hace falta avanzar más”.
“Argentina necesita una reforma fiscal profunda que reduzca la presión impositiva sin comprometer el equilibrio fiscal, avanzando hacia un sistema tributario progresivo, simple y sin superposición de tributos. La simplificación no es un tecnicismo: es una decisión de competitividad”, dijo. “Sin inversión no hay desarrollo, y sin reglas claras no hay inversión”, resumió.
La presidenta de AmCham Argentina abordó además los “desafíos estructurales” que enfrenta el país, como costos logísticos elevados, brechas en infraestructura y limitado acceso al crédito. Señaló que “la agenda de infraestructura y logística exige una articulación efectiva entre Nación y provincias y representa una oportunidad concreta para canalizar inversión privada en proyectos estratégicos de escala”.
Schoua aseguró que la consolidación de la estabilidad, junto al fortalecimiento de la previsibilidad regulatoria y la mejora de la calidad institucional, permitirá ampliar el financiamiento disponible y reducir el costo del capital. “Ese proceso permitirá generar mejores condiciones para la inversión productiva”, enfatizó.
“Argentina necesita una reforma fiscal profunda que reduzca la presión impositiva sin comprometer el equilibrio fiscal, avanzando hacia un sistema tributario progresivo, simple y sin superposición de tributos”
La dirigente hizo hincapié en que “el desarrollo tampoco ocurre por inercia. Requiere coordinación, visión compartida y alineación de incentivos”. Introdujo así el concepto de “federalismo productivo”, señalando que “el modelo que está emergiendo en la Argentina plantea una nueva dinámica: provincias con mayor protagonismo, mayor responsabilidad y mayor necesidad de competir por inversiones”.
“El desafío es construir un federalismo productivo. Un federalismo que no sea solo administrativo sino orientado al desarrollo”, explicó Schoua, quien reclamó reglas más homogéneas y una coordinación efectiva entre Nación y provincias. “Sin una estrategia común, el federalismo puede fragmentarse. Pero con alineación, puede convertirse en un motor de desarrollo”, afirmó.
La presidenta de AmCham Argentina detalló los sectores con mayor potencial de crecimiento, entre ellos la agroindustria, la energía, la minería, la salud y la infraestructura. “La agroindustria genera más de la mitad de las exportaciones argentinas, pero necesita eliminar distorsiones y consolidar el acceso a mercados internacionales. La energía ofrece una oportunidad única de convertirse en un proveedor global, la minería puede triplicar exportaciones y transformar economías regionales en la próxima década”, enumeró. Agregó que “la salud es la base del desarrollo humano, donde la innovación y un marco adecuado son claves para mejorar el acceso y la calidad del sistema. La infraestructura sigue siendo la condición necesaria para que todo lo demás suceda”.
“Sin inversión no hay desarrollo, y sin reglas claras no hay inversión”
Schoua insistió en que “el desarrollo no es solamente una cuestión económica. El desarrollo es inclusión, es empleo formal, es movilidad social. Y también es responsabilidad”. Subrayó el rol del sector privado como “motor de inversión” y “actor clave en la construcción institucional”. “No alcanza con invertir: hay que invertir mejor. No alcanza con crecer: hay que crecer de manera sostenible. No alcanza con generar valor: hay que generar valor que llegue a toda la sociedad”, remarcó.
Al referirse al escenario global, Schoua sostuvo que "Argentina no puede desarrollarse de espaldas al mundo. Necesita integrarse, ampliar mercados y participar activamente en las cadenas globales de valor“. Resaltó que “la relación con Estados Unidos es estratégica. Como socio comercial, como inversor y como aliado en innovación, tecnología y energía, fortalecer ese vínculo implica acelerar nuestras oportunidades de desarrollo”.
Para finalizar, la titular de AmCham Argentina consideró que “hoy la Argentina tiene una oportunidad concreta. Tal vez una de las más claras en décadas. La oportunidad de pasar del potencial al desarrollo. La oportunidad de convertir estabilidad en crecimiento. La oportunidad de transformar recursos en bienestar”. Cerró su intervención destacando que “el desarrollo no es automático. No es inmediato. Pero es posible. Y es, sobre todo, una decisión”.