Estados Unidos aprobó un desarrollo argentino que logra que la semilla de soja produzca proteína de carne de cerdo

El Departamento de Agricultura de EEUU (USDA) dio luz verde a Piggy Sooy, un proyecto biotecnológico que llegará al mercado en 2025. La acción de Moolec, la empresa que lleva adelante la iniciativa, se disparó un 78% en el Nasdaq

Gastón Paladini, CEO y cofundador de Moolec Science

El Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) aprobó un desarrollo argentino que permite que una semilla de soja produzca proteína de carne de cerdo. El proyecto biotecnológico lleva la marca Piggy Sooy y la aprobación, según fuentes del mercado, podría disparar su proceso de producción para 2025, primero en la Argentina y luego en Estados Unidos.

El proyecto Piggy Sooy fue impulsado por Moolec Science, una empresa de agricultura molecular que forma parte del ecosistema Bioceres y que desde 2023 cotiza en Nasdaq, el mercado bursátil de las compañías tecnológicas más importantes del mundo. Moolec produjo cantidades significativamente altas de proteínas de cerdo en el cultivo de la soja y la decisión del gobierno de Estados Unidos “marca un hito sin precedentes en biotecnología con la primera aprobación de este tipo”, explicaron en la compañía.

El proyecto que logró producir hasta un 26,6% de proteína de cerdo soluble total en las semillas, 4 veces más a lo inicialmente proyectado, lo que le permitió recibir la luz verde por parte del Servicio de Inspección de Salud Animal y Vegetal (APHIS) del USDA.

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La empresa ha estado trabajando para insertar genes de cerdo en soja y genes de carne vacuna en semillas para crear proteínas híbridas de plantas y animales que puedan reemplazar la carne real en salchichas y hamburguesas, al mismo tiempo que consigue satisfacer el paladar de los consumidores de carne. Si bien el Servicio de Inspección de Sanidad Animal y Vegetal del USDA dijo que la soja con infusión de carne de cerdo no representa un mayor riesgo de plagas y, por lo tanto, no necesita otra regulación, también añadió que otras agencias, incluida la Food and Drug Administration (FDA) pueden someter a esas semillas a requisitos antes de darle plena autorización, según informó Bloomberg.

Tras conocerse el anuncio, la acción de Moolec se disparó. Antes de la apertura de los mercados de hoy, creció un 127 por ciento. Luego del cierre de operaciones en el Nasdaq, la acción registró una meteórica suba del 78%, logrando un valor de USD 2,47 frente a USD 1,40 de su cierre del viernes.

La particular historia de Moolec comienza como un desprendimiento de Bioceres, la empresa de biotecnología con sede en Rosario que cotiza en el Nasdaq, con un foco de negocios tan disruptivo como innovador: utilizar plantas genéticamente modificadas para transformarlas en proteína animal.

El CEO y cofundador de Moolec es Gastón Paladini, cuyo apellido está más que ligado al mundo de los negocios. El emprendedor integra la cuarta generación de la familia dedicada a la producción de chacinados desde hace casi un siglo. Con su conocimiento de la industria de la carne tradicional, por haber sido director del Grupo Paladini, comenzó a explorar el ecosistema de las proteínas alternativas. Y así fundo Moolec, dedicada a la agricultura molecular. Paladini cuenta con un MBA del IAE de la Universidad Austral y es Licenciado en Publicidad por la Universidad de Palermo. Antes de trabajar en la empresa familiar se desempeñó como publicista en agencias de renombre, como Craverolanis o Agulla & Baccetti.

En la presentación oficial de Piggy Sooy, llevada a cabo en junio del año pasado, Paladini señaló: “Piggy Sooy representa una prueba tangible y visual de que la tecnología de Moolec tiene la capacidad de lograr rendimientos significativos en plantas para producir proteínas cárnicas. Con este logro innovador, Moolec se consolida como creador de categorías y pionero en agricultura molecular para la industria alimentaria. Nuestro equipo de biología vegetal está escribiendo la historia de la ciencia de los alimentos y no podría estar más orgulloso de ellos”.

Además del proyecto Piggy Sooy, hasta ahora Moolec había creado dos productos: la quimosina, que es una proteína utilizada en la elaboración de queso, y el aceite nutricional ácido gamma-linoleico. Tiene en marcha la creación de una cartera de productos más amplia destinada a cumplir con lo que la compañía considera su misión: “Mejorar el sabor, la nutrición y el acceso a las proteínas alternativas mientras se construye un sistema alimentario mundial más sostenible y equitativo”.

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