En medio de fuertes subas de luz y gas, una decisión del Gobierno dejó al sector energético al borde de un nuevo colapso

El esquema de ajuste impacta en Cammesa, la empresa que intermedia en el mercado de la energía, que necesita fondos urgentes del Tesoro para pagarles a los generadores del sector. “Estamos en medio de la tormenta perfecta”, aseguraron en la compañía que pertenece al Estado. La respuesta de Energía

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Las boletas de electricidad llegarán a los usuarios con subas de hasta 150% en el AMBA (Alberto Ortega - Europa Press)
Las boletas de electricidad llegarán a los usuarios con subas de hasta 150% en el AMBA (Alberto Ortega - Europa Press)

Desde marzo, las boletas de electricidad llegarán a los usuarios con subas de hasta 150% en el AMBA, según informó ayer el Gobierno. En gas pasará lo mismo en breve. En medio de ese contexto, una decisión del Gobierno pone al sector energético al borde de una nueva crisis, con muchas dudas sobre cómo se hará la transición en el caso de que el esquema de quita se subsidios que impulsa el Gobierno sea exitoso.

El problema quedó dramáticamente plasmado ayer en una reunión del Comité Ejecutivo de la Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico (Cammesa). Uno de los asistentes describió el contexto como una “tormenta perfecta”. La empresa se quedó sin fondos para pagar a los generadores.

Cammesa es una empresa del Estado que funciona como intermediaria comercial: les cobra a los distribuidores y les paga a los generadores. La distribución, en el caso de la energía eléctrica, no es federal, sino que cada provincia tiene su compañía (propia o concesionada) y cobra su tarifa. El Estado Nacional sólo fija la remuneración de Edenor y Edesur para el AMBA. Con precios planchados durante los últimos gobiernos kirchneristas, se generó una gran disparidad a nivel país que en parte se compensa porque el Estado nacional subsidia el componente más importante de la factura que pagan los consumidores que es el precio de la energía mayorista. Así, las distribuidoras le dejaron de pagar a Cammesa –argumentando que no podían subsistir sin suba de tarifas– y eso generó una deuda total que a enero suma unos $400.000 millones (llegó a $500.000 millones, según datos privados, pero en los últimos años del Gobierno de Alberto Fernández hubo algunas negociaciones puntuales sobre esa acreencia). Existía un compromiso en que las distribuidoras recibirían actualizaciones en las tarifas que no se cumplió, y las empresas empezaron a cubrir gastos operativos, entre otros, con ese dinero no transferido.

En la otra punta del negocio, Cammesa les paga a las generadoras de energía, tanto de gas como de electricidad, sumas mucho más elevadas.

Eduardo Rodríguez Chirillo, secretario de Energía
Eduardo Rodríguez Chirillo, secretario de Energía

Esta mañana, el secretario de Energía, Eduardo Rodríguez Chirillo, habló del tema en una entrevista en Radio Mitre. “Desde hace casi dos décadas se rompió un principio fundamental y tratamos de transmitir a la gente que la tarifa que se paga tiene que reflejar el costo del suministro. Y que los subsidios se relacionan con la capacidad adquisitiva de la gente. Estos conceptos que parecen tan básicos estaban muy mezclados”, destacó.

“Ese Estado, con transferencias que le hacía a la empresa Cammesa, era quien le pagaba a los generadores. Entonces ahí ya teníamos un primer problema en el que el costo no llegaba claramente a la gente”, detalló el funcionario.

En Energía aseguran que pagarán, pero en el sector tienen muchas dudas de que eso ocurra. También de cómo se haría: no hay definiciones ni detalles al respecto, por el momento. Creen que el esquema de déficit cero de Javier Milei terminará complicando ese desembolso. Por eso la preocupación.

“A partir de los aumentos de tarifas de febrero, con subsidios mínimos y el nuevo esquema que va a empezar a regir a partir de marzo, no se generará nueva deuda, pero sí hay que cubrir la anterior. Eso se prevé hacer en las próximas semanas, obviamente”, enfatizaron desde el secretaría de Rodríguez Chirillo.

Tormenta

“Es una tormenta perfecta porque los costos se duplicaron por la devaluación y se trata de un negocio en gran parte dolarizado. Además, las distribuidoras están pagando menos y se acumula deuda; y el Tesoro, que tiene el presupuesto de 2023 para subsidiar, no está mandando fondos. Este año no mandó nada. Estamos preocupados y muchas empresas del sector, también”, aseguró la fuente de Cammesa.

La situación de Cammesa también afecta a la provisión de gas
La situación de Cammesa también afecta a la provisión de gas

Según documentos a los que accedió Infobae, Cammesa pidió fondos dos veces en los últimos meses: el 27 de diciembre (Nota N° B-171437-1), $797.887 millones; y el 30 de enero (Nota N° B-171894-1), $884.043 millones. La respuesta fue cero. Como sea, esos dos pedidos ya representan todos los fondos disponibles para Cammesa para todo el año.

“El tema es que el Estado tiene que poner dinero igual. Si las distribuidoras pagaran toda la deuda no alcanzaría para pagar la generación, ni cerca. En gas, todo dependerá de si los productores grandes siguen vendiendo gas. Hay que ver hasta donde aguantan”, aseguran en Cammesa y destacan que aún no están todos los funcionarios designados en Energía y que la falta de firmas complica aún más la situación.

La opinión de los analistas

“Si no se le paga a los generadores, además, empezás a tener efectos aguas abajo con los proveedores. Se pone en crisis todo el sistema desde el punto de vista comercial. Que ese contexto se transfiera al suministro ya es más crítico, pero podría pasar. La distribución es un servicio público y no se puede cortar, pero podría pasar que algún generador salga del sistema, eventualmente, si no le pagan. Es raro, pero podría pasar. Lo mismo con el gas. El Estado está empezando un proceso para retirar los subsidios y eso va a pegar de lleno a las provincias, porque las boletas van a subir fuertemente. Estamos viendo la punta del iceberg de los aumentos”, describió Juan José Carbajales, de la consultora Paspartú.

“Si no se les paga a los generadores, va a haber problemas. En gas pasa más o menos lo mismo” (Montamat)

Emilio Apud, consultor y ex secretario de energía, coincidió. “Cammesa no recibe ese dinero y como no genera fondos propios porque es una administradora, no estaría en condiciones de pagar la energía que entra por parte de las generadoras. Si no paga, las generadoras dejan de entregar energía eléctrica y se produce el colapso por falta de provisión”, destacó.

“Las distribuidoras eléctricas reciben energía de Cammesa que la inyecta con un precio estacional en el sistema de transporte y llega a los puntos de distribución. Las distribuidoras trasladan ese precio a la tarifa, es un pass-through del precio de la generación al que se le agrega el VAT, que es el costo de distribución. Como no se congelaron las tarifas en contextos inflacionarios fuertes, ese VAT que se transmite al usuario es del orden del 50% de lo que debería ser. ¿Cómo hacen las distribuidoras para pagarle a Cammesa si en la tarifa final no cubre todos los costos? Lo que hacen es financiarse a través del no pago a Cammesa y eso genera una deuda muy grande”, agregó el experto.

“Si no se les paga a los generadores, va a haber problemas. En gas pasa más o menos lo mismo. El subsidio de gas está concentrado en el precio de producción. Tampoco hay subsidios fiscales al transporte y a la distribución. ¿Qué están haciendo muchas distribuidoras de gas? Dejaron de pagar el gas para poder hacer frente a los costos operativos. Ahora, eso pega a los productores de gas. Y los productores de gas, la única forma que tienen de defenderse es con el suministro”, sumó Daniel Montamat, ex secretario de Energía y ex presidente de YPF.

“Cammesa no recibe ese dinero y como no genera fondos propios porque es una administradora, no estaría en condiciones de pagar la energía que entra por parte de las generadoras” (Apud)

Milei dice no hay plata y cancela los aportes del Tesoro. Seguramente desde el Gobierno esperan que con la suba de tarifas, tanto de luz como de gas, se resuelva el tema de la deuda de Cammesa y con esos fondos se pueda pagar a las generadoras. Pero en la propia Cammesa aseguran que no alcanza, que ya necesitan más.

Así, crecen las dudas sobre qué pasará hasta que la situación se “normalice”, algo que podría tardar meses, si finalmente termina ocurriendo. Todo en medio del tembladeral que generará el impacto de la quita de subsidios en los bolsillos de los usuarios. Parece demasiado. Una verdadera tormenta perfecta.