Paradojas de la alta inflación: la Argentina se vuelve un país más caro en dólares

El derrumbe de la divisa se vinculó en el mercado a la demanda de pesos generada por el Bopreal, el bono que se emitió para pagar a los importadores

Compartir
Compartir articulo
FILE PHOTO: A one hundred Argentine peso bill sits on top of several one hundred U.S. dollar bills in this illustration picture taken October 17, 2022. REUTERS/Agustin Marcarian/Illustration/File Photo
FILE PHOTO: A one hundred Argentine peso bill sits on top of several one hundred U.S. dollar bills in this illustration picture taken October 17, 2022. REUTERS/Agustin Marcarian/Illustration/File Photo

Bastó un fin de semana largo para que los inversores tuvieran la sensación de haber amanecido en otro país parecido al que conocían pero más caro en dólares, a pesar de que la inflación de enero marcó 20,6% contra 0,39% de Estados Unidos.

El derrumbe tuvo que ver con que hay demanda de pesos porque el Bopreal, el bono que se emitió para pagar a los importadores, se convirtió en una aspiradora de moneda local y en una competencia más barata del dólar contado con liquidación.

Además, incidieron las pymes importadoras que fueron autorizadas a cancelar deuda con el exterior por hasta USD 500 mil. Para comprar dólar oficial, salieron vender billetes en la plaza financiera para recomprarlos más baratos al tipo de cambio oficial.

A partir de allí, el derrumbe fue importante. Los dólares financieros bajaron más de 4%. El MEP perdió $49,22 (-4,2%) y cerró a $1.124,14 y el contado con liquidación (CCL) se desplomó $53,17 (-4,3%) a $1.175,84. El “blue” perdió $40 y cerró en $1.105 porque hay pagos de tarjetas y también vencimientos de impuestos a las ganancias en particulares y empresas. Esto obliga a deshacerse de dólares, sin gran sacrificio, porque la divisa viene perdiendo en el año frente al peso.

Para Juan Martín Yanzón, jefe de mesa de ConoSur, “después de un fin de semana extralargo donde creíamos que con la caída de los bonos el dólar iba a repuntar, ocurrió lo opuesto y tanto MEP como CCL cerraron en la zona de $1.120 y $1.175 respectivamente. El flujo vendedor comenzó temprano y no paró ni un segundo”.

Sobre el Bopreal indicó que “hubo buen volumen operado y poca volatilidad. No acompañaron estos bonos a los soberanos; lunes y martes los vimos operar cerca de 64 afuera y hoy estuvieron en torno a 64.75, venden locales y compran afuera”.

Los bonos soberanos volvieron a la normalidad. Como corresponde, subieron cuando bajaron los dólares. El AL30D, uno de los bonos más representativos aumentó más de 4% y su paridad subió a USD 42,50. El viernes, estaba en 39,50. Pero que nadie crea que esto es un rebote tras la caída del viernes, porque durante el feriado local operaron con bajas en el exterior. Esto explica el notable rebote de ayer.

Las alzas generalizadas de los bonos soberanos hizo que el riesgo país baje 98 unidades (-1,8%) a 1.930 puntos básicos.

Los bonos que ajustan por CER, tras conocerse que la inflación de enero fue más alta que la estimada, tuvieron una alta volatilidad. Contra lo que indica el razonamiento lineal, no subieron. El T2X4 que vence el 26 de setiembre, bajó 0,77%. Es una muestra de lo adelantado que estaba cotizando. Los bonos que vencen en 2025 también bajaron. La demanda apareció en los títulos CER que vencen desde 2026 en adelante, pero sus avances fueron imperceptibles. El TX28 fue lo más notable con un aumento de 0,99%.

Los bonos duales tuvieron alzas en el corto plazo. Estos títulos que ajustan por inflación o devaluación tuvieron dos caras. Subieron los que vencen a fin de mes (+0,25%) y los de junio (+0,61%). En cambio, los duales de agosto se derrumbaron 1,58% y los de abril, 0,72%.

Las operaciones en el MLC, la plaza mayorista, tuvieron un mayor movimiento por las operaciones pendientes del lunes y martes. Por eso los negocios alcanzaron a USD 500 millones que le permitieron al Banco Central, a pesar de la demanda de los importadores, comprar USD 255 millones y elevar las reservas en 93 millones a USD 26.602 millones.

Según la consultora F2 de Andrés Reschini “un hecho que quizás pasó inadvertido es que los privados también incrementaron sus compras. En al menos los últimos dos años el volumen de liquidaciones creció luego del feriado largo de carnaval de manera que es de esperarse que vuelva al nivel habitual en las próximas ruedas y allí probablemente se note más la presión de los privados que ahora tienen mayor acceso al dólar producto del cronograma planteado para el pago de deuda comercial de importaciones”.

Sobre el mercado de futuros, indicó que “el volumen bajó luego de seis ruedas consecutivas al alza puesto que se operaron 462.272 contratos vs los casi 1.402.000 del viernes. Las cotizaciones siguen cayendo de la mano de un mercado que recorta las expectativas devaluatorias, pero que sigue apostando a una aceleración de cara a la cosecha gruesa”.

La Bolsa tuvo una mala rueda con escaso monto de negocios. Las acciones operaron $17.109 millones y el índice S&P Merval de las acciones líderes, perdió 1,65% en pesos, pero subió 2,04% en dólares por el derrumbe del CCL.

Los ADRs -certificados de tenencia de acciones argentinas que cotizan en las Bolsas de Nueva York- tuvieron una excelente rueda en particular Edenor que subió 6,1%. Los bancos tuvieron alzas de más de 2% porque sus carteras mejoraron con el alza de los bonos soberanos.

Con este mejor clima, el Ministerio de Economía convocó para mañana a la licitación de Bonos del Tesoro. Se ofrecen tres títulos con cupón cero que ajustan por CER y vencen el próximo 20 de mayo y el 30 de junio de 2026 y 2027. Los vencimientos que se deben cubrir en esta licitación suman $2,4 billones.

El clima entre los tenedores privados de bonos parece propicio para el canje. La mayor parte de los títulos que vencen mañana están en manos oficiales.

Nada indica que el optimismo cambie, aunque se espera que reaccionen las acciones para que la euforia sea completa. La Bolsa está afectada por la fuerte caída de la actividad económica. La recesión castiga a los balances de las empresas.