Reservas en la mira: en sus primeras semanas como presidente Milei afrontará vencimientos por USD 5.000 millones

El gobierno electo busca algún refuerzo de divisas para ensanchar el colchón de divisas el Banco Central, que todavía no tiene presidente confirmado. Habrá pagos al FMI y a bonistas

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Luis Caputo, president of Argentina's central bank, speaks at a news conference with Nicolas Dujovne, Argentina's treasury minister, not pictured, during the G-20 finance ministers and central bankers meetings in Buenos Aires, Argentina, on Sunday, July 22, 2018. Dujovne said at economic leaders at the G-20 meetings in Buenos Aires weren't challenged to reach consensus across a range of issues, including trade. Photographer: Erica Canepa/Bloomberg
Luis Caputo, president of Argentina's central bank, speaks at a news conference with Nicolas Dujovne, Argentina's treasury minister, not pictured, during the G-20 finance ministers and central bankers meetings in Buenos Aires, Argentina, on Sunday, July 22, 2018. Dujovne said at economic leaders at the G-20 meetings in Buenos Aires weren't challenged to reach consensus across a range of issues, including trade. Photographer: Erica Canepa/Bloomberg

El desarme de los pasivos remunerados del Banco Central y la urgencia de un refuerzo de las reservas internacionales asoman, en la agenda inmediata cuando asuma Javier Milei, como dos temas prioritarios por distintas razones. Una de ellas tiene que ver con los pagos de deuda en dólares que sobrevienen para el Estado nacional, entre ellos con el FMI y otros organismos internacionales pero también con tenedores privados de bonos.

Una suma que circula en el mercado de exigencia de pagos en moneda extranjera, al tomar en consideración todos estos ítems, ronda los USD 5.000 millones, aún sin incluir en esa cuenta las obligaciones de pago en divisa norteamericana de los gobernadores durante los primeros meses del año próximo.

En números concretos: una parte sustancial de esos dólares que requerirá el nuevo gobierno para hacer frente a pagos en moneda extranjera tendrá que ver con el Fondo Monetario Internacional. En diciembre vencen poco más de 900 millones de dólares y habrá otros 1.900 millones de dólares más en enero. El pago efectivo de estos fondos podría provenir de los propios desembolsos que pueda enviar Washington si el gobierno electo consiguiese encauzar el programa vigente, que tiene aún un giro pendiente USD 2.500 millones.

Una suma que circula en el mercado de exigencia de pagos en moneda extranjera, al tomar en consideración todos estos ítems, ronda los USD 5.000 millones

Un informe de la Oficina de Presupuesto del Congreso (OPC) marcó por qué otras vías habrá pagos en dólares en las primeras semanas del gobierno libertario. En diciembre, en ese sentido, habría sólo unos 133 millones de dólares de pagos a otros organismos internacionales que no son el Fondo Monetario.

Será en enero cuando crece la cuenta. Para la OPC, que dirige el economista Gabriel Esterelles, aparecen en el calendario de obligaciones de pago en moneda extranjera otros USD 1.900 millones con el FMI, unos USD 1.577 millones a tenedores de títulos públicos del Tesoro que pagan intereses en dólares, y 436 millones de dólares a otros organismos internacionales. Una vez superada esa primera prueba, la exigencia de pagos en divisas disminuirá hasta julio cuando se pague nuevamente el cupón de los bonos en dólares.

La consultora Invecq miró el panorama completo de 2024 sobre vencimientos de deuda. “La próxima administración deberá enfrentar vencimientos de capital de la deuda en pesos por $35,5 billones en 2024″, indicaron, y detallaron que “el 98% está indexado (53% atado a CER, 38% son bonos duales y 6% dollar-linked), por lo que la magnitud de la devaluación y corrección de precios relativos -así como el éxito de un plan de estabilización- condicionará el rolleo de estos compromisos; aunque, cabe recordar, solamente el 35% estaría en manos privadas”, apuntó.

Una deuda privada que necesitará tratamiento desde el 10 de diciembre son los pasivos que acumulan importadores
Una deuda privada que necesitará tratamiento desde el 10 de diciembre son los pasivos que acumulan importadores

Respecto a los vencimientos en dólares, la cuenta general resulta muy onerosa pero hay algunos asteriscos que marca Invecq que terminan por hacerla más leve. “Además, en moneda extranjera vencen en torno a USD 28.000 millones el año que viene. Aunque a primera vista este número luce muy alto, lo que se terminará cancelando será mucho menor”, planteó la consultora.

En ese sentido, dijeron que “USD 12.000 millones corresponden a Letras Intransferibles en posesión del BCRA, USD 8.400 millones a compromisos con el Fondo, que probablemente se reprogramen cuando se revise el acuerdo, y USD 3.330 millones son deuda con otros organismos internacionales, de los que no debe destacarse refinanciamiento. Así, a grandes rasgos quedan USD 4.500 millones de títulos soberanos (USD 1.245 millones de capital y USD 3.225 millones de intereses)”, concluyeron.

Un refuerzo de reservas para el Banco Central aparece como una de las prioridades de gestión para el próximo ministro de Economía Luis Caputo. El ex funcionario durante el gobierno de Mauricio Macri ya se embarcó en conversaciones con el Fondo Monetario y con inversores en Wall Street para buscar una línea de financiamiento.

Un informe de Invecq aseguró que, quitando de la cuenta al FMI, letras intransferibles del BCRA y organismos internacionales, quedan pagos por USD 4.500 millones de títulos soberanos (USD 1.245 millones de capital y USD 3.225 millones de intereses)

Un envío adicional de divisas desde el FMI podría ser posible, únicamente, si se negociara un programa nuevo distinto al Extended Fund Facility (EFF) en vigencia, según aseguran expertos en el funcionamiento interno del organismo. Aquellos USD 12.000 millones que quedaron sin desembolsar del programa Stand By de 2018 no estarían, así, a disposición del nuevo gobierno.

Un informe reciente de Equilibra planteó que con una señal fiscal el frente de la deuda en pesos podría no ser un problema, pero que los pasivos en moneda dura requerirán un tratamiento especial por el tipo de acreedores con los que tiene que lidiar el próximo gobierno.

“Si las autoridades consiguen rápidamente el equilibrio fiscal primario, el roll-over de la deuda en pesos del Tesoro no sería un problema. Pero si no hay una señal contundentemente de austeridad fiscal, contar con un ministerio especialista en financiamiento no evitará dificultades en el mercado local. En cuanto a la deuda en moneda dura, será clave retomar negociaciones con organismos multilaterales (especialmente el FMI) y tener disponibilidad de uso de los yuanes lo cual deberá negociarse con el gobierno chino (Milei lo destrató en campaña)”, mencionó esa consultora.