Agustín Gerez, presidente de Enarsa: “El año que viene el gasoducto nos va a ahorrar USD 2.400 millones de importaciones”

El funcionario participó del seminario Propymes organizado por Techint. La fabricante de los tubos de acero, Tenaris, estimó que ya se construyeron 120 kilómetros

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Javier Martínez Álvarez, de Tenaris, y Agustín Gerez, titular de Enarsa (Adrián Escándar)
Javier Martínez Álvarez, de Tenaris, y Agustín Gerez, titular de Enarsa (Adrián Escándar)

El presidente de Energía Argentina (Enarsa), Agustín Gerez, estimó que el año próximo la puesta en funcionamiento del gasoducto de Vaca Muerta le reportará al país un ahorro en importaciones de energía de USD 2.400 millones por el incremental de transporte de gas que implicará esa obra, que tiene hasta el momento 120 kilómetros de realización, a pocas semanas del inicio del proyecto.

En el seminario Propymes organizado por Techint este jueves, el funcionario encargado de supervisar la marcha del gasoducto Néstor Kirchner aseguró que la obra representará “un cambio trascendental para nuestro país”, en un panel que compartió con el director del Cono Sur de Tenaris, la compañía fabricante de los tubos de acero que aumentarán la capacidad de transporte energético, Javier Martínez Álvarez. El ejecutivo aseguró que en la actualidad el ritmo de salida de camiones con piezas para la construcción del gasoducto es de uno cada cinco minutos, con cuatro tubos por cada vehículo.

“Vamos a dotar a la Argentina de 22 millones de metros cúbicos y en el invierno que viene, que va a ser corto porque el gasoducto empieza a funcionar en esa época” (Gerez)

“Es una obra que va a dotar a la Argentina de un recurso para toda la economía en un contexto complejo, no solo por la seguridad y la transición energética que era la agenda previa a la guerra (en Ucrania). Argentina tiene recursos no solo para su demanda interna. Esto es demanda interna y además exportación, pero necesitamos infraestructura”, mencionó Gerez.

“La macroeconomía va a tener un impacto directo no solo por mayores divisas sino por sustitución de importaciones. Vamos a dotar a la Argentina de 22 millones de metros cúbicos y en el invierno que viene, que va a ser corto porque el gasoducto empieza a funcionar en esa época, va a representar un ahorro de 2.400 millones de dólares”, estimó Gerez.

El seminario de Propymes incluye a empresas clientes y proveedores de Techint
El seminario de Propymes incluye a empresas clientes y proveedores de Techint

Al ser consultado sobre la posibilidad de consenso político que atraviese a toda la dirigencia sobre la dirección que debería tener la política energética argentina, el presidente de Enarsa aseguró que “se observa ya con la construcción del gasoducto un consenso político sobre la infraestructura energética, la mayoría de los dirigentes se mostraron favorables”. “Vemos cómo una política de Gobierno se está convirtiendo en una de Estado. Tiene que ver con dos políticas: una es la infraestructura y otra es el Plan Gas. Con las ofertas que se recibieron ayer y la extensión del Plan Gas 4, vamos a tener abastecimiento hasta 2028, sin importar el color político que gobierne a la Argentina”, dijo Gerez.

Por su lado, Martínez Álvarez dijo que la construcción del gasoducto “es una obra súper desafiante”. “Tenemos que hacer una obra en un año, el tiempo razonable habría sido en dos. Se armó un equipo espectacular para este desafío. Tres kilómetros diarios y en el pico va a ser mayor. El ritmo de entrada de acero y salida de tubos es de un camión cada 5 minutos en la planta de Valentín Alsina. Nos gustaría llevar seis tubos por camión”, dijo. Para eso, anticipó, necesitará conseguir una excepción a la regulación para que el tamaño de la carga que representa para el camión tener seis tubos, que excede en 7 centímetros el ancho del vehículo al contar los espejos retrovisores, algo que está prohibido por las normas.

“Argentina tiene recursos no solo para su demanda interna. Esto es demanda interna y además exportación, pero necesitamos infraestructura” (Gerez)

En ese sentido, Martínez Álvarez aseguró que “no hay duda que con Vaca Muerta la Argentina tiene una oportunidad concreta en el corto plazo para un sector que es importador convertirlo en exportador, primero de gas y después de petróleo. La energía es un cañón de titanio, no una bala de plata. Este sería el objetivo menos ambicioso para el país, el más ambicioso es exportar gas licuado a Europa, industrializarlo”, sostuvo el ejecutivo de Tenaris.

“Brasil y Argentina somos grandes productores de productos agrícolas, importamos componentes para hacer agroquímicos de Europa hechos con gas ruso. Ese gas a 4 dólares no está más. Vaca Muerta tiene ese gas a 3,5 dólares. Y ese mercado lo va a tener que fabricar con un gas a 20 dólares ahora. Argentina va a tener una de las matrices energéticas más competitivas del mundo. Este es el premio grande”, dijo Martínez Álvarez.

Por su lado, Gerez destacó que “el trabajo que se hizo en 156 días hicimos los estudios de impacto ambiental, permisos de pasos con los propietarios, compra de tuberías, habilitamos por primera vez fines de semana como días hábiles para las licitaciones para no perder tiempo. Ese es el trabajo del Estado. Es un servicio de excelencia para cumplir con el proyecto. La vamos a ejecutar en diez u once meses a una obra que debería tomar dieciocho”, enumeró.

“No hay duda que con Vaca Muerta la Argentina tiene una oportunidad concreta en el corto plazo para un sector que es importador convertirlo en exportador” (Martínez Álverez)

“Estamos ante un escenario donde si tomamos las decisiones correctas y damos la infraestructura necesaria, Argentina pasa a ser otra Argentina. Nos va a proveer de los dólares que necesitamos para la industria. Nos tenemos que poner de acuerdo y la energía tiene que ser una política de Estado y dar previsibilidad a los inversores y a toda la cadena de valor”, concluyó Gerez.

Por último, el titular de Tenaris mencionó que en el contexto internacional actual “es difícil hacer proyecciones a futuro”, aunque dijo que “hay algunas certezas”. “Se está destruyendo en algunos lugares del mundo lo que Argentina puede ofrecerle al mundo. Puede ser parte de la solución en alimentos, minería y energía. Tenemos un recurso extraordinario. Al principio con Vaca Muerta muchos nos creían y ahora es un recurso probado, competitivo, con una infraestructura que empieza a desarrollarse y un país con oportunidades. Tenemos un recurso en una zona sin posibilidad de conflicto bélico. El nombre del juego antes era energía limpia, hoy la preocupación es energía segura. Ahí hay un desafío nuestro”, concluyó Martínez Álvarez.

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