La actividad económica se desaceleró en marzo y registró una caída mensual de 0,7 por ciento

Según el EMAE del Indec, en términos anuales se mantiene en números positivos, pero más leves que en meses anteriores. El Gobierno espera una meseta de la producción para el segundo trimestre

Según el EMAE del Indec, en términos anuales se mantiene en números positivos, pero más leves que en meses anteriores. EFE/Juan Ignacio Roncoroni
Según el EMAE del Indec, en términos anuales se mantiene en números positivos, pero más leves que en meses anteriores. EFE/Juan Ignacio Roncoroni

La actividad económica creció 4,8% en marzo en términos interanuales pero registró una caída de 0,7% en comparación con febrero, según informó este jueves el Indec. El Estimador Mensual de la Actividad Mensual (EMAE) registró de esta forma una mejora medida anualmente, aunque continúa la tendencia de desaceleración medida mes contra mes.

De acuerdo al informe del organismo estadístico, el 4,8% de aumento interanual de la actividad económica implicaría 13 meses consecutivos en alza medido de esa forma. Según el Ministerio de Economía, “en términos mensuales, el EMAE registró una leve caída de -0,7% mensual en la serie sin estacionalidad, luego haber crecido 1,2% mensual en febrero. No obstante, la actividad económica supera por noveno mes consecutivo el nivel pre-covid de febrero de 2020 (+5,1%)”, apuntaron desde el Palacio de Hacienda. Con estos datos, el primer trimestre del año cierra con un crecimiento de la actividad económica de 1% trimestral y 6,1% interanual, marcó Economía.

El Estimador Mensual de la Actividad Mensual (EMAE) registró una mejora medida anualmente, aunque continúa la tendencia de desaceleración medida mes contra mes

Analizado por sectores, en marzo crecieron de forma interanual todos los sectores salvo la actividad agropecuaria, que se contrajo 5,5 por ciento. Las subas fueron lideradas por Hoteles y restaurantes que se expandió 33,1% como compensación a la fuerte caída que acumuló a lo largo de la pandemia. La siguieron Transporte y comunicaciones, que creció 12,7% y Minas y canteras, que aumentó 12,1 por ciento. También crecieron el Comercio (+4,8%), la Industria (+3,6%) y la Construcción (+2,3 por ciento).

Al dejar de lado los números interanuales, en términos mensuales el EMAE muestra una suerte de “serrucho” en el sendero de los últimos meses. En diciembre había terminado el 2021 con una suba de 1,1 por ciento. Pero inició el 2022 con un retroceso de 0,7% en enero, una recuperación de 1,2% en febrero y una nueva caída de 0,7% en marzo. En la medición tendencia-ciclo, ese enfriamiento se nota más claramente: hasta mitad del año pasado avanzaba todos los meses a ritmo de 0,6%, terminó el 2021 en 0,3% y ahora ya se ubica en torno a 0,2 por ciento.

En términos mensuales la actividad registró su segunda caída del año. EFE/Juan Ignacio Roncoroni/Archivo
En términos mensuales la actividad registró su segunda caída del año. EFE/Juan Ignacio Roncoroni/Archivo

La actividad económica podría enfriarse en los próximos meses por la falta de dólares y el impacto del shock externo en la economía local. Ese es el diagnóstico que circula en algunos de los despachos oficiales que están involucrados en la política económica y que estiman que si bien en la carrera anual el PBI podría anotar una nueva suba este año, de un 5%, proyectan que el sendero será irregular y que, tras el avance del primer trimestre, habrá una desaceleración que “amesete” esa trayectoria.

Según algunos analistas, y la propia visión de algunos funcionarios en el Gobierno, la recuperación de la actividad comienza a ver sus bordes. Esas limitantes están dadas por factores locales y externos. Entre los locales, según reconocen en el Poder Ejecutivo, se encuentra principalmente la escasez de dólares para financiar importaciones, lo que le pone un techo a la velocidad crucero a la que puede recomponerse la economía. A mayor nivel de avance de la actividad, mayores divisas requeridas para la compra de insumos y bienes de capital en el exterior.

El EMAE muestra una suerte de “serrucho” en los últimos meses: en diciembre había terminado el 2021 con una suba de 1,1%, inició el 2022 con un retroceso de 0,7% en enero, una recuperación de 1,2% en febrero y una nueva caída de 0,7% en marzo

Hace dos semanas el Indec había publicado que el Índice de producción industrial manufacturero (IPI manufacturero) mostró una caída de 1,9% en marzo respecto a febrero mientras que la construcción registró un retroceso de 1,9 por ciento. No obstante, ambos indicadores tuvieron subas en la medición interanual. En el caso de la industria, el alza respecto a marzo de 2021 fue de 3,6% mientras que en la construcción el alza fue de 1,9 por ciento.

De esta manera, el IPI manufacturero presentó en el acumulado del primer trimestre de 2022 un incremento de 3,7% respecto a igual período de 2021. Asimismo, el Indicador sintético de la actividad de la construcción (ISAC) acumuló en los primeros tres meses del año un incremento de 1,3% respecto a igual período de 2021.

La Unión Industrial Argentina (UIA) advirtió sobre un enfriamiento de la actividad fabril en el primer trimestre del año, que tuvo según su medición, un avance de solo 0,1% en comparación con los últimos tres meses del año pasado y anticipó que cuestiones como la inflación, la suba de costos y la falta de divisas implicarán una fuerte incertidumbre para los próximos meses.

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