Una asamblea autoconvocada en Tucumán, la semana pasada
Una asamblea autoconvocada en Tucumán, la semana pasada

Una vez más el gobierno nacional y los productores agropecuarios están inmersos en una polémica por el aumento de las retenciones. No es un escenario similar al de marzo de 2008, cuando Cristina Kirchner intentó implementar un plan de retenciones móviles, pero es grande el malestar en las bases de productores por las decisiones adoptadas por Alberto Fernández.

Desde las bases, los productores aseguraron que fueron medidas “inconsultas”, cuando el propio presidente Fernández se había comprometido ante la dirigencia del campo a consultar las políticas que aplicaría para el sector, al que considera un socio estratégico en este momento tan complejo del país por su capacidad para generar los dólares que tanto necesita la economía.

A partir del anuncio de suba de retenciones, vía decreto publicado en el Boletín Oficial el sábado 14 de diciembre, en el interior hubo movilizaciones de productores al costado de las rutas y se realizaron asambleas en diferentes regiones. Dichas medidas gremiales se intensificaron, tras la aprobación de la Ley de Emergencia Económica, la cual permite al gobierno, en caso de ser necesario, incrementar las retenciones de soja al 33% y las de maíz y trigo, al 15 por ciento.

No es un escenario similar al de marzo de 2008, cuando Cristina Kirchner intentó implementar un plan de retenciones móviles, pero es grande el malestar en las bases de productores por las decisiones adoptadas por Alberto Fernández

El rechazo fue tan grande a dicha medida, que productores del NOA y NEA organizaron la semana pasada un cese de comercialización de granos y hacienda por 48 horas. Las producciones alejadas de los puertos del Gran Rosario, de donde salen la mayor cantidad de toneladas que Argentina exporta, son las más afectadas por la mayor presión impositiva.

El pasado lunes, productores de las mencionadas regiones, se reunieron con el titular de la cartera agropecuaria, Luis Basterra, a quien le expresaron que se atraviesa una “situación de quebranto”, ya que con los actuales niveles de retenciones para soja, maíz y trigo, en los campos alquilados “no hay rentabilidad”. En el caso de la oleaginosa, el margen bruto será negativo en 105 dólares por hectárea.

Ahora la soja paga retenciones de 33 por ciento (REUTERS/Ueslei Marcelino)
Ahora la soja paga retenciones de 33 por ciento (REUTERS/Ueslei Marcelino)

El ministro Basterra y los productores del norte volverán a reunirse el próximo 7 de enero, donde se evaluará un tratamiento más urgente al cultivo de girasol que próximamente entrará en cosecha, considerando que con las retenciones vigentes también tiene un margen negativo de 35 dólares por hectárea.

Reunión Gobierno y Mesa de Enlace

Si bien en la reunión del último lunes, entre el gobierno y la Mesa de Enlace, hubo coincidencias entre las partes en que las retenciones son un mal impuesto, los dirigentes del campo no consiguieron respuestas inmediatas al pedido de eliminarlas. Los funcionarios consideran grave la situación fiscal heredada, y eso impide hacer lugar al reclamo de las entidades de productores.

Los presidentes de las entidades que integran la Mesa de Enlace, se retiraron de Casa de Gobierno con las manos vacías, pese a que Alberto Fernández e integrantes de su gabinete escucharon los reclamos. Desde las bases instaladas en el interior, precisaron que el Gobierno, “buscó ganar tiempo y evitar el paro agropecuario”. Confederaciones Rurales Argentinas, una de las entidades que conforma la Mesa de Enlace, había recibido el pedido de varias confederaciones para realizar una medida de fuerza a nivel nacional, que por el momento quedó descartado.

Los ruralistas con el presidente Fernández, el lunes 23 (Presidencia)
Los ruralistas con el presidente Fernández, el lunes 23 (Presidencia)

A partir de la reunión del lunes pasado, en el interior los productores piden medidas concretas y una baja de la presión impositiva, y además herramientas que permitan generar confianza para que el campo pueda expresar todo su potencial. Para conseguir todo eso, la dirigencia del campo anunció que agotará toda instancia de diálogo, antes de definir una medida de fuerza con alcance nacional.

Jorge Chemes, presidente de Confederaciones Rurales Argentinas, dijo luego del encuentro con Fernández, “nos vamos de la reunión con la sensación que en esta mesa de diálogo y trabajo con el Presidente y los ministros se puede abrir una nueva etapa de convivencia con el Gobierno”.

Confederaciones Rurales Argentinas, una de las entidades que conforma la Mesa de Enlace, había recibido el pedido de varias confederaciones para realizar una medida de fuerza a nivel nacional, que por el momento quedó descartado

Por otro lado, el presidente de Federación Agraria, Carlos Achetoni, comentó: “Estamos comprometidos a trabajar en conjunto con las bases de productores y seguir dialogando con el gobierno para bajar la tensión que hay en el interior y acercar posiciones. Creo que nos debemos dar una instancia de diálogo para ver qué resultados en lo inmediato podemos conseguir”.

Más Asambleas

Según confirmaron a este medio desde el Movimiento de Productores Autoconvocados, hasta el momento hay 17 asambleas que están activas y con medidas adoptadas, como el cese de comercialización de granos y hacienda hasta el próximo 2 de enero.

El ministro Luis Basterra (Maximiliano Luna)
El ministro Luis Basterra (Maximiliano Luna)

Además, desde la Sociedad Rural de Jesús María se convocó a una asamblea para este viernes, y los integrantes de la rural de Río Cuarto, realizarán una asamblea el 3 de enero. A ambas reuniones están invitados a participar representantes de la Mesa de Enlace.

El reclamo del campo parece no detenerse y las bases presionan a los dirigentes de la Mesa de Enlace para conseguir resultados concretos. Mientras tanto, el interior continúa en “alerta y movilización”.

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