Los presidentes Michel Temer (Brasil) y Mauricio Macri (Argentina). Ambos países saldrían de la recesión este año. (NA)
Los presidentes Michel Temer (Brasil) y Mauricio Macri (Argentina). Ambos países saldrían de la recesión este año. (NA)

Un informe de la agencia Bloomberg afirmó que economías emergentes como la Argentina, Brasil, Rusia y Nigeria "se ven mejorando notablemente este año".

El sondeo destaca que para el crecimiento global es de esperar "más buenas noticias que malas", por el impulso de dos de las naciones más grandes de América Latina, un repunte de la actividad en los EEUU y la continua solidez de la expansión de China e India.

El último pronóstico elaborado por Bloomberg en base a sondeos de analistas internacionales de mercado arrojó que "la expectativa es que 62 economías están programadas para una mejora en comparación con el año pasado, mientras que para otras 33 se verá un deterioro".

Dentro de los países del G-20, que concentran el 85% del PBI mundial, destacó el rebote de las tasas de actividad de Argentina y Brasil, que a la par pasarían de una contracción económica en 2016 de 2,1 y 3,6 por ciento, respectivamente, a una expansión prevista para este año de 3,0 y 0,8 por ciento.

Además ponderó la reacción favorable de Rusia, un gran exportador de energía, que avanzará 1,1% este año, después de una contracción económica leve, de 0,3% en 2016, gracias al repunte en el precio del petróleo luego de haber tocado valores mínimos en 13 años en enero de 2016.

Según las proyecciones de los analistas consultados por Bloomberg, el crecimiento en la Argentina "podría acelerarse en más de 5 puntos porcentuales este año", al pasar de -2,1% en 2016 a 3% en 2017, aunque advirtió que dicha tasa podría acarrear la continuidad de un proceso de "alta inflación".

Dentro del G20 también sobresale Brasil. El pronóstico le adjudica una variación potencial de 4,4% este año respecto de la tasa negativa del año pasado (de -3,6% de caída del PBI en 2016 a +0,8% de aumento en 2017), en parte como "recuperación de su peor recesión en un siglo".

En el plano político, el presente brasileño sigue "empañado por el mayor escándalo de corrupción de la historia, que vio la destitución de un presidente", aunque al igual que la Argentina captura el beneficio del aumento de los precios de materias primas y la iniciativa del presidente Michel Temer para "apuntalar las finanzas del país e impulsar la actividad del sector privado".

Para los EEUU las proyecciones se alinean en avizorar un "crecimiento respetable este año de 2,3%", mientras que entre los mercados emergentes los gigantes China e India "seguirán siendo la envidia del mundo", con una posible expansión anual de 6,5% para ambas naciones.

Las economías más grandes de Europa, por su parte, deberían prepararse para una continuidad de su crecimiento ya mediocre, incluyendo el Reino Unido, que apresta negociaciones con la Unión Europea para dar inicio al Brexit. "La estrella de crecimiento destacado en el continente es Francia, cuyas elecciones de 2017 serán observados de cerca como un momento crucial para la UE y la zona euro", añadió el reporte.

A nivel global se espera un importante salto en la actividad económica de Venezuela, en torno al 7,5% anual en 2017, después de tres años de depresión económica. El país sudamericano "aún enfrenta una profunda crisis económica, con una alta inflación y la escasez de alimentos y otros productos básicos", subrayó Bloomberg. Según el FMI la actividad económica venezolana cayó 4% en 2014, 10% en 2015 y otro 6% en 2016.

No obstante, la agencia especializada recuerda que "algunos países tienen menos que celebrar": en Islandia prevé una contracción económica del 4%, inestabilidad política y descontento social en Rumania, una España "plagada" de desempleo y una coyuntura compleja para México, "uno de los objetivos frecuentes del presidente (de EEUU) Donald Trump".

La velocidad de crecimiento para Sudáfrica, otro emergente en ascenso, "puede ser un poco engañosa, ya que hay pocas señales de fortaleza subyacente en la economía" y la mejora esperada para 2017 puede ser, más bien, "un reflejo de lo mal que 2016 fue para el país", año en el que atravesó una sequía histórica y huelgas generalizadas.