El fenómeno Messi, desde Atlanta hasta Nueva Jersey: la devoción por el capitán no sabe de fronteras

Cientos de latinos de todos los países quieren ver en acción al capitán del seleccionado campeón del mundo

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La promesa de una fanática en el debut ante Canadá (Dale Zanine-USA TODAY Sports)
La promesa de una fanática en el debut ante Canadá (Dale Zanine-USA TODAY Sports)

Manuel es puertorriqueño, tiene 52 años y trabaja en una inmobiliaria de San José, en su país. Se encuentra de vacaciones en Estados Unidos y decidió seguir de cerca los pasos del seleccionado campeón del mundo durante la primera fase de la Copa América. Así, estuvo en Atlanta, está en Nueva Jersey y desde el jueves estará en Miami para esperar el partido del sábado ante Perú. El motivo de su devoción por Argentina, comenta mientras toma un café que acaba de comprar en Dunkin Donuts, es uno solo: Lionel Messi, quien este lunes cumple 37 años. “Lo amo, es increíble verlo en acción”, afirma y recuerda que en 2011 lo vio jugar “para el Barcelona en el Camp Nou un partido por la Liga española”.

Este martes, en el MetLife de Nueva Jersey, será uno de los 82.500 espectadores que verán en acción al futbolista que más partidos jugó en la historia de la Copa América, con 35. “Messi es tan grande que hasta bate récords de presencias”, afirma el puertorriqueño y celebra las muy buenas participaciones que tuvo el jugador del Inter Miami en las jugadas de los goles de Argentina ante Canadá, el último jueves en el Mercedes Benz Stadium.

Messi vivió una de sus máximas frustraciones deportivas en el escenario donde tendrá lugar el choque frente a Chile: allí, el 26 de junio de 2016 y justo contra el mismo rival de mañana, Argentina perdió por penales la final de la Copa América de aquel año. Abatido, Messi anunció en ese mismo estadio que renunciaba al seleccionado, pero dos meses después revió esa postura. El año anterior, en Santiago, Chile también había amargado a la Argentina al ganarle, también por penales, el encuentro decisivo de la Copa América.

En la puerta del hotel Hilton Short Hills, de Nueva Jersey, la guardia de hinchas es permanente. Desde las 9 de la mañana de aquí, las 10 en la Argentina, empiezan a llegar argentinos, latinos de todas partes, y hasta europeos y chinos. La diversidad cultural y racial de Nueva York parece trasladarse a pequeña escala a la concentración argentina aquí, un gigantesco edificio rodeado y custodiado por decenas de policías que -si es necesario- gritan a modo de reto acalorado para que el público espere el regreso del plantel del Red Bull Training Center detrás de las vallas de seguridad colocadas por las fuerzas de seguridad locales.

Tamara nació en Nueva York hace 24 años pero tiene padres argentinos. Ella adora a Messi pero también a Emiliano Martínez. “Dibu is a special man (es un hombre especial)”, suelta con una sonrisa pícara. “También me gusta cómo ataja”, bromea luego en español.

A Messi lo escolta la mascota de la Copa en el debut ante Canadá (AP Foto/Jason Allen)
A Messi lo escolta la mascota de la Copa en el debut ante Canadá (AP Foto/Jason Allen)

Con Messi como abanderado, Argentina irá este martes ante Chile por una victoria que le dé la clasificación a los cuartos de final de la Copa América con una fecha de anticipación. Si sale primera, en cuartos enfrentará el jueves 4 de julio, en Houston, al segundo del Grupo B que integran Venezuela, Ecuador, México y Jamaica. Y si finaliza segunda, se medirá el viernes 5, en Arlington, frente al primero de esa zona.

Si la fiebre por Argentina y por Messi se vivió con fuerza en Atlanta, aquí en Nueva Jersey la devoción se potenció, como si los fans quisieran ponerse a tono con la cercanía con Nueva York, la capital extraoficial del mundo. Desde Manhattan, en pleno corazón neoyorquino, hasta el MetLife Stadium, hay un viaje de unos 45 minutos en auto. Una distancia corta, diametralmente opuesta al tamaño de la locura que los hinchas de todo el mundo sienten por Messi.

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