La lección de vida que Marcelo Bielsa le dio a un niño que le pidió una foto

Ocurrió en una visita al club Fénix, donde uno de los simpatizantes le comentó su fanatismo por el modesto equipo uruguayo. Las imágenes

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La lección de vida que le dio Bielsa a un niño

Uruguay es un país donde Marcelo Bielsa siempre se ha sentido cómodo. Antes de asumir el cargo de entrenador de la Celeste, El Loco visitaba con regularidad al país vecino, donde recibía constantemente el cariño de la comunidad futbolera. De gran labor en las Eliminatorias sudamericanas rumbo al Mundial que organizarán México, Estados Unidos y Canadá en 2026, el estratega rosarino es considerado el héroe que le devolvió la ilusión a los fanáticos charrúas.

Tras imponerse en La Bombonera frente a La Scaloneta y golear a Bolivia en el mítico Centenario, el combinado oriental se ubicó en la segunda posición de la tabla de posiciones para alimentar la esperanza de sacar los boletos hacia la gran cita internacional en la región del norte.

Sin compromisos oficiales en lo que resta del año, Marcelo Bielsa le dedicó una jornada para visita al modesto club Fénix, en donde sorprendió a muchos chicos para que pudieran tomarse fotografías con él y tener el recuerdo para siempre. Y fiel a su estilo, el DT le dejó una enseñanza improvisada a uno de los agasajados con unas palabras que se viralizaron de inmediato en las redes sociales. “Digan lo que le digan, ofrezcan lo que le ofrezcan, el sentimiento por su club lo va a acompañar para toda la vida”, le dijo a uno de los niños que sonreía cuando le dijo que era simpatizante del modesto equipo uruguayo.

La visita de Bielsa a Fénix

Lejos de la fallida experiencia de Daniel Passarella al frente de la selección bicampeona del mundo y con el legado que dejó el Maestro Oscar Washington Tabárez, El Loco Bielsa asumió la responsabilidad de reestructurar a un combinado histórico luego de lo que significó el ciclo de Diego Alonso en la Copa del Mundo de Qatar. Con la decepción y frustración que significó la eliminación en la primera ronda del torneo de Medio Oriente, el argentino cruzó el Río de la Plata para devolverle la identidad a una nación dentro y fuera de la cancha. Y el gesto que tuvo recientemente fue una muestra de ello.

Olvidada su experiencia en el Mundial que organizaron conjuntamente Corea del Sur y Japón en 2002, donde la Albiceleste se volvió prematuramente, y la hazaña que no logró concretar cuando estuvo al frente de Chile en la edición de Sudáfrica en 2010 (La Roja llegó hasta los octavos de final, donde cayó por goleada ante Brasil), el legendario rosarino llevó su minucioso y agudo trabajo hasta Montevideo, donde después de 6 fechas logró despertar la ilusión con una renovación que tuvo como ejes principales las ausencias de Luis Suárez y Edinson Cavani. En la tierra del candombe, los fanáticos esperan con ansiedad una nueva producción de su equipo (contra Paraguay y Venezuela). Y mientras tanto, el estratega continúa forjando una huella que será imborrable.