Los dramáticos minutos finales de Sudáfrica-Nueva Zelanda: el penal que fallaron los All Blacks que hubiese significado el título

Los Springboks se impusieron 12-11, pero sufrieron hasta el último segundo para proclamarse tetracampeones del Mundial de rugby

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El Mundial de rugby ofreció una de las definiciones más dramáticas que se recuerde en su historia. Los All Blacks debieron jugar casi todo el partido con 14 jugadores y aún así se mantuvieron en la pelea hasta el final en la escueta derrota 11-12 ante los Springboks. Sudáfrica soportó la entereza de Nueva Zelanda para proclamarse otra vez campeón tras lo hecho en 2019 y levantar así su cuarta corona para superar a su rival como máximo ganadores en Copas del Mundo.

Los minutos finales mantuvieron en vilo la escena en el Stade de France con los oceánicos obligados por el resultado adverso y, a falta de ocho minutos para cumplir el tiempo reglamentario, la amarilla a Cheslin Kolbe puso sobre la mesa una definición electrizante.

Los sudafricanos quedaron con 14 también ya que su jugador no iba a poder regresar y los neozelandeses tuvieron un penal que les daba la posibilidad de adelantarse para jugar con ventaja los últimos instantes del cruce. Sin embargo, Jordie Barrett careció de precisión en una instancia definitoria y la trayectoria de la ovalada se marchó por un costado para mantener las ocasiones con el mismo marcador final.

Ya sin Kolbe en cancha, Sudáfrica terminó la historia 14 vs. 14 y el drop fue el método elegido para buscar ampliar la diferencia a cuatro puntos y obligar a sus rivales a una anotación milagrosa en el in-goal.

Handre Pollard empleó su pegada para intentar esa anotación entre los palos, pero un bloqueo de los All Blacks frenó la trayectoria de la pelota en el inicio de su vuelo a 5 minutos del cierre.

* El bloqueo que impidió el drop de Sudáfrica

El cronómetro del árbitro Wayne Barnes marcaba 79′ cuando Damian McKenzie encontró el hueco por dónde atacar hasta derivar la tenencia en Ardie Savea. El ala sobrepasó a pura velocidad a Kurt-Lee Arendse, quien se repuso rápidamente para derribar a su rival con la ayuda de Deon Fourie. Esta presión obligó a Savea a largar rápido la ovalada hacia la dirección de Anton Lienert-Brown. Sin embargo, el pase terminó yéndose hacia adelante y el juez cobró knock on para empezar a bajar la persiana de la definición.

De esta forma, los de negro se quedaron a un paso de replicar sus títulos de 1987, 2011 y 2015. La expulsión de su capitán, Sam Cane, a los 27 minutos del primer tiempo fue la continuidad de un pésimo comienzo para los que habían eliminado a Los Pumas en las semifinales, ya que antes de esa medida disciplinaria habían sufrido la tarjeta amarilla a Shannon Frizell. Nueva Zelanda jugó con la formación completa en solo 17 de los 80 minutos de partido. Además, la partida de su símbolo significó la primera roja en la historia de una final del mundo.

* Los últimos tres minutos de la definición del Mundial de rugby

Fue la segunda derrota de Nueva Zelanda en el Mundial después de la caída en el debut ante el anfitrión, Francia. Desde ahí, encadenó victorias ante Namibia, Italia y Uruguay por fase de grupos. Ya en las instancias eliminatorias, sacó de competencia a Irlanda en cuartos de final y Argentina sufrió su poderío con un contundente 44-6 en la ciudad gala de Saint-Denis.

Por otro lado, Sudáfrica únicamente cedió un parcial ante los irlandeses y logró triunfos ante Escocia, Rumania y Tonga. Nunca pudo relajarse en las llaves de mata-mata con ajustados resultados ante Francia (29-28) e Inglaterra (16-15). Los conducidos por Jacques Nienaber defendieron la corona lograda hace cuatro años en Japón y sumaron su cuarto título después de los conseguidos en 1995 y 2007.

* El resumen de la victoria de Sudáfrica ante Nueva Zelanda