El ex jefe de Ferrari habló sobre la salud de Schumacher: “Sabemos que el accidente tuvo consecuencias”

Jean Todt es uno de los pocos que tiene permiso para ver al ex piloto de Fórmula 1, cuyo estado es una incógnita para quienes no forman parte del círculo íntimo de la familia

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Jean Todt junto a Michael Schumacher (Getty Images)
Jean Todt junto a Michael Schumacher (Getty Images)

En diciembre se cumplirán 10 años desde que Michael Schumacher golpeó su cabeza contra una roca mientras esquiaba junto a su familia durante unas vacaciones en los Alpes franceses. Desde entonces, su esposa, Corinna, creó un cerco mediático que impide que se conozca información sobre la salud del alemán que fue siete veces campeón de la Fórmula 1. Ahora se han conocido declaraciones de una de las pocas personas que tiene acceso al ex piloto.

Jean Todt, ex jefe de la escudería Ferrari e íntimo amigo de Schumi, ha sido en está última década el hombre que más ha hablado sobre el estado del ex corredor germano, pero siempre respetando la prohibición impuesta por su familia.

Este fin de semana en diálogo con el diario italiano Corriere della Sera, el hombre de 77 años contó: “Sabemos que aquel accidente tuvo consecuencias. Pero los que dicen saber algo no saben nada. Los visito a menudo, su familia es mi familia”. Además, defendió el cerco mediático: “Hay que dejarles en paz. Debemos respetar la decisión de Corinna (la esposa del Káiser) y sus hijos de guardar la máxima privacidad”.

Todt, de 77 años, ha dado siempre indicios que ayudan a comprender cuál es el estado de Schumacher. Incluso, en 2018 dio uno de los mensajes más sorprendentes desde el accidente: “Siempre soy cuidadoso cuando hablo. Pero sí, es cierto que vi el GP de Brasil con Michael en Suiza” señaló en diálogo con la revista alemana Autobild. Al año siguiente, en otra entrevista, profundizó en el tema: “Dije la verdad. Veo las carreras en la televisión con él. Y ahora sólo espero que algún día podamos ir juntos a un Gran Premio”.

Michael Schumacher es protagonista de una vida plagada de velocidad, gloria y fama, pero su vida cambió radicalmente el 29 de diciembre de 2013 cuando esquiaba en la estación alpina de Méribel junto a su familia y se golpeó la cabeza contra una roca que le provocó un traumatismo craneoencefálico severo, con hematomas intracraneales y edema cerebral difuso. De inmediato, un helicóptero arribó al lugar y lo llevó a la clínica de Moutiers, aunque tras estabilizarlo fue trasladado nuevamente, esta vez a un nuevo centro médico en Grenoble, más preparado para tratarlo. “Ha necesitado inmediatamente una intervención de neurocirugía. Se encuentra en estado crítico”, informó el primer parte médico que se conoció después de que se le practicara una doble cirugía en la cabeza.

Fue entonces cuando el corredor quedó inmerso en un coma profundo y su familia levantó un cerco mediático que evita que cualquier tipo de información sobre su estado llegue a oídos de los fans, de la prensa o de cualquiera ajeno al círculo íntimo. Hasta el día de hoy, ese muro que impide las filtraciones sigue tan sólido como el primer día.

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