Hoy comienzan las funciones de Tardes de soledad en en la Sala Leopoldo Lugones del Teatro San Martín de Buenos Aires. Se trata de un hito para los cinéfilos y para amantes del arte contemporáneo: la premiada película de Albert Serra se proyecta en siete funciones entre el 12 y el 18 de febrero. Este estreno, impulsado por el Complejo Teatral de Buenos Aires junto con Kligger y la Fundación Cinemateca Argentina, ofrece una oportunidad excepcional para experimentar de primera mano una de las propuestas cinematográficas más aclamadas del último año, que recibió la Concha de Oro en el Festival Internacional de Cine de San Sebastián.
La programación contempla funciones a las 21 horas los días jueves 12, viernes 13, sábado 14, jueves 19 y viernes 20, y a las 18 horas el domingo 15 y el miércoles 18 de febrero. El film, rodado en 2024, explora la rutina del torero Andrés Roca Rey durante una jornada de corrida, deteniéndose en cada fase: de los preparativos hasta el desenlace sobre el ruedo. Serra concentra la mirada en la intimidad: los camerinos, el trayecto en automóvil hacia la plaza y el retorno, así como la dinámica con la cuadrilla. El metraje omite el entorno exterior y la presencia del público, restringiéndose a espacios cerrados y al intercambio humano fundamental.
“No impone una mirada”, resaltó Diego Lerer para Micropsia Cine, al referirse al método de Albert Serra, quien opta por exponer los detalles y rituales propios del universo taurino desde una posición deliberadamente abierta a la interpretación moral del espectador. Las secuencias evidencian los rituales estructurales de la tauromaquia: el tercio de varas, el de banderillas y el momento de matar, componiendo una aproximación rigurosa y controlada del proceso.
Quim Casas, en El Periódico, subrayó que la obra oscila entre “el documental y la ficción”, mientras la cámara recorre tanto la preparación y la ejecución como el regreso de la faena, consolidando un registro ajeno a convencionalismos y dotando al relato de una extraña neutralidad. Esta disposición a evitar discursos explícitos otorga al film un carácter “fascinante y fuera de todo convencionalismo”, en palabras de la crítica, que considera la obra como un punto de confluencia entre el rigor testimonial y la exploración artística.
La naturaleza excepcional del estreno, sumada a su reconocimiento internacional y a la perspectiva singular de Albert Serra sobre el universo taurino, consolida a “Tardes de soledad” como una cita imprescindible del calendario cultural porteño.