Una obra colectiva se proyecta sobre la fachada del Palacio Bosch

El Palacio Bosch, residencia del embajador de Estados Unidos en Argentina, celebra la Semana del Orgullo proyectando obras de artistas argentinos reconocidos, como Marta Minujín, Julio Le Parc y Delia Cancela. Esta iniciativa utiliza la técnica del mapping para crear una narración visual de más de una hora

Compartir
Compartir articulo
 Un viaje visual que fusiona arte, tecnología y el espíritu del orgullo LGBTQI+ en una narrativa luminosa y conmovedora se presenta en el Palacio Bosch
Un viaje visual que fusiona arte, tecnología y el espíritu del orgullo LGBTQI+ en una narrativa luminosa y conmovedora se presenta en el Palacio Bosch

Con motivo de la Semana del Orgullo en Argentina, hasta el domingo que viene el Palacio Bosch, residencia del embajador de Estados Unidos, proyectará sobre su fachada obras de reconocidos artistas argentinos como Marta Minujín, Edgardo Giménez, Delia Cancela, Julio Le Parc o Rogelio Polesello, que gracias a la técnica del mapping en alta calidad aparecen articuladas en una narración visual de más de una hora de duración que además de reconfigurar el icónico edificio visibiliza el reconocimiento de los derechos de la comunidad LGBTQI+.

Desde que en 2019 el artista argentino Julio Le Parc utilizó la técnica del mapping por primera vez para prolongar unas 30 obras propias sobre la silueta alargada del Obelisco en el marco de la Noche de los Museos, la técnica se ha convertido en un recurso frecuentado que permite desterritorializar al arte expandiéndolo fuera de sus fronteras para llegar a públicos que no visitan museos con regularidad. En este caso, la iniciativa abarca un rango amplio de obras que funcionan como una introducción a la producción artística nacional de mediados del siglo XX en adelante.

Artistas y aliados de la agenda LGBTQI+, tanto de Argentina como de Estados Unidos, comprometidos con la igualdad, la inclusión de género y la libertad de expresión, colaboran con esta iniciativa impulsada por UXArt Lab Museo, un espacio virtual que reúne más de 50 obras icónicas del arte argentino -desde Marta Minujín hasta Gyula Kosice-, reconstruidas en realidad aumentada.

Todas las noches desde las 20 hasta la madrugada, el edificio emplazado en Avenida Libertador 3502, de la Ciudad de Buenos Aires, se transforma en un lienzo inmersivo que desdibuja su fisonomía representativa del neoclasicismo francés para alojar obras de Marta Minujín, Edgardo Giménez, Delia Cancela, Chiachio & Giannone, Julio Le Parc, Rogelio Polesello, Marie Orensanz, Dora Isdatne, Eduardo Mac Entyre, Perla Benveniste y Ary Brizzi, entre otros artistas.

Desde Marta Minujín hasta Julio Le Parc, cada obra cuenta una historia de libertad y diversidad que ilumina nuestras noches
Desde Marta Minujín hasta Julio Le Parc, cada obra cuenta una historia de libertad y diversidad que ilumina nuestras noches

La trama de imágenes que interviene artísticamente la fachada adapta las obras de los artistas seleccionados con proyecciones 3D, data art y tecnología de inteligencia artificial generativa, dando como resultado un encadenado de geometrías y virajes cromáticos que se repiten en loop. “La idea surgió para celebrar los 200 años de amistad entre Argentina y Estados Unidos y a su vez para también, de alguna manera, festejar y unirse al espíritu de libertad que el Día del orgullo supone. Temas como el casamiento entre personas del mismo sexo, tanto Argentina como Estados Unidos lo permiten, es decir, como una especie de sumar esa cuestión de la libertad personal, individual, en todos los sentidos”, cuenta la curadora de este montaje, María José Herrera.

“Esta iniciativa surge de una intención personal del embajador Marc Stanley y su esposa de acompañar la Semana del Orgullo y poder dar visibilidad también a las relaciones entre los dos países y los derechos que se resguardan a través de la ley del matrimonio igualitario y la identidad de género. Inicialmente fue la bandera, pero después lo que quisimos fue mostrar también la diversidad a través del arte y de nuevos formatos de diálogo”, explica por su parte Felipe Durán, uno de los fundadores de UXArt Lab Museo.

La puesta incluye imágenes de obras históricas, como el Obelisco de Julio Le Parc, obras de Gyula Kosice y Miguel Ángel Vidal que se exhibieron en el primer Pabellón Oficial de Cryptoarte de la 59a edición de la Bienal de Venecia en el segmento The times of the chimeras. Además se proyectan obras de land art y performances de Nicolás García Uriburu. Actualmente Uriburu y Edgardo Giménez exhiben muestras en el Museo de Arte Moderno y en el Malba respectivamente y aquí su producción inédita en formato digital: una nueva forma de vanguardia para sacar al arte de su ecosistema tradicional.

“Algunos artistas ya teníamos desde el principio, que son los cinéticos, y luego se sumaron algunos otros vinculados a la causa LGTBQ+. Básicamente el mensaje es la libertad para poder elegir tu identidad sexual y tu identidad personal en general. Se trata de artistas que usan mucho color y que se adaptaron a esta propuesta de que la inteligencia artificial trabaje sobre sus obras”, apunta.

El Palacio Bosch se transforma en un lienzo de expresión y aceptación
El Palacio Bosch se transforma en un lienzo de expresión y aceptación

“Buscamos que a través de las proyecciones se trabaje la diversidad desde lo visual. Hay artistas queer como Andrea Nogueira Pasu, Chiachio y Giannone y Edgardo Giménez, pero luego se sumaron otros como Marie Orensanz, Julio Le Parc y Delia Cancela, que vienen acompañando a la comunidad. Por tanto, ese es un mapping que recopila lo que es el arte y el derecho de expresión basado en la libertad de amar, la diversidad y nuevos formatos de diálogo con la inteligencia artificial”, aporta Durán.

El creador de UXArt Lab Museo detalla en este diálogo la metodología de trabajo que articuló la transición de obras originales al formato actual que toma a la fachada del Palacio Bosch como un lienzo: “Lo que se hizo con la inteligencia artificial fue tomar algunas de las imágenes, consensuar unos textos que se llaman Prompt y sobre esas imágenes la máquina itera y genera sus interpretaciones. De las diversas interpretaciones que habían, a los que aceptaron hacer este proceso se les enviaba, y si ellos se sentían identificados se pasaba a la proyección y están hoy en el mapping. Por lo tanto esto genera también un nuevo formato de diálogo entre el artista, la máquina y este proceso que venimos trabajando para lograr un de resguardo de identidad, resguardo al derecho de autor”.

“Este mapping se consolida bajo tres formatos pilares. Uno, el arte por el arte, ya que esta no es una iniciativa comercial sino una iniciativa educativa que busca democratizar el acceso al arte y darle más visibilidad a estos maestros. Otro eje es la diversidad desde los distintos formatos visuales, no necesariamente queer. Y también la inteligencia artificial enfocándonos en la necesidad que hoy tiene el mundo de poder desarrollar prácticas éticas”, señala

Según Herrera, el montaje da lugar a obra diferente a las formuladas originalmente por cada uno de los artistas participantes. “Es como una sugerencia hecha por una máquina, pero que tiene un potencial estético muy grande, el mapping sobre la fachada es algo bellísimo. El resultado es una obra pública en la ciudad que todos pueden ver y es una forma de acceder al arte y de acceder de la manera hasta inesperada. Eso creo que es parte de la gracia”, destaca.

Para llevar adelante este proyecto, se trabajó en cooperación internacional con Estados Unidos a través de la curadora Kristina Newhouse y artistas norteamericanos como Linda Besemer, Aubrey Longley-Cook y Timothy Nolan. El encadenado incluye imágenes de la Isla El Descanso, el ámbito natural donde surgió el proyecto UXart Lab Museo.

Fuente y fotos: Télam S. E.