
Hace 200 años nacía Ford Madox Brown, pintor británico, asociado a la hermandad prerrafaelita por amistades y estilo, pero que no formó parte de ella. Una de sus obras más conocidas es Los últimos de Inglaterra, originalmente llamada La última vista de Inglaterra, una pieza que realizó entre 1852 y 1855, donde retrata el infortunio de aquellos que deben abadonar su tierra.
Para mediados del siglo XIX, la emigración de Inglaterra hacia Australia alcanzaba cifras históricas. En 1852, año en que comenzó a realizar la pieza, fueron más de 350 mil británicos los que dejaron las islas. Pero no fue todo ese movimiento masivo lo que tocó su corazón para rendir homenaje a los que se marchaban, sino que entre ellos se encontraba su amigo íntimo Thomas Woolner, escultor prerrafaelita.
PUBLICIDAD
La pieza muestra en primer plano a un hombre y su esposa saliendo de Inglaterra en barco. Sus miradas son frías, miran hacia adelante, en un gesto que parece movido por el dolor de marcharse, pero a la vez con cierto rechazo a la tierra que abandonan. Se acurrucan bajo un paraguas, cuya inclinación, justamente, no los dejaría ver los acantilados que escoltan su salida.
Por la ropa y los libros, ocultos casi debajo entre ambos, el autor denota que no son simples trabajadores, sino personas educadas, de clase media, dando una dimensión sobre cómo la diáspora afectaba a todos. Además, la mujer sostiene la mano de un bebé que está escondido bajo su manto, que podría significar lo futuro incierto.
PUBLICIDAD
Detrás hay otros pasajeros. Se ven unos borrachines, de los cuales uno en particular está “agitando el puño y maldiciendo la tierra de su nacimiento”, en palabras del autor. También se aprecia a “una familia honesta del tipo de fruteros, padre (madre perdida), hija mayor e hijos menores”. El padre apenas se ve, su presencia la marca una pipa, mientras la hija mayor tiene su brazo alrededor de un chico de pelo rizado.
Los modelos de la obra son el mismo Brown para el hombre y su segunda esposa, Emma, una mujer con la que se casó a pesar del consejo de sus amigos y familiares, quienes lo querían convencer de que por cuestiones sociales no estaba bien pasar por el altar con la hija analfabeta de un albañil. Por otro lado, el niño rubio que se come una manzana detrás fue modelado por la primogéntia del matrimonio, Catherine, quien sería una modelo constante en su trabajo y, en su adultez, desarrollaría su propia carrera como pintora.
PUBLICIDAD
Existen dos versiones de la obra, ésta se encuentra en el Museo y Galería de Arte de Birmingham, mientras que la otra en el Museo Fitzwilliam de Cambridge. Hay una réplica más pequeña en acuarela en la Tate Britain. Si bien la coloración varía entre las versiones, todas tienen una forma ovalada vertical, que se usaba comúnmente para retratos de medio cuerpo, y que remite al formato redondo del tondo renacentista.
Brown realizó la obra al aire libre, en el jardín de su casa, porque creía que debía sentir en su cuerpo las condiciones climáticas que podían padecer los viajante. Cuando presentó la pintura, la acompañó con un texto:
PUBLICIDAD
“Ella agarra su mano indiferente y abraza a su hijo,
A través de las lágrimas del arco iris ve un brillo más soleado
Ella no puede ver un vacío donde él estará”.
SEGUIR LEYENDO
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Refik Anadol lleva la ciencia ficción al primer museo de inteligencia artificial del mundo, en Los Ángeles
La muestra ‘Machine Dreams: Rainforest’ propone un recorrido sensorial por la Amazonia con un sistema que ajusta la experiencia según las reacciones corporales de cada visitante

Frida Kahlo toma el Soho de Londres con un mural gigante por los 119 años de su nacimiento
La instalación en Carnaby Street reúne cuatro paneles con reproducciones de obras de la artista mexicana, en consonancia con la muestra que presenta la Tate Modern hasta enero de 2027

Laurie Anderson llevó a Nueva York un show de celebración de la libertad con ecos de Bob Dylan y Gertrude Stein
La artista presentó ‘Republic of Love’ en el ciclo de conciertos de verano en Central Park, con canciones propias, de su esposo Lou Reed y textos de William S. Burroughs y Allen Ginsberg, entre otros

Un nuevo documental propone un retrato íntimo de la juventud, vocación y trabajo social de Carlos Mujica
La película ‘Padre Mugica a la hora de la luz’, recorre la vida del sacerdote asesinado en 1974 con material de archivo y testimonios de Marilina Ross, León Gieco y Adolfo Pérez Esquivel entre otros

Mel Brooks, el hombre que se ganó la vida haciendo reir, cumple 100 años
El cineasta y comediante estadounidense, en sus palabras “uno de los judíos más graciosos que han pisado la Tierra”, celebra este domingo su centenario de vida


