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¿Cómo funcionan los centros de carga con energía solar que se expanden en Guantánamo durante los apagones?

Un servicio barrial combina respaldo eléctrico, cobros escalonados y alivio parcial frente a carencias diarias que siguen marcando la rutina local

Estos espacios comunitarios permiten recargar equipos, cocinar y hasta retirar dinero en una provincia golpeada por cortes, fallas bancarias y escasez, aunque sus responsables admiten que apenas ofrecen un respiro local.

Los centros de carga con energía solar se expanden como una alternativa comunitaria en Guantánamo, Cuba, donde los apagones, la escasez de efectivo y las fallas en las transferencias bancarias condicionan actividades cotidianas como cocinar, iluminar una vivienda o cargar un teléfono. Un video de Diario de Cuba también muestra un mercado callejero en el que, según la presentación del recorrido, se subastan personas y se venden productos mediante transferencias con límites de compra y dificultades operativas.

El centro visitado funciona con tres inversores de 10 kilowatts cada uno, que suman 30 kilowatts, y un respaldo de baterías de 24 kilowatts. La energía acumulada se utiliza por la noche o durante los días nublados, cuando la generación solar disminuye.

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La mujer que atiende el establecimiento explicó que el servicio ofrece sin costo la carga de ventiladores y lámparas recargables. Aseguró que los teléfonos también pasaron a ser gratuitos para las personas en situación de vulnerabilidad, mientras que se cobran las recargas de motorinas, triciclos, bicicletas eléctricas, estaciones portátiles EcoFlow y otras baterías que cumplan requisitos de seguridad.

Tarifas diferenciadas para vehículos, baterías y cocción

El comerciante del centro describió un esquema de precios diseñado, según dijo, para evitar las tarifas de los particulares. Indicó que una motorina o un triciclo pueden costar 250 pesos por hora: una carga de cinco horas alcanza los 1,250 pesos para un trabajador.

Cuba convirtió contenedores marítimos en centros de carga y cocina comunitaria en Guantánamo para enfrentar los apagones prolongados. REUTERS/Claudia Daut (CUBA)

Las bicimotos pequeñas cuestan 500 pesos por cinco horas, a razón de 100 pesos la hora. Las motorinas tienen una tarifa de 600 pesos cuando llevan una batería de uno o dos kilowatts, mientras que los triciclos y bicitaxis, que pueden consumir hasta tres kilowatts por recarga, pagan 800 pesos.

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El establecimiento cuenta además con una batería de acumulación de 15 kilowatts. Los teléfonos tienen un precio anunciado de 50 pesos por carga, los ventiladores recargables con cuatro pilas cuestan 100 pesos y las lámparas, 50 pesos.

Un usuario cuestionó que la gratuidad de los teléfonos se aplique de manera general. Relató que había pagado 50 pesos por hora para cargar uno y señaló que, cuando el cable o el cargador presentan desperfectos, el proceso puede extenderse más de tres o cuatro horas.

La responsable del centro sostuvo que electricistas contratados revisan cada equipo antes de conectarlo, como medida de protección. El espacio también incorporó un área para que los vecinos preparen alimentos y prevé vender caldosas, chocolate y café, además de sumar arroz, frijoles y carne.

Una caldosa o un plato de sopa cuesta 50 pesos. El comerciante explicó que aún no fijaron la tarifa para cocinar arroz o frijoles porque sus tiempos de cocción son distintos: el arroz requiere 10 minutos, mientras que los frijoles pueden necesitar 45 minutos por tanda y hasta 90 minutos si deben cocinarse dos veces.

Los precios serán diferenciados para personas vulnerables y mayores de 65 años. Un consumidor del lugar describió el aumento de los precios y la falta de aceite: “Yo estoy comiendo con agua”.

Una familia en Cuba permanece reunida junto a una mesa iluminada por una vela durante un corte del servicio eléctrico en su vivienda. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La electricidad renovable como negocio autorizado

La apertura de estos servicios ocurre mientras el Gobierno cubano busca aumentar la generación eléctrica mediante fuentes renovables. En febrero de 2026, Ciber Cuba informó que las autoridades anunciaron, “por primera vez”, que las entidades y personas que produzcan electricidad con instalaciones renovables en empresas, instituciones o hogares podrán venderla directamente a terceros.

Hasta entonces, quienes generaban electricidad podían comercializarla únicamente con la Unión Eléctrica para su incorporación al sistema. La nueva posibilidad permite mantener esa vía y, a la vez, vender la producción a otro consumidor, ya sea una empresa, una industria o cualquier institución del país con capacidad de compra.

Las autoridades mencionaron además decisiones orientadas al ahorro energético, aunque no detallaron cuáles serán. La comerciante de Guantánamo consideró que los paneles solares pueden aportar soluciones locales, pero planteó la escala necesaria para independizar a la provincia del sistema eléctrico nacional.

“La solución con paneles solares en Cuba sería tener una cantidad que abastezca completamente los megawatts que necesita Guantánamo”, afirmó. Mencionó un parque solar en construcción en la zona agropecuaria, al que describió como grande, pero indicó que su generación de 21 kilowatts se incorpora al sistema nacional y no queda destinada exclusivamente a la ciudad.

Un espacio comunitario ante la falta de efectivo y alimentos

El centro de carga también fue utilizado durante el mes para pagar a jubilados. La administradora explicó que el objetivo es que los vecinos encuentren allí respaldo para cobrar una pensión, retirar efectivo mediante caja extra o resolver una necesidad puntual durante los cortes de electricidad.

Un local de Guantánamo combina paneles, baterías y tarifas para motorinas, triciclos, lámparas y comida, mientras aprovecha una apertura oficial que permite comercializar electricidad renovable a otros consumidores (Imagen de cortesía)

El servicio de extracción de efectivo todavía no se había oficializado, pero los responsables conversaron con la directora del Banco Popular de Ahorro para implementarlo de manera legal. “Los mayores problemas que tiene la población hoy” son “efectivo, las transferencias, la energía y un poquito de alimentos”, dijo la encargada.

El local dispone de un televisor en el que se proyectan noticieros, películas, series y novelas por las tardes. La responsable señaló que aún asiste poca gente, aunque espera que la concurrencia aumente cuando la comunidad adopte el hábito de usar el espacio.

La mujer insistió en que el centro no resolverá la crisis eléctrica, pero lo definió como un alivio. Una persona puede cocinar arroz y frijoles si llega a su casa sin corriente, o recargar una batería portátil si no pudo hacerlo durante el día.

Un consumidor resumió la situación económica de Guantánamo como un problema que excede la energía. Sostuvo que la recuperación depende de que la población trabaje para fortalecer la economía y cuestionó que, ante la escasez, “la mayoría” termine robando “lo poco que tenemos”.

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